Sigo desentrenado y preparando entradas más largas, así que mientras tanto, allá vamos con esta entrada corta. Hace cuatro años, la gente se cabreó con el resultado de cierto concurso. Ayer mismo conocimos la opinión del protagonista de la función y, ¡demonios!, en algunas partes debo darle la razón.
Me quedo con la parte del final, donde dice que puedes estar esforzando en algo toda tu vida para que el premio se lo lleve otro con la primera tontería que se le ocurra. Tremendo.
P.D: Para quienes no sepan catalán, traducción al castellano:
Cómo ganarse la vida durante un año haciendo tiras cómicas
No cuelgo paso estas tiras porque que esté excesivamente orgulloso, no os penséis, sino porque todo lo que rodea su creación hace reflexionar profundamente.
Un día llegué a casa Ana, para variar, y estaba con Nacho en la mesa del comedor dibujando encima unas hojas de papel. Yo les pregunté qué estaban haciendo y me contestaron que preparaban unas tiras cómicas para un concurso. Como yo no tenía nada que hacer decidí que también me presentaría con unos personajes que había creado cuando hacía el bachillerato tecnológico. Me avisaron de que si ganaba se iban a cabrear mucho conmigo.
Unos meses más tarde recibía una llamada en que se me anunciaba que había ganado el premio. Mi respuesta, y juro por Dios que es verdad, fue "Os habéis equivocado, vuelva a mirarlo porque seguro que se ha equivocado". Pues resulta que no, era cierto. Cuando el veredicto se hizo público incluso se abrió mi club de fans que podéis encontrar aquí. [ENLACE AL POST DE ADLO!]
Entiendo que se cabrearan porque si yo, en algún momento de la vida, hubiera tenido la mínima vocación de ser dibujante de tiras cómicas, me hubiera indignado muchísimo con el resultado. Pero a mí, evidentemente, me la peló. En realidad tuve el privilegio de poder mirar todos los trabajos presentados y eran todos una puta mierda pero de las gordas. O sea que si gané no fue porque fuera bueno, sino porque todos los demás eran malísimos.
Bueno, sobre Nacho y Ana, nada, ya les pedí perdón y no fue hasta que tuve los finalistas delante que comprendí que si ellos llegan a quedar segundos me hubiera metido en un lodazal importante. Suerte, suerte, que no fue así.
Todo esto me lleva a dos conclusiones:
Puedes pasarte la vida poniendo esfuerzo en algo y que entonces salga cualquier tonto y con una tontería te pase la mano por la cara. No te enfades, esto así. La próxima vez intenta ser tú el que sin quererlo se lleve el premio.
En segundo lugar, estuve un año entero cobrando por ello. No se me ocurre nada más: Humanidad 0 - Tòmpsen 1.
miércoles, julio 13
martes, julio 5
¡Por los pelos!
La verdad es que me ha pillado el día de hoy sin entradas nuevas, y entonces me enlazan esta noticia:
La operación SGAE es lo mismo que el intento de golpe de estado de Tejero
España, donde realizar acusaciones de ser criptofranquista está la orden del día.
La operación SGAE es lo mismo que el intento de golpe de estado de Tejero
España, donde realizar acusaciones de ser criptofranquista está la orden del día.
viernes, julio 1
Música divertida.
Antes que nada, mi ausencia se ha debido a que un período de inactividad puede afectarme incluso tiempo después de haber estado ausente por obligaciones. Ha coincidido el fin del curso de Formador Ocupacional, que ha me ha exigido prepararme rápido sesiones en temas que no domino perfectamente, con la vuelta a mi piso, de donde fui desalojado, la cual ha sido larga por la cantidad de posesiones y porque tengo que deshacerme de algunas. También La montaña mágica ha tenido su parte. Tengo que hablar de algunas de las desdichas habidas en el curso, pero ya habrá ocasión.
Así que, para coger ritmo, voy a subir una entrada sencillita, sobre música. Vaya por delante que nunca me he identificado en ninguna tribu urbana por gustos musicales. De hecho, siempre me llamó la atención que la identificación por tipo de música estuviera más extendida que la que se puede dar entre lectores de cómic según la nacionalidad del autor o entre jugones según la compañía de la consola. No obstante, me gusta la música cómica.
Así pues, sin mayores preámbulos, una selección de canciones jocosas por diversos motivos.
La guapa y los ninjas
Fascinante canción rodada con cortos de una película sinojaponesa de bajo presupuesto (o de varias, lamento no ser un experto como Absence). Nótese cómo la guapa aparece sólo en una de las escenas, siendo el resto del montaje una curiosa advertencia contra las garras de los ninjas. Eso sí, lo de “honrados políticos” causa más bien estupor que risa.
El Internet
Encantador descubrimiento. No sé si es la profundidad de su letra, la cadencia de la sugerente danza, el ritmo imparable o las caretas de los bailarines (¿Quizás también cantantes?) lo que me ha enamorado del videoclip.
La fiesta medieval
Porque una guerra de muslos de pollo es muy tentadora. Casi tanto como las camareras pechugonas.
Internet is for the pr0n
Un clásico dentro del género.
I Just Had Sex
Brillante oda dedicada a todos aquellos que acaben de tener un orgasmo. El mismo grupo es responsable de otras canciones de tono similar.
Cualquiera de Venetian Princess
Parodiadora de los grandes cantantes comerciales.
Cualquiera de las dos series de Matt Groening
En cierto sentido, me iniciaron en esta afición.
Cualquiera de Trey Parker y Matt Stone
Porque aprendieron y superaron a las anteriores.
Algunas de Sayonara Zetsubou Sensei
Esta serie viene a ser una versión japonesa de Padre de familia. Por ello, alude a cosas bastante más desconocidas que las parodiadas por Seth McFarlane.
La letra, por cierto, dice lo siguiente (traducido del francés):
Un círculo ha aparecido, aparecido
Un círculo ha aparecido
Un círculo de la talla de mi hermano ha aparecido
Estaba demasiado bajo
Entonces todos se enfadaron conmigo (¡Ah! ¡Está bien! ¡Está bien!)
Un círculo ha aparecido, aparecido
Un círculo ha aparecido
Como un concierto de Haro Pro
Un círculo ha aparecido
Estaba demasiado alto
Como resultado, incluso aunque estoy hundido,
Estoy harto de esto (¡Ah! ¡Está bien! ¡Está bien!)
(Al final, lo que se lee en el móvil es que la canción no sirve para nivelar, que es como la presentan al principio)
Bobobo
¡ZANAHORIÓN!
Así que, para coger ritmo, voy a subir una entrada sencillita, sobre música. Vaya por delante que nunca me he identificado en ninguna tribu urbana por gustos musicales. De hecho, siempre me llamó la atención que la identificación por tipo de música estuviera más extendida que la que se puede dar entre lectores de cómic según la nacionalidad del autor o entre jugones según la compañía de la consola. No obstante, me gusta la música cómica.
Así pues, sin mayores preámbulos, una selección de canciones jocosas por diversos motivos.
La guapa y los ninjas
Fascinante canción rodada con cortos de una película sinojaponesa de bajo presupuesto (o de varias, lamento no ser un experto como Absence). Nótese cómo la guapa aparece sólo en una de las escenas, siendo el resto del montaje una curiosa advertencia contra las garras de los ninjas. Eso sí, lo de “honrados políticos” causa más bien estupor que risa.
El Internet
Encantador descubrimiento. No sé si es la profundidad de su letra, la cadencia de la sugerente danza, el ritmo imparable o las caretas de los bailarines (¿Quizás también cantantes?) lo que me ha enamorado del videoclip.
La fiesta medieval
Porque una guerra de muslos de pollo es muy tentadora. Casi tanto como las camareras pechugonas.
Internet is for the pr0n
Un clásico dentro del género.
I Just Had Sex
Brillante oda dedicada a todos aquellos que acaben de tener un orgasmo. El mismo grupo es responsable de otras canciones de tono similar.
Cualquiera de Venetian Princess
Parodiadora de los grandes cantantes comerciales.
Cualquiera de las dos series de Matt Groening
En cierto sentido, me iniciaron en esta afición.
Cualquiera de Trey Parker y Matt Stone
Porque aprendieron y superaron a las anteriores.
Algunas de Sayonara Zetsubou Sensei
Esta serie viene a ser una versión japonesa de Padre de familia. Por ello, alude a cosas bastante más desconocidas que las parodiadas por Seth McFarlane.
La letra, por cierto, dice lo siguiente (traducido del francés):
Un círculo ha aparecido, aparecido
Un círculo ha aparecido
Un círculo de la talla de mi hermano ha aparecido
Estaba demasiado bajo
Entonces todos se enfadaron conmigo (¡Ah! ¡Está bien! ¡Está bien!)
Un círculo ha aparecido, aparecido
Un círculo ha aparecido
Como un concierto de Haro Pro
Un círculo ha aparecido
Estaba demasiado alto
Como resultado, incluso aunque estoy hundido,
Estoy harto de esto (¡Ah! ¡Está bien! ¡Está bien!)
(Al final, lo que se lee en el móvil es que la canción no sirve para nivelar, que es como la presentan al principio)
Bobobo
¡ZANAHORIÓN!
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lunes, junio 13
Cero en calidad.
Cuando yo estudié el máster de calidad, ya nos lo advirtieron. Que las normativas de calidad, presentes en la civilizada Europa, son como los manuales de instrucciones: son útiles mientras se lean. Un brote de Escherichia coli mutada ha demostrado lo poco que sirve actuar sin prudencia y prevención.
Para vender en Europa cualquier cosa que se coma, es necesario estar certificado en uno o varios sistemas de calidad, siendo los más famosos BRC, IFS y ISO.
Estos sistemas exigen un control de la trazabilidad, que en palabras simples es saber, dado un producto dado, tal como una lata de tomate frito, cuál ha sido su recorrido: cuándo llegó al comercio, quién lo llevó hasta allí, cuándo salió de fábrica, cuándo se empaquetó, cuándo se procesaron los tomates, cuándo llegó a recepción esta materia prima, quién la transportó, quién es el agricultor, dónde está la huerta…
Este tipo de requisitos fueron exigidos después de desastres alimentarios tanto a nivel europeo, como el síndrome de las vacas locas, como a nivel local, como el síndrome del aceite de colza en España. En teoría, a la hora de una emergencia ayudan a identificar con facilidad las muestras contaminadas, haciendo que el certificado de que la comida no nos va a sentar como un tiro a la hora de zamparla sigue siendo de fiar.
Hasta que ocurre algo inesperado, como ahora. Este sistema es incuestionablemente útil para poder identificar correctamente cuáles partidas son potencialmente peligrosas. Pero como la causa no siempre está clara, hay que investigar bastante para saber cuál es.
Lo que no es de recibo es esta situación, en la que ya se han señalado tres posibles fuentes sin estar seguros. El primero está causando una crisis tremenda en el sector agrícola español, y los dos siguientes han sido señalados en la propia Alemania.
Ha contado más el dedo acusador de alguien que las pruebas empíricas. Un cero en calidad, les doy.
* Hay varios más, como Global Gap.
Para vender en Europa cualquier cosa que se coma, es necesario estar certificado en uno o varios sistemas de calidad, siendo los más famosos BRC, IFS y ISO.
Estos sistemas exigen un control de la trazabilidad, que en palabras simples es saber, dado un producto dado, tal como una lata de tomate frito, cuál ha sido su recorrido: cuándo llegó al comercio, quién lo llevó hasta allí, cuándo salió de fábrica, cuándo se empaquetó, cuándo se procesaron los tomates, cuándo llegó a recepción esta materia prima, quién la transportó, quién es el agricultor, dónde está la huerta…
Este tipo de requisitos fueron exigidos después de desastres alimentarios tanto a nivel europeo, como el síndrome de las vacas locas, como a nivel local, como el síndrome del aceite de colza en España. En teoría, a la hora de una emergencia ayudan a identificar con facilidad las muestras contaminadas, haciendo que el certificado de que la comida no nos va a sentar como un tiro a la hora de zamparla sigue siendo de fiar.
Hasta que ocurre algo inesperado, como ahora. Este sistema es incuestionablemente útil para poder identificar correctamente cuáles partidas son potencialmente peligrosas. Pero como la causa no siempre está clara, hay que investigar bastante para saber cuál es.
Lo que no es de recibo es esta situación, en la que ya se han señalado tres posibles fuentes sin estar seguros. El primero está causando una crisis tremenda en el sector agrícola español, y los dos siguientes han sido señalados en la propia Alemania.
Ha contado más el dedo acusador de alguien que las pruebas empíricas. Un cero en calidad, les doy.
* Hay varios más, como Global Gap.
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jueves, mayo 26
¡He vuelto! (3) - Ese puto Apocalipsis que nunca llega.
Disculpen mi ausencia, pero resulta que he estado ocupado durante esta semana y media en un proyecto. Una vez acabado, pensaba esta mañana un tema con el cual volver a lo grande a esta bitácora, y he aquí que la prensa gratuita me da la respuesta.
El fin del mundo, ¡aplazado!
La verdad es que esta profecía del último día me cogió un poco desprevenido, pocos días antes. Verdad es que su adalid tampoco nos ha dejado mucho tiempo para prepararnos, pero es curiosa la poca atención que se le ha dado: si alguien dijera lo mismo, pero basándose en una chorrada pseudomaya, tendría publicidad en todas partes. Lo que no quita que el señor Camping habrá, a estas alturas, rentabilizado el bromazo y preparando el próximo, como corresponde a estos hijos de puta. Si el tal Fitzpatrick sí es un bobo genuino que se está muriendo de hambre tras perderlo todo, no lo sé ni me quita el sueño, la verdad. Será cruel, pero a esas edades hay que llegar más sabio. O no tan cabrón.
No obstante, no deja de llamarme la atención ese aplazamiento, que al menos no es sine die (¡Jaja!).
-No, no. Eso fue el juicio espiritual. El físico, con destrucción de la Tierra como en una película de ciencia-ficción, será en octubre.
-¿Y por qué? ¿No pueden hacerse a la vez?
-Es que Jesús tiene que rellenar trámites y otras formalidades burocráticas mientras nos juzga.
-¿Y no pudo hacerlo desde…?
-¡AQUÍ HABLO YO!
Por supuesto, me divierte ver cómo estas patrañas funcionan una y otra vez. Hace algún tiempo, escribí una historia basada en la histeria del LHC, pero que acabó empleándose para la erupción del volcán islandés cuando leí que alguien metía a los extraterrestres como la causa tras la molesta ceniza. Podría reactualizarla con la profecía maya, y con los cuentos de Camping, y con lo que aterrorice a los pardillos de diversas épocas.
Personalmente, espero que algún día, pueda coger el periódico y leer una noticia como esta que he inventado, aunque tenga características de la crónica.
Interceptada reunión de líderes religiosos que acordaban el fin del mundo
El pasado 21 de mayo, a las 21:00 horas en un domicilio particular del número 5 de la Plaza de la Victoria, un grupo compuesto por los principales líderes religiosos y algunos de sus fieles acólitos discutió cuáles eran las mejores fechas para sugerir el apocalipsis.
“Esa fecha coincide con la Eurocopa, la gente no hará ni puto caso”, “Mejor el día siguiente, en caso de que captemos a los resacosos” son algunas de las frases que se pudieron oír y que conocemos gracias a un infiltrado, que se declara enemigo de “estos aguiluchos de almas humanas”, citando a Pío Baroja.
Nuestro diario, El paseante del Guadalquivir, publicará la transcripción completa de la conversación en próximas entregas.
El fin del mundo, ¡aplazado!
La verdad es que esta profecía del último día me cogió un poco desprevenido, pocos días antes. Verdad es que su adalid tampoco nos ha dejado mucho tiempo para prepararnos, pero es curiosa la poca atención que se le ha dado: si alguien dijera lo mismo, pero basándose en una chorrada pseudomaya, tendría publicidad en todas partes. Lo que no quita que el señor Camping habrá, a estas alturas, rentabilizado el bromazo y preparando el próximo, como corresponde a estos hijos de puta. Si el tal Fitzpatrick sí es un bobo genuino que se está muriendo de hambre tras perderlo todo, no lo sé ni me quita el sueño, la verdad. Será cruel, pero a esas edades hay que llegar más sabio. O no tan cabrón.
No obstante, no deja de llamarme la atención ese aplazamiento, que al menos no es sine die (¡Jaja!).
-No, no. Eso fue el juicio espiritual. El físico, con destrucción de la Tierra como en una película de ciencia-ficción, será en octubre.
-¿Y por qué? ¿No pueden hacerse a la vez?
-Es que Jesús tiene que rellenar trámites y otras formalidades burocráticas mientras nos juzga.
-¿Y no pudo hacerlo desde…?
-¡AQUÍ HABLO YO!
Por supuesto, me divierte ver cómo estas patrañas funcionan una y otra vez. Hace algún tiempo, escribí una historia basada en la histeria del LHC, pero que acabó empleándose para la erupción del volcán islandés cuando leí que alguien metía a los extraterrestres como la causa tras la molesta ceniza. Podría reactualizarla con la profecía maya, y con los cuentos de Camping, y con lo que aterrorice a los pardillos de diversas épocas.
Personalmente, espero que algún día, pueda coger el periódico y leer una noticia como esta que he inventado, aunque tenga características de la crónica.
Interceptada reunión de líderes religiosos que acordaban el fin del mundo
El pasado 21 de mayo, a las 21:00 horas en un domicilio particular del número 5 de la Plaza de la Victoria, un grupo compuesto por los principales líderes religiosos y algunos de sus fieles acólitos discutió cuáles eran las mejores fechas para sugerir el apocalipsis.
“Esa fecha coincide con la Eurocopa, la gente no hará ni puto caso”, “Mejor el día siguiente, en caso de que captemos a los resacosos” son algunas de las frases que se pudieron oír y que conocemos gracias a un infiltrado, que se declara enemigo de “estos aguiluchos de almas humanas”, citando a Pío Baroja.
Nuestro diario, El paseante del Guadalquivir, publicará la transcripción completa de la conversación en próximas entregas.
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viernes, mayo 13
¡Se ha borrado una entrada!
Y no soy el único al que le ha pasado, me consta que en La Realidad Estupefaciente ha ocurrido lo mismo. En dicha entrada, exponía un ejemplo irónico, que no cómico, acerca de las defensas de que la supuesta predicción del terremoto de Roma se cumplió en Lorca. Teniendo en cuenta que falló en la predicción en 1000km, hablar, como he leído por ahí, de buena intuición es digno de un mamarracho que no tiene ni puta idea de matemáticas. Porque como expuse, si a la próxima tenemos noticia de otro seísmo predicho por Bendandi, ¿qué haremos? ¿Evacuar todo el sur de Europa?
A la próxima, guardaré las entradas en un documento aparte.
A la próxima, guardaré las entradas en un documento aparte.
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miércoles, mayo 11
Breve disertación acerca de la predicción científica.
Si algo caracteriza a la ciencia, es que realiza predicciones en términos de probabilidad. Tenemos a nuestros dos sismólogos, Tectón y Ctónica discutiendo sobre la predicción de terremotos.
-¡Puedo verlo! Va a ocurrir un terremoto en Roma!
-¿En serio?
-Bueno... Tengo el resultado tiene una desviación típica de unos tres millones y medio de kilómetros cuadrados, centrada en Roma. Roma tiene unos 1285, así que tengo una probabilidad de acertar de un 0,03%.
-Hijo mío, eso no es una predicción. ¡Eso es una mierda!
(Al día siguiente)
-Pues al final el terremoto fue en Lorca... si este pueblo está en el límite de la campana de Gauss, eso está en la zona de probabilidad del 68%.
-Créeme, has hecho bien en no decir nada. ¿Qué ibas a hacer? ¿Desalojar media Europa?
Los pseudocientíficos, sin embargo, suelen ignorar la probabilidad. De hecho, casi parece que la interpreten al revés. Véase el caso de Cándido y Agudo.
-¡Ah, ha acertado! Mi hijo ha entrado en la universidad.
-¡Pues falló con todos los demás! Unos mil...
-¡Para mí este uno vale más que mil!
-¡Si son millones!
Mientras, la incertidumbre seguirá siendo parte de la vida humana. Ayer, murió gente por puro y abyecto azar.
-¡Puedo verlo! Va a ocurrir un terremoto en Roma!
-¿En serio?
-Bueno... Tengo el resultado tiene una desviación típica de unos tres millones y medio de kilómetros cuadrados, centrada en Roma. Roma tiene unos 1285, así que tengo una probabilidad de acertar de un 0,03%.
-Hijo mío, eso no es una predicción. ¡Eso es una mierda!
(Al día siguiente)
-Pues al final el terremoto fue en Lorca... si este pueblo está en el límite de la campana de Gauss, eso está en la zona de probabilidad del 68%.
-Créeme, has hecho bien en no decir nada. ¿Qué ibas a hacer? ¿Desalojar media Europa?
Los pseudocientíficos, sin embargo, suelen ignorar la probabilidad. De hecho, casi parece que la interpreten al revés. Véase el caso de Cándido y Agudo.
-¡Ah, ha acertado! Mi hijo ha entrado en la universidad.
-¡Pues falló con todos los demás! Unos mil...
-¡Para mí este uno vale más que mil!
-¡Si son millones!
Mientras, la incertidumbre seguirá siendo parte de la vida humana. Ayer, murió gente por puro y abyecto azar.
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Lectores contra consumidores.
Resulta que la mitad de los jóvenes españoles no lee, según un noticiario que informaba de la reciente Feria del Libro. ¡Vaya! No sé cómo entender este dato, solito. Porque no sé cuál era el porcentaje de jóvenes que leía hace algunos años. Para colmo, al ir a buscar por la red, no he encontrado la referencia exacta, y hay diversos estudios que usan otras clasificaciones.
Sé que hace algunos años otra encuesta arrojó un resultado similar, pero referido a la totalidad de españoles. Teniendo en cuenta que entre la tercera edad había, y hay, cierto número de analfabetos, es de suponer que entonces los jóvenes lectores los compensaban.
Así, tengo la sospecha de que ahora leen menos jóvenes. Ahora viene lo más difícil: interpretar la causa correctamente, con estos datos tan poco fiables. ¿Por qué ocurre esto? Se me ocurren tres posibles causas.
1)Aumento de la clase baja. Si algo demuestra el triunfo de Belén Esteban, es que existe. Los hábitos se transmiten de padres a hijos, pero la bajada de la natalidad es especialmente severa entre la población de alto nivel cultural.
2)Otras actividades: videojuegos, salir de juerga, televisión, cine…
3)Diversificación de medios de lectura: la red ha criado lectores que apenas cogen libros.
Por supuesto, no descarto la combinación de varias. Lo que sí tengo claro es que Harry Potter no ha marcado ninguna diferencia, muy a pesar de sus defensores (que no sus seguidores). Hasta alguien se ha sacado de la manga el término Generación Harry Potter para hablar de la “nueva generación de lectores”.
A ver, una aclaración. No tengo nada en contra de la saga de libros, ni contra sus lectores, ni niego que sean muy leídos. Más bien niego que hayan sido por sí solos los que más lectores hayan creado. Leer es la actividad artística más dependiente del receptor de cuantas existen, pues es dejado sólo a este cómo interpretar la historia. De ahí que se hable de lecturas cuando se consideran las diferentes interpretaciones que un texto pueda tener (de individuo a individuo, de cultura a cultura, desde cuando fue escrito hacia las diversas épocas futuras…).
Por tanto, es poco probable que se pueda “programar” una generación de lectores. Que una obra pueda causar un impacto profundo sí es posible, pero en lectores veteranos que pueden apreciar su valor.
A no ser que no estén hablando de lectores, sino de consumidores que leen. Porque es harto interesante examinar los libros destacados en el reportaje que daba esta inquietante noticia. Obras de Javier Sierra, Carlos Ruiz Zafón y Maruja Torres. Como con Harry Potter, dejaré a la opinión de otros el juicio artístico. Pero son todos autores vivos. Entiendo que hagan su agosto en estos eventos pero, ¿nadie va a comprar alguna reedición de lujo de un clásico? Yo adquirí en uno de estos 1984 y Rebelión en la granja.
Claro, pero soy de la minoría. La mayoría lee libros de entretenimiento. Y no, tampoco le tengo manía a estos, de hecho la mayoría de lectores empiezan por ahí, e incluso sigo leyéndolos porque me divierten y/o están realmente bien escritos. Pero no son La montaña mágica ni El árbol de la ciencia. Sin embargo, desde el punto de vista de varias editoriales, son lo mismo: hacer caja, obtener beneficios.
Así, si una saga de libros acerca de un teúrgo de Albión vende mucho, puedes marcarte el farol de que están haciendo que los niños lean (no existen otros libros). Puedes hacer que una moda pasajera pase como una costumbre adquirida por vida. Y si la gente se convence de que es así, puedes enriquecerte mientras te hacen agradecimientos espontáneos propios de la Rusia estalinista y hasta a la autora le es otorgado un Premio Príncipe de Asturias que, espero, le aproveche.
Porque si, desde el punto de vista de la editorial, sólo importa el beneficio, puedes meter a los lectores, a los consumidores habituales, a los ocasionales y hasta a los especímenes de los nichos literarios (ciencia-ficción dura, fantasía, amoríos…) en el mismo saco, mientras te aplauden.
Así, algunos dudamos si realmente los jóvenes no leen, o es que no compran libros. Es lo que tiene gustar de matizar.
* Es que estoy harto del sintagma “mago inglés”.
* Sí, es posible que me haya pasado en esta comparación.
Sé que hace algunos años otra encuesta arrojó un resultado similar, pero referido a la totalidad de españoles. Teniendo en cuenta que entre la tercera edad había, y hay, cierto número de analfabetos, es de suponer que entonces los jóvenes lectores los compensaban.
Así, tengo la sospecha de que ahora leen menos jóvenes. Ahora viene lo más difícil: interpretar la causa correctamente, con estos datos tan poco fiables. ¿Por qué ocurre esto? Se me ocurren tres posibles causas.
1)Aumento de la clase baja. Si algo demuestra el triunfo de Belén Esteban, es que existe. Los hábitos se transmiten de padres a hijos, pero la bajada de la natalidad es especialmente severa entre la población de alto nivel cultural.
2)Otras actividades: videojuegos, salir de juerga, televisión, cine…
3)Diversificación de medios de lectura: la red ha criado lectores que apenas cogen libros.
Por supuesto, no descarto la combinación de varias. Lo que sí tengo claro es que Harry Potter no ha marcado ninguna diferencia, muy a pesar de sus defensores (que no sus seguidores). Hasta alguien se ha sacado de la manga el término Generación Harry Potter para hablar de la “nueva generación de lectores”.
A ver, una aclaración. No tengo nada en contra de la saga de libros, ni contra sus lectores, ni niego que sean muy leídos. Más bien niego que hayan sido por sí solos los que más lectores hayan creado. Leer es la actividad artística más dependiente del receptor de cuantas existen, pues es dejado sólo a este cómo interpretar la historia. De ahí que se hable de lecturas cuando se consideran las diferentes interpretaciones que un texto pueda tener (de individuo a individuo, de cultura a cultura, desde cuando fue escrito hacia las diversas épocas futuras…).
Por tanto, es poco probable que se pueda “programar” una generación de lectores. Que una obra pueda causar un impacto profundo sí es posible, pero en lectores veteranos que pueden apreciar su valor.
A no ser que no estén hablando de lectores, sino de consumidores que leen. Porque es harto interesante examinar los libros destacados en el reportaje que daba esta inquietante noticia. Obras de Javier Sierra, Carlos Ruiz Zafón y Maruja Torres. Como con Harry Potter, dejaré a la opinión de otros el juicio artístico. Pero son todos autores vivos. Entiendo que hagan su agosto en estos eventos pero, ¿nadie va a comprar alguna reedición de lujo de un clásico? Yo adquirí en uno de estos 1984 y Rebelión en la granja.
Claro, pero soy de la minoría. La mayoría lee libros de entretenimiento. Y no, tampoco le tengo manía a estos, de hecho la mayoría de lectores empiezan por ahí, e incluso sigo leyéndolos porque me divierten y/o están realmente bien escritos. Pero no son La montaña mágica ni El árbol de la ciencia. Sin embargo, desde el punto de vista de varias editoriales, son lo mismo: hacer caja, obtener beneficios.
Así, si una saga de libros acerca de un teúrgo de Albión vende mucho, puedes marcarte el farol de que están haciendo que los niños lean (no existen otros libros). Puedes hacer que una moda pasajera pase como una costumbre adquirida por vida. Y si la gente se convence de que es así, puedes enriquecerte mientras te hacen agradecimientos espontáneos propios de la Rusia estalinista y hasta a la autora le es otorgado un Premio Príncipe de Asturias que, espero, le aproveche.
Porque si, desde el punto de vista de la editorial, sólo importa el beneficio, puedes meter a los lectores, a los consumidores habituales, a los ocasionales y hasta a los especímenes de los nichos literarios (ciencia-ficción dura, fantasía, amoríos…) en el mismo saco, mientras te aplauden.
Así, algunos dudamos si realmente los jóvenes no leen, o es que no compran libros. Es lo que tiene gustar de matizar.
* Es que estoy harto del sintagma “mago inglés”.
* Sí, es posible que me haya pasado en esta comparación.
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lunes, mayo 9
Penates generacionales.
Recientemente, en You Tube he visto una tendencia, que ilustraré en estos dos enlaces. Lo importante no son los vídeos, sino las barritas de “Me gusta – No me gusta”.
En ambos casos gana “Me gusta” abrumadoramente. Sin embargo, vean estos comentarios:
80 ppl got their ass whoped by luffy
pokewolfpuphace 18 horas 4
38 cretinos no tuvieron infancia.
gonthalionhace 1 mes 4
Y si ustedes buscan, encontrarán más comentarios en la misma onda, siempre que exista la posibilidad de una legión de fans. Una legión a la que no le basta con haber encontrado algo que los divierte, ni que sean muchos, sino que además no puede soportar la disensión. Aunque sean cuatro gatos.
Hasta aquí, extraemos la famosa conclusión de que los fans son unos pesados. Pero yo quiero llegar más allá, ¡diablos! He de decir que esto me divierte un poco. Porque demuestra algo claro: que un fan sigue siendo un pesado, tenga 15, 30 ó 50 años.
Pensarán ustedes que estoy diciendo una perogrullada, pero elaboraré por qué me divierte. Yo soy un seguidor irredento de la animación, esto es, de los dibujos animados y técnicas relacionadas como el stop-motion. Y cuando digo dibujos animados, me refiero a todos: los primeros cortos de la Warner, la primera serie de Félix el Gato, las películas de Disney, las comedias modernas americanas, las series japonesas, las adaptaciones de tebeos franco-belgas, los intentos españoles y hasta las creaciones de un autor checoslovaco que conocí el año pasado. Obviamente, tengo mis criterios de afinidad y filtros de calidad. Simplemente dejo constancia de que no tengo prejuicios, de que no vivo en el gueto de animación de mi generación.
Por eso, siempre he visto con asombro esa manía de discriminar una serie por motivos tan triviales como que no esté basada en un tebeo japonés o que no se hiciera durante la infancia de alguien. Y claro, más pasmo me causan las luchas que entre estos guetos se dan, lo que me hace sentir como, permítanme que me ponga shakespeariano, si navegara entre Escila y Caribdis. Se ha dado la circunstancia de que entre los otakus, gueto ya bastante endogámico por sí, hay guerritas entre colectivos de fans de series populares. Sin embargo, mientras que estoy dispuesto a perdonar a los anteriores por su edad, no es así cuando veo a los pseudonostálgicos, esos melindrosos que no pueden vivir tranquilos sin manifestar su desprecio por cualquier animador posterior a que le salieran pelos en el ombligo y muestran poco menos que idolatría a las series de Su Infancia (con mayúsculas, por favor).
Estos fan-toches llegaron a uno de sus puntos álgidos de bochorno cuando se estuvo rodando Dragon Ball: Evolution. Lo cierto es que esta película no la he visto, y es muy probable que me parezca horrorosa en el mejor de los casos, pero mi desdén es amable comparado con la reacción de los mitoplastas, como los llama José Viruete. Peticiones para que no se estrenara, protestas por la red, un montón de tiras en el WEE acerca de lo mala que era… Aquello parecía Los dos minutos de odio, pero en ridículo.
Y claro, me regocija comparar los dos comentarios anteriores porque ambos revelan el mismo grado de cerrilidad. Tanto los unos, que se creen muy especiales por ver lo que en Japón es populachero, como los otros, que han decidido hacer un baluarte mental para refugiarse del hecho inexorable de que todo cambia, y de que sólo queda el recuerdo.
Y el recuerdo sirve para avanzar.
En ambos casos gana “Me gusta” abrumadoramente. Sin embargo, vean estos comentarios:
80 ppl got their ass whoped by luffy
pokewolfpuphace 18 horas 4
38 cretinos no tuvieron infancia.
gonthalionhace 1 mes 4
Y si ustedes buscan, encontrarán más comentarios en la misma onda, siempre que exista la posibilidad de una legión de fans. Una legión a la que no le basta con haber encontrado algo que los divierte, ni que sean muchos, sino que además no puede soportar la disensión. Aunque sean cuatro gatos.
Hasta aquí, extraemos la famosa conclusión de que los fans son unos pesados. Pero yo quiero llegar más allá, ¡diablos! He de decir que esto me divierte un poco. Porque demuestra algo claro: que un fan sigue siendo un pesado, tenga 15, 30 ó 50 años.
Pensarán ustedes que estoy diciendo una perogrullada, pero elaboraré por qué me divierte. Yo soy un seguidor irredento de la animación, esto es, de los dibujos animados y técnicas relacionadas como el stop-motion. Y cuando digo dibujos animados, me refiero a todos: los primeros cortos de la Warner, la primera serie de Félix el Gato, las películas de Disney, las comedias modernas americanas, las series japonesas, las adaptaciones de tebeos franco-belgas, los intentos españoles y hasta las creaciones de un autor checoslovaco que conocí el año pasado. Obviamente, tengo mis criterios de afinidad y filtros de calidad. Simplemente dejo constancia de que no tengo prejuicios, de que no vivo en el gueto de animación de mi generación.
Por eso, siempre he visto con asombro esa manía de discriminar una serie por motivos tan triviales como que no esté basada en un tebeo japonés o que no se hiciera durante la infancia de alguien. Y claro, más pasmo me causan las luchas que entre estos guetos se dan, lo que me hace sentir como, permítanme que me ponga shakespeariano, si navegara entre Escila y Caribdis. Se ha dado la circunstancia de que entre los otakus, gueto ya bastante endogámico por sí, hay guerritas entre colectivos de fans de series populares. Sin embargo, mientras que estoy dispuesto a perdonar a los anteriores por su edad, no es así cuando veo a los pseudonostálgicos, esos melindrosos que no pueden vivir tranquilos sin manifestar su desprecio por cualquier animador posterior a que le salieran pelos en el ombligo y muestran poco menos que idolatría a las series de Su Infancia (con mayúsculas, por favor).
Estos fan-toches llegaron a uno de sus puntos álgidos de bochorno cuando se estuvo rodando Dragon Ball: Evolution. Lo cierto es que esta película no la he visto, y es muy probable que me parezca horrorosa en el mejor de los casos, pero mi desdén es amable comparado con la reacción de los mitoplastas, como los llama José Viruete. Peticiones para que no se estrenara, protestas por la red, un montón de tiras en el WEE acerca de lo mala que era… Aquello parecía Los dos minutos de odio, pero en ridículo.
Y claro, me regocija comparar los dos comentarios anteriores porque ambos revelan el mismo grado de cerrilidad. Tanto los unos, que se creen muy especiales por ver lo que en Japón es populachero, como los otros, que han decidido hacer un baluarte mental para refugiarse del hecho inexorable de que todo cambia, y de que sólo queda el recuerdo.
Y el recuerdo sirve para avanzar.
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viernes, mayo 6
Cuidando con afecto. Parte II.
-Eso sí… También será el final del programa-comentó Michiru cuando la euforia desapareció.
El público pareció defraudado y se pronunció amenazas de muerte.
-¡Tranquilos, amigos!-rogó Danny-El programa Homo hominivorus acabará para dar paso a uno nuevo, que también presentaremos.
El público gritó de alegría. Algunos espectadores quisieron saltar al plató, pero fueron reducidos por el personal de seguridad.
-¡Bien, gente!-siguió impertérrita Michiru mientras un chico era electrocutado muy cerca-A continuación, algunos vídeos de los mejores momentos del programa.
La sala se oscureció, y se iluminó la pantalla principal. En esta, se vio a Michiru disfrazada de brujita y a Danny de lobo, mientras cocinaban un pastel con forma humana.
-¡Ah, el programa dedicado a los cuentos infantiles! ¡Qué bonito!-comentó Michiru.
-Y esos niños estaban de muerte-añadió Danny, relamiéndose.
En otro corto, se vio a Danny y Michiru vestidos de romanos, mientras dos gladiadores luchaban en una arena.
-Pues la verdad, estaban malísimos-comentó Michiru con cara de asco.
-Sí, todo por la tontería de la película -300.
En el siguiente, Michiru y Danny salieron disfrazados de campesinos pobres, con una bandera irlandesa, mientras cocinaban.
-Nunca Swift fue interpretado tan literalmente-comentó Danny.
-Pues a pesar de eso, no somos todavía considerados un programa cultural, ¡y el índice de audiencia fue un desastre!-comentó Michiru.
El vídeo mostró una filmación con cámara de infrarrojos, donde un grupo de gente parecía perseguirse los unos a los otros.
-¡Cómo nos reímos durante la fiesta del día del orgullo zombi!-celebró Michiru.
-¡Como que es la única fiesta del siglo XX que aún es popular!-dijo Danny, melancólico.
En una selva, Michiru, vestida con un biquini de hojas, huía de un grupo de sujetos disfrazados de primitivos.
-¡Qué animales! Aún me duelen los mordiscos. Lo que no recuerdo es qué pasó después.
-Ni tú ni ninguno de nosotros, Michiru.
Un Danny disfrazado de sacerdote maya sacrificaba a una muchacha y le sacaba el corazón.
-¿Puedes creer que han protestado porque confundimos el ritual maya con el azteca?-comentó Danny.
-La gente tiene demasiado tiempo libre.
Después, se mostró a un calamar gigante cuyos tentáculos eran largos y viscosos.
-¡Por favor, creía que no íbamos a nombrar más ese desagradable incidente!-lloró Michiru.
-¡Cortad, por favor!-ordenó Danny, y se cortó. Michiru parecía alterada mientras Danny la atendía.
Surgió una imagen estática, una caricatura de estilo japonés de una chica sonriendo a cámara. Se le había caído un brazo al suelo. Se podía leer PRESENTADORA CON FALLOS DE USO.
La imagen permaneció durante dos minutos. Después, pasó a un anuncio de que el nuevo coliseo prometía combates de gladiadores-leones cien por cien híbridos. Aparecía la dirección y la página web del mismo, y una advertencia de que el espectáculo no era apto para espectadores que pensaran que el péplum era gay.
La señal del programa volvió al rato. Michiru volvía a sonreír, pero el peinado era distinto, y su ropa parecía recién estrenada.
-¡Les ruego que nos disculpen, amigos!-rogó Danny-Michiru se ha sentido indispuesta. ¿Mejor, Michiru?
-¡Sí!-gritó ella, entusiasmada.
-Bien, porque continúa-Danny señaló la cámara.
De pronto, el vídeo anunció la lista de famosos que habían pasado por el programa. En el primer corto, un par de sujetos hablaban.
-¡Qué recuerdos de la campaña electoral!-comentó Michiru.
-Nunca debieron haber firmado aquel contrato que estipulaba que cada promesa incumplida se castigaba con un gramo de carne-dijo Danny.
En el siguiente, un grupo de hombres vestidos con la camiseta de la selección española de fútbol y los dos presentadores hacían una barbacoa.
-¡Arriba la roja!-gritó Danny.
-Desde la victoria del 2010, no escatimamos en sacrificios-dijo Michiru.
En el siguiente, un grupo de hombres jugaban a la pistola rusa mientras Michiru y Danny los miraban expectantes.
-La despedida del grupo de música Las ratas berserker fue muy triste para todos-lamentó Michiru.
-Sobre todo para sus familias-añadió Danny.
Se vio una cena con un individuo pálido, vestido con una capa y arrugado.
-¡Ah, qué amable fue el conde Penahiel de explicarnos sus recetas!-dijo Danny.
-¿Puedes creer que algunos afirman que ya vivía hace siglos con otro nombre, cuando vivió la última princesa de Asturias?
-Tú lo has dicho, la gente tiene demasiado tiempo libre.
De pronto, la pantalla se apagó. Sólo Michiru y Danny eran visibles en un círculo de luz.
-Amigos, estamos contentos de que nos hayan acompañado durante estos años-dijo él, serio-Su sincero apoyo al programa fue lo que logró que no acabáramos en la picadora del fracaso.
El público exclamó asombrado. Michiru lo miró, muy seria.
-¡Metafóricamente, por supuesto!-aclaró a continuación.
-Por eso, hay que interpretar este cambio como una evolución, como un premio de la cadena por nuestro éxito, que es su reconocimiento-comentó Michiru.
El público se emocionó. Algunos gritaron piropos.
-¡Por eso, están invitados a nuestra boda!-dijo Michiru.
El público gritó.
-¡Y podrán acudir los cien primeros…!-continuó, pero hubo de dejarlo porque el público irrumpió en el plató en masa.
De nuevo, surgió la imagen estática de la caricatura la chica sonriente, acompañada de otra de un chico. El mensaje era PRESENTADORES ESTROPEADOS POR PÚBLICO.
La señal volvió de inmediato, pero Michiru y Danny estaban recién peinados. El plató estaba totalmente iluminado y parecía nuevo.
-Decíamos que los cien primeros en mostrar su afecto hacia nosotros podrán acudir al programa en directo. Para ello, se valorará todo lo que se haga a partir del fin del programa hasta dentro de dos semanas-comentó Michiru.
El público se limitó a aplaudir.
-Se aceptará cualquier tipo de celebración: videomontajes, poemas, canciones, espectáculos callejeros, luchas rituales, sacrificios animales (se incluyen humanos) y lo que ustedes inventen. ¡Ánimo a todos los participantes!-deseó Danny.
El público volvió a aplaudir.
-No obstante, hemos de advertir que no aceptaremos nada ilegal. No queremos ser corresponsables de más muertes.
El público murmuró, de acuerdo con la pareja.
-Por hoy está bien, Michiru.
-¡Sí!-y ella se echó en sus brazos y lo besó.
El público aplaudió sin armar un gran revuelo, tras lo cual hablaron de la liga de fútbol. El plató se fue oscureciendo, mientras el público salía ordenadamente por las puertas. Los créditos rezaban que el vestuario de Danny y Michiru había sido diseñado por Humanx2, el único fabricante de vestimenta humana en ambos sentidos.
P.D: Sí, prometí que la historia saldría el viernes pasado, pero me surgieron inconvenientes.
El público pareció defraudado y se pronunció amenazas de muerte.
-¡Tranquilos, amigos!-rogó Danny-El programa Homo hominivorus acabará para dar paso a uno nuevo, que también presentaremos.
El público gritó de alegría. Algunos espectadores quisieron saltar al plató, pero fueron reducidos por el personal de seguridad.
-¡Bien, gente!-siguió impertérrita Michiru mientras un chico era electrocutado muy cerca-A continuación, algunos vídeos de los mejores momentos del programa.
La sala se oscureció, y se iluminó la pantalla principal. En esta, se vio a Michiru disfrazada de brujita y a Danny de lobo, mientras cocinaban un pastel con forma humana.
-¡Ah, el programa dedicado a los cuentos infantiles! ¡Qué bonito!-comentó Michiru.
-Y esos niños estaban de muerte-añadió Danny, relamiéndose.
En otro corto, se vio a Danny y Michiru vestidos de romanos, mientras dos gladiadores luchaban en una arena.
-Pues la verdad, estaban malísimos-comentó Michiru con cara de asco.
-Sí, todo por la tontería de la película -300.
En el siguiente, Michiru y Danny salieron disfrazados de campesinos pobres, con una bandera irlandesa, mientras cocinaban.
-Nunca Swift fue interpretado tan literalmente-comentó Danny.
-Pues a pesar de eso, no somos todavía considerados un programa cultural, ¡y el índice de audiencia fue un desastre!-comentó Michiru.
El vídeo mostró una filmación con cámara de infrarrojos, donde un grupo de gente parecía perseguirse los unos a los otros.
-¡Cómo nos reímos durante la fiesta del día del orgullo zombi!-celebró Michiru.
-¡Como que es la única fiesta del siglo XX que aún es popular!-dijo Danny, melancólico.
En una selva, Michiru, vestida con un biquini de hojas, huía de un grupo de sujetos disfrazados de primitivos.
-¡Qué animales! Aún me duelen los mordiscos. Lo que no recuerdo es qué pasó después.
-Ni tú ni ninguno de nosotros, Michiru.
Un Danny disfrazado de sacerdote maya sacrificaba a una muchacha y le sacaba el corazón.
-¿Puedes creer que han protestado porque confundimos el ritual maya con el azteca?-comentó Danny.
-La gente tiene demasiado tiempo libre.
Después, se mostró a un calamar gigante cuyos tentáculos eran largos y viscosos.
-¡Por favor, creía que no íbamos a nombrar más ese desagradable incidente!-lloró Michiru.
-¡Cortad, por favor!-ordenó Danny, y se cortó. Michiru parecía alterada mientras Danny la atendía.
Surgió una imagen estática, una caricatura de estilo japonés de una chica sonriendo a cámara. Se le había caído un brazo al suelo. Se podía leer PRESENTADORA CON FALLOS DE USO.
La imagen permaneció durante dos minutos. Después, pasó a un anuncio de que el nuevo coliseo prometía combates de gladiadores-leones cien por cien híbridos. Aparecía la dirección y la página web del mismo, y una advertencia de que el espectáculo no era apto para espectadores que pensaran que el péplum era gay.
La señal del programa volvió al rato. Michiru volvía a sonreír, pero el peinado era distinto, y su ropa parecía recién estrenada.
-¡Les ruego que nos disculpen, amigos!-rogó Danny-Michiru se ha sentido indispuesta. ¿Mejor, Michiru?
-¡Sí!-gritó ella, entusiasmada.
-Bien, porque continúa-Danny señaló la cámara.
De pronto, el vídeo anunció la lista de famosos que habían pasado por el programa. En el primer corto, un par de sujetos hablaban.
-¡Qué recuerdos de la campaña electoral!-comentó Michiru.
-Nunca debieron haber firmado aquel contrato que estipulaba que cada promesa incumplida se castigaba con un gramo de carne-dijo Danny.
En el siguiente, un grupo de hombres vestidos con la camiseta de la selección española de fútbol y los dos presentadores hacían una barbacoa.
-¡Arriba la roja!-gritó Danny.
-Desde la victoria del 2010, no escatimamos en sacrificios-dijo Michiru.
En el siguiente, un grupo de hombres jugaban a la pistola rusa mientras Michiru y Danny los miraban expectantes.
-La despedida del grupo de música Las ratas berserker fue muy triste para todos-lamentó Michiru.
-Sobre todo para sus familias-añadió Danny.
Se vio una cena con un individuo pálido, vestido con una capa y arrugado.
-¡Ah, qué amable fue el conde Penahiel de explicarnos sus recetas!-dijo Danny.
-¿Puedes creer que algunos afirman que ya vivía hace siglos con otro nombre, cuando vivió la última princesa de Asturias?
-Tú lo has dicho, la gente tiene demasiado tiempo libre.
De pronto, la pantalla se apagó. Sólo Michiru y Danny eran visibles en un círculo de luz.
-Amigos, estamos contentos de que nos hayan acompañado durante estos años-dijo él, serio-Su sincero apoyo al programa fue lo que logró que no acabáramos en la picadora del fracaso.
El público exclamó asombrado. Michiru lo miró, muy seria.
-¡Metafóricamente, por supuesto!-aclaró a continuación.
-Por eso, hay que interpretar este cambio como una evolución, como un premio de la cadena por nuestro éxito, que es su reconocimiento-comentó Michiru.
El público se emocionó. Algunos gritaron piropos.
-¡Por eso, están invitados a nuestra boda!-dijo Michiru.
El público gritó.
-¡Y podrán acudir los cien primeros…!-continuó, pero hubo de dejarlo porque el público irrumpió en el plató en masa.
De nuevo, surgió la imagen estática de la caricatura la chica sonriente, acompañada de otra de un chico. El mensaje era PRESENTADORES ESTROPEADOS POR PÚBLICO.
La señal volvió de inmediato, pero Michiru y Danny estaban recién peinados. El plató estaba totalmente iluminado y parecía nuevo.
-Decíamos que los cien primeros en mostrar su afecto hacia nosotros podrán acudir al programa en directo. Para ello, se valorará todo lo que se haga a partir del fin del programa hasta dentro de dos semanas-comentó Michiru.
El público se limitó a aplaudir.
-Se aceptará cualquier tipo de celebración: videomontajes, poemas, canciones, espectáculos callejeros, luchas rituales, sacrificios animales (se incluyen humanos) y lo que ustedes inventen. ¡Ánimo a todos los participantes!-deseó Danny.
El público volvió a aplaudir.
-No obstante, hemos de advertir que no aceptaremos nada ilegal. No queremos ser corresponsables de más muertes.
El público murmuró, de acuerdo con la pareja.
-Por hoy está bien, Michiru.
-¡Sí!-y ella se echó en sus brazos y lo besó.
El público aplaudió sin armar un gran revuelo, tras lo cual hablaron de la liga de fútbol. El plató se fue oscureciendo, mientras el público salía ordenadamente por las puertas. Los créditos rezaban que el vestuario de Danny y Michiru había sido diseñado por Humanx2, el único fabricante de vestimenta humana en ambos sentidos.
P.D: Sí, prometí que la historia saldría el viernes pasado, pero me surgieron inconvenientes.
martes, mayo 3
Cuidando con afecto. Parte I.
¡Bienvenidos al programa de cocina Homo hominivorus! Saluden a nuestros presentadores… ¡Danny y Michiru!
Entraron desde lados contrarios para apoyarse el uno sobre el hombro del otro.
-¡Hola, amigos!-saludó Danny, mesándose el flequillo al tiempo que sus seguidoras más fanáticas coreaban su nombre-¡Buenos días, Michiru!
-¡Hola, Danny! ¡Hola, gente!-para sorpresa de la joven, las mismas seguidoras empezaron a abuchearla al grito de “¡Arpía!”, “¡Eres una golfa!” y “¡Si no dejas en paz a Danny, te mataré!”.
-¡Vamos, chicas!-dijo Danny un poco preocupado-¿No querréis asustar a la pobre Michiru?
-¡Déjalas, Danny! Son libres de expresar su opinión.
Danny pidió silencio, y el público fue bajando la voz. Entonces, dramático, dijo:
-Señores, Michiru ha muerto… cien veces esta semana.
El público ahogó una exclamación mezclada con extrañeza.
-Debemos ser serios por esta vez, amigos. Algunas personas no acaban de entender cómo funcionan los clones sintéticos Pandora 3000®. Concretamente, no saben que necesitan respirar y comer para seguir viviendo.
El público habló asombrado. Michiru tomó la palabra.
-Como bien sabrán, firmé un acuerdo con el grupo Pandora que autorizaba la puesta en venta de clones sintéticos hechos a partir de mí-debajo de la pizpireta Michiru apareció una copia del contrato, que rezaba:
Por la presente, y desde el momento presente hasta la perpetuidad, Michiru García García acepta que la empresa Pandora podrá comercializar productos fabricados a partir de su ADN a cambio de un 20% de los beneficios netos de la venta de los mismos. Las especificaciones de cada producto se detallarán en contratos aparte.
Un espacio ocultaba el resto del contrato, acabando en las firmas de los interesados.
-Bien, las Michiru, o como me gusta llamarlas, Michurrinas, aparecieron hace un mes a la venta-continuó la bella-Son clones sintéticos con una memoria independiente, basada en mi trabajo en antena. El cuidado es el básico y necesario para una persona, excepto en las necesidades espirituales por tener inteligencia limitada (creen estar presentando el programa en casa de un televidente, rutina que se inicia cada vez que despiertan). Bueno, pues ciertos consumidores parecen ignorar este aspecto, e intentaron mantener las copias dentro del envoltorio original.
El público rumoreaba, agitado.
-Así, vamos a dedicar este programa a explicar el cuidado de los Pandora 3000 modelo Michiru. Los consumidores que han intentado mantener a las Michiru dentro del envoltorio original han organizado un buen revuelo en la red, pero ninguno ha querido responsabilizarse de venir a debatir aquí, en el programa, al respecto.
El público empezó a insultar, a lo que Danny hizo una señal. El público quedó silenciado.
-Sentimos mucho silenciar a nuestro considerable público, pero es necesario que todo quede claro. Decía que nadie ha querido venir, pero sí hemos encontrado a un consumidor dispuesto a dialogar por videoconferencia con nosotros sobre el extraño suceso. Ha fundado en Facebook el grupo “Dejé a Michiru en su envoltorio original y se asfixió”. Con nosotros, está Miguel Pérez Selvúpeda.
En ese momento, en la parte superior de la pantalla apareció el logo “Conversación telefónica”. En el inferior, apareció un logo que resumía el programa hasta el momento.
Hablamos con Miguel Pérez Selvúpeda, fundador de un grupo de Facebook donde se protesta por las muertes accidentales de Michiru.
-¡Mecagüendiós!-se oyó de pronto a través de dirección, y apareció en la pantalla principal un joven obeso, medio calvo y con gafas de pasta. Estaba indignado, y le temblaba la papada de rabia.
-¿Nos oyes, Miguel?-preguntó Michiru.
-¡Sí! ¡Y no me llamo Miguel! ¡Me cambié el nombre legalmente a Miguelito hace un mes!
-Lo sentimos, ha sido un error-se excusó Danny-¿Has visto el programa hasta ahora?
-¡Sí! ¡Y estoy muy enfadado! ¡Se me está tratando como si fuera idiota!
-¡Por favor, Miguelito! ¡Intenta entender la situación! Creíamos que todos nuestros telespectadores sabían que los clones sintéticos necesitan comer y respirar. ¡Como cualquier otra persona!
-Entonces, ¿por qué vienen empaquetados y no mueren entonces?
-Miguelito, tienes que haber visto que dentro de la caja había un objeto rosado que latía. Es una placenta artificial-comentó Michiru-Lo sé porque hice pruebas con unas cuantas para comprobar su funcionamiento.
-¡No, no lo he visto!
-¿Cómo que no? Si abres el… ¡Ay, sí! Que no has abierto el envoltorio, claro.
-Un momento, ¿es de donde salía ese líquido amarillo?
-¡Eso es la orina! Me refiero al otro del ombligo.
-¡Aaaaaah! Sí, a los pocos días dejó de entrar líquido.
-¡Entonces, con más razón murió! Se le acabó el oxígeno.
-¡Pero sí despertó!
Michiru y Danny se miraron.
-No es posible. Cuando sacas a Michiru del envoltorio, la revives con el desfibrilador desechable (incluido en la caja). El envoltorio está fabricado a partir de un aislante eléctrico para evitar un despertar no programado-comentó Danny.
-Sí es posible si aplicas presión con un gato de bicicleta rítmicamente…
-¡Un momento…! Dime, ¿eso mismo lo han hecho todos los clientes?-preguntó Michiru.
-Bueno, algunos han usado planchas, pero…
-Eso es una clara manipulación del producto en un modo no especificado en el manual de instrucciones. Nuestra discusión ha acabado-comentó Michiru.
El rótulo anterior alternaba los dos siguientes textos:
“He usado un gato de bicicleta en vez del desfibrilador desechable.”, admite Miguelito.
“Es una manipulación del producto ajena a las instrucciones del fabricante.”, asegura Michiru.
-¡Pero qué dices! ¿¡Me vas a dejar así!? ¿Qué hago yo con la Michiru rota?
-¡Cómetela! Te aseguro que estoy muy buena-Michiru sonrió a cámara.
-Por favor, Michiru-sugirió Danny, y se dirigió a un colorado Miguelito-Miguelito, mucho me temo que poca ayuda podemos darte entonces. Está claro que has resucitado a Michiru como mejor te ha parecido, sin atenerte a las especificaciones. Lo único que podemos hacer es aconsejarte que actúes con mayor prudencia la próxima ocasión.
-¡Sois unos políticamente correctos! ¡Unos políticamente correctos!-gritó Miguelito.
-¡Por favor, Miguelito! ¡No nos insultes sin razón!-suplicó Danny.
-¡Que sepáis que voy a subirlo todo a mi blog!-chilló, y cortó la conexión.
Michiru y Danny parecieron desolados.
-Nosotros hemos hecho lo posible para solucionar su problema-comentó Michiru, con amargura.
-¡Claro que sí, Michiru! Ustedes son testigos, queridos amigos.
Michiru pareció desorientada.
-Entonces, ¿hacemos la demostración que teníamos preparada?-preguntó al cabo.
-No sé… La idea era hacerlo con…-Danny se quedó mirando a cámara-¿Seguimos con una sección de preguntas del público? ¿No íbamos a hacer eso…? ¿Ah, sí?
Danny se rehízo y sonrió.
-¡Bien, amigos! ¡Ha llegado la hora de preguntas de la audiencia!-anunció-¿Lista, Michiru?
-¡Siempre!-dijo ella señalando con el pulgar hacia arriba.
-Bien, veamos, una de las preguntas más frecuentes es la siguiente-en el rótulo se pudo leer:
¿No harán un Clon Sintético Pandora 3000® 3000 de Danny?”, una legión de admiradoras desesperadas.
-Bien, la respuesta es afirmativa-comentó Michiru-De todos modos, aún está en fase de desarrollo, ¿no, Danny?
-Sí, hay problemas relacionados con mi inteligencia… Todos los clones se han suicidado o han intentado huir. Por lo visto, tú encuentras más fácil el separar tu vida del trabajo.
-¡Caray! Bueno, pasemos a la siguiente pregunta.
“Michiru, ¿saldrás fotografiada en Interviú?”, onanistas anónimos.
-¡Esta pregunta suele incluir la aclaración de que están contentos con las Michirus, pero que quieren más! Dinos, Michiru.
-Pues no lo he considerado. Mi agente siempre me ha comentado que el paso de las concursantes expulsadas de Gran Hermano ha hecho que el público relacione esa revista con el fracaso televisivo. Quizás yo sea una excepción.
-¡O el precedente de Interviú como revista del éxito televisivo! Bien, siguiente pregunta.
“¿Quién lleva la cuenta de Twitter del programa? Actualiza mal e insulta a quien intenta corregirle.”, twitteros.
-El becario responsable ha sido expulsado por su mal comportamiento-comentó Danny. Siguiente pregunta, por favor.
“He querido comprar algunos de los modelos exhibidos por Michiru y he oído decir que son exclusivos para ella, ¿es cierto?”, niñas bien (vestidas).
-No, es un rumor sin fundamento-aclaró Michiru-La gente me confunde con el cyborg de Leticia Sabater, ¡Dios sabrá por qué! Siguiente pregunta.
“Michiru, ¿por qué no respondes a mis e-mails?”, tu seguidor número 1.
-¡Hijo, me envías cien e-mails semanales! ¡No puedo con tantos para una sola persona! Además, la mayoría de ellos son poemas copiados de libros anteriores a la sedunda miniguerra mundial. ¡Muchos son de un tal Juan Ramón Jiménez!
-¡Qué nombre tan raro!-dijo Danny-¡Otra!
“Danny apareció en la película Ocaso de Eurovisión, pero no salió en los créditos.”, agudos observadores.
-¡Eso no es una pregunta, sino una afirmación! Pero es verdadera. Al principio iba a ser uno de los protagonistas, pero no pude continuar el rodaje debido a un asunto personal. Sin embargo, hubo una confusión en el montaje derivada del hecho de que los principales responsables consumieron cocaína por encima de los límites aconsejables para su profesión, y aparecí durante dos minutos. Una demanda legal está dirimiendo el asunto.
-¡Ya te dije que estabas en tu derecho! Siguiente pregunta.
“¿Es cierto que hacíais peep shows en uno de los principales locales de sexo del mundo, y que allí os descubrió la cadena?”, investigadores aficionados y biógrafos no autorizados.
-Lo sentimos, pero los detalles acerca de nuestra contratación están blindados por poderosas cláusulas legales-reveló Danny, incómodo.
-Sí, no es algo de lo que podamos hablar. ¡Otra!
“En el programa anterior, oí que Michiru llegó a visitar los barrios de esclavos de Nueva Andalucía. ¿Fuiste ahí de cooperante, Michiru?”, espectadores atentos.
-Pues sí, lo fui. En aquel entonces era joven, idealista y aún no ganaba un millón de unidades monetarias mundiales al mes.
-¡Te has adelantado a la siguiente pregunta, Michiru!
“En serio, ¿cuánto ganáis al mes?”, interesados.
-¡Oh! Bueno, pues un millón de u.m.m. al mes. Los beneficios derivados de la publicidad son variables según la época y los patrocinadores, pero yo diría que da una media de millón y medio al mes. En total, 2,5 milloncejos-estimó Michiru.
-Sí, es un buen cálculo. ¡La última!
“¿Están saliendo Michiru y Danny?”, cotillas.
Ante esta pregunta, ambos sonrieron.
-¡Sí!-dijeron e hicieron una señal.
El público rugió repentinamente.
-¡Y nos casamos en el próximo programa!-anunciaron.
El público empezó a gritar enloquecido. Lloró, rió, bailó, se desmayó…
Entraron desde lados contrarios para apoyarse el uno sobre el hombro del otro.
-¡Hola, amigos!-saludó Danny, mesándose el flequillo al tiempo que sus seguidoras más fanáticas coreaban su nombre-¡Buenos días, Michiru!
-¡Hola, Danny! ¡Hola, gente!-para sorpresa de la joven, las mismas seguidoras empezaron a abuchearla al grito de “¡Arpía!”, “¡Eres una golfa!” y “¡Si no dejas en paz a Danny, te mataré!”.
-¡Vamos, chicas!-dijo Danny un poco preocupado-¿No querréis asustar a la pobre Michiru?
-¡Déjalas, Danny! Son libres de expresar su opinión.
Danny pidió silencio, y el público fue bajando la voz. Entonces, dramático, dijo:
-Señores, Michiru ha muerto… cien veces esta semana.
El público ahogó una exclamación mezclada con extrañeza.
-Debemos ser serios por esta vez, amigos. Algunas personas no acaban de entender cómo funcionan los clones sintéticos Pandora 3000®. Concretamente, no saben que necesitan respirar y comer para seguir viviendo.
El público habló asombrado. Michiru tomó la palabra.
-Como bien sabrán, firmé un acuerdo con el grupo Pandora que autorizaba la puesta en venta de clones sintéticos hechos a partir de mí-debajo de la pizpireta Michiru apareció una copia del contrato, que rezaba:
Por la presente, y desde el momento presente hasta la perpetuidad, Michiru García García acepta que la empresa Pandora podrá comercializar productos fabricados a partir de su ADN a cambio de un 20% de los beneficios netos de la venta de los mismos. Las especificaciones de cada producto se detallarán en contratos aparte.
Un espacio ocultaba el resto del contrato, acabando en las firmas de los interesados.
-Bien, las Michiru, o como me gusta llamarlas, Michurrinas, aparecieron hace un mes a la venta-continuó la bella-Son clones sintéticos con una memoria independiente, basada en mi trabajo en antena. El cuidado es el básico y necesario para una persona, excepto en las necesidades espirituales por tener inteligencia limitada (creen estar presentando el programa en casa de un televidente, rutina que se inicia cada vez que despiertan). Bueno, pues ciertos consumidores parecen ignorar este aspecto, e intentaron mantener las copias dentro del envoltorio original.
El público rumoreaba, agitado.
-Así, vamos a dedicar este programa a explicar el cuidado de los Pandora 3000 modelo Michiru. Los consumidores que han intentado mantener a las Michiru dentro del envoltorio original han organizado un buen revuelo en la red, pero ninguno ha querido responsabilizarse de venir a debatir aquí, en el programa, al respecto.
El público empezó a insultar, a lo que Danny hizo una señal. El público quedó silenciado.
-Sentimos mucho silenciar a nuestro considerable público, pero es necesario que todo quede claro. Decía que nadie ha querido venir, pero sí hemos encontrado a un consumidor dispuesto a dialogar por videoconferencia con nosotros sobre el extraño suceso. Ha fundado en Facebook el grupo “Dejé a Michiru en su envoltorio original y se asfixió”. Con nosotros, está Miguel Pérez Selvúpeda.
En ese momento, en la parte superior de la pantalla apareció el logo “Conversación telefónica”. En el inferior, apareció un logo que resumía el programa hasta el momento.
Hablamos con Miguel Pérez Selvúpeda, fundador de un grupo de Facebook donde se protesta por las muertes accidentales de Michiru.
-¡Mecagüendiós!-se oyó de pronto a través de dirección, y apareció en la pantalla principal un joven obeso, medio calvo y con gafas de pasta. Estaba indignado, y le temblaba la papada de rabia.
-¿Nos oyes, Miguel?-preguntó Michiru.
-¡Sí! ¡Y no me llamo Miguel! ¡Me cambié el nombre legalmente a Miguelito hace un mes!
-Lo sentimos, ha sido un error-se excusó Danny-¿Has visto el programa hasta ahora?
-¡Sí! ¡Y estoy muy enfadado! ¡Se me está tratando como si fuera idiota!
-¡Por favor, Miguelito! ¡Intenta entender la situación! Creíamos que todos nuestros telespectadores sabían que los clones sintéticos necesitan comer y respirar. ¡Como cualquier otra persona!
-Entonces, ¿por qué vienen empaquetados y no mueren entonces?
-Miguelito, tienes que haber visto que dentro de la caja había un objeto rosado que latía. Es una placenta artificial-comentó Michiru-Lo sé porque hice pruebas con unas cuantas para comprobar su funcionamiento.
-¡No, no lo he visto!
-¿Cómo que no? Si abres el… ¡Ay, sí! Que no has abierto el envoltorio, claro.
-Un momento, ¿es de donde salía ese líquido amarillo?
-¡Eso es la orina! Me refiero al otro del ombligo.
-¡Aaaaaah! Sí, a los pocos días dejó de entrar líquido.
-¡Entonces, con más razón murió! Se le acabó el oxígeno.
-¡Pero sí despertó!
Michiru y Danny se miraron.
-No es posible. Cuando sacas a Michiru del envoltorio, la revives con el desfibrilador desechable (incluido en la caja). El envoltorio está fabricado a partir de un aislante eléctrico para evitar un despertar no programado-comentó Danny.
-Sí es posible si aplicas presión con un gato de bicicleta rítmicamente…
-¡Un momento…! Dime, ¿eso mismo lo han hecho todos los clientes?-preguntó Michiru.
-Bueno, algunos han usado planchas, pero…
-Eso es una clara manipulación del producto en un modo no especificado en el manual de instrucciones. Nuestra discusión ha acabado-comentó Michiru.
El rótulo anterior alternaba los dos siguientes textos:
“He usado un gato de bicicleta en vez del desfibrilador desechable.”, admite Miguelito.
“Es una manipulación del producto ajena a las instrucciones del fabricante.”, asegura Michiru.
-¡Pero qué dices! ¿¡Me vas a dejar así!? ¿Qué hago yo con la Michiru rota?
-¡Cómetela! Te aseguro que estoy muy buena-Michiru sonrió a cámara.
-Por favor, Michiru-sugirió Danny, y se dirigió a un colorado Miguelito-Miguelito, mucho me temo que poca ayuda podemos darte entonces. Está claro que has resucitado a Michiru como mejor te ha parecido, sin atenerte a las especificaciones. Lo único que podemos hacer es aconsejarte que actúes con mayor prudencia la próxima ocasión.
-¡Sois unos políticamente correctos! ¡Unos políticamente correctos!-gritó Miguelito.
-¡Por favor, Miguelito! ¡No nos insultes sin razón!-suplicó Danny.
-¡Que sepáis que voy a subirlo todo a mi blog!-chilló, y cortó la conexión.
Michiru y Danny parecieron desolados.
-Nosotros hemos hecho lo posible para solucionar su problema-comentó Michiru, con amargura.
-¡Claro que sí, Michiru! Ustedes son testigos, queridos amigos.
Michiru pareció desorientada.
-Entonces, ¿hacemos la demostración que teníamos preparada?-preguntó al cabo.
-No sé… La idea era hacerlo con…-Danny se quedó mirando a cámara-¿Seguimos con una sección de preguntas del público? ¿No íbamos a hacer eso…? ¿Ah, sí?
Danny se rehízo y sonrió.
-¡Bien, amigos! ¡Ha llegado la hora de preguntas de la audiencia!-anunció-¿Lista, Michiru?
-¡Siempre!-dijo ella señalando con el pulgar hacia arriba.
-Bien, veamos, una de las preguntas más frecuentes es la siguiente-en el rótulo se pudo leer:
¿No harán un Clon Sintético Pandora 3000® 3000 de Danny?”, una legión de admiradoras desesperadas.
-Bien, la respuesta es afirmativa-comentó Michiru-De todos modos, aún está en fase de desarrollo, ¿no, Danny?
-Sí, hay problemas relacionados con mi inteligencia… Todos los clones se han suicidado o han intentado huir. Por lo visto, tú encuentras más fácil el separar tu vida del trabajo.
-¡Caray! Bueno, pasemos a la siguiente pregunta.
“Michiru, ¿saldrás fotografiada en Interviú?”, onanistas anónimos.
-¡Esta pregunta suele incluir la aclaración de que están contentos con las Michirus, pero que quieren más! Dinos, Michiru.
-Pues no lo he considerado. Mi agente siempre me ha comentado que el paso de las concursantes expulsadas de Gran Hermano ha hecho que el público relacione esa revista con el fracaso televisivo. Quizás yo sea una excepción.
-¡O el precedente de Interviú como revista del éxito televisivo! Bien, siguiente pregunta.
“¿Quién lleva la cuenta de Twitter del programa? Actualiza mal e insulta a quien intenta corregirle.”, twitteros.
-El becario responsable ha sido expulsado por su mal comportamiento-comentó Danny. Siguiente pregunta, por favor.
“He querido comprar algunos de los modelos exhibidos por Michiru y he oído decir que son exclusivos para ella, ¿es cierto?”, niñas bien (vestidas).
-No, es un rumor sin fundamento-aclaró Michiru-La gente me confunde con el cyborg de Leticia Sabater, ¡Dios sabrá por qué! Siguiente pregunta.
“Michiru, ¿por qué no respondes a mis e-mails?”, tu seguidor número 1.
-¡Hijo, me envías cien e-mails semanales! ¡No puedo con tantos para una sola persona! Además, la mayoría de ellos son poemas copiados de libros anteriores a la sedunda miniguerra mundial. ¡Muchos son de un tal Juan Ramón Jiménez!
-¡Qué nombre tan raro!-dijo Danny-¡Otra!
“Danny apareció en la película Ocaso de Eurovisión, pero no salió en los créditos.”, agudos observadores.
-¡Eso no es una pregunta, sino una afirmación! Pero es verdadera. Al principio iba a ser uno de los protagonistas, pero no pude continuar el rodaje debido a un asunto personal. Sin embargo, hubo una confusión en el montaje derivada del hecho de que los principales responsables consumieron cocaína por encima de los límites aconsejables para su profesión, y aparecí durante dos minutos. Una demanda legal está dirimiendo el asunto.
-¡Ya te dije que estabas en tu derecho! Siguiente pregunta.
“¿Es cierto que hacíais peep shows en uno de los principales locales de sexo del mundo, y que allí os descubrió la cadena?”, investigadores aficionados y biógrafos no autorizados.
-Lo sentimos, pero los detalles acerca de nuestra contratación están blindados por poderosas cláusulas legales-reveló Danny, incómodo.
-Sí, no es algo de lo que podamos hablar. ¡Otra!
“En el programa anterior, oí que Michiru llegó a visitar los barrios de esclavos de Nueva Andalucía. ¿Fuiste ahí de cooperante, Michiru?”, espectadores atentos.
-Pues sí, lo fui. En aquel entonces era joven, idealista y aún no ganaba un millón de unidades monetarias mundiales al mes.
-¡Te has adelantado a la siguiente pregunta, Michiru!
“En serio, ¿cuánto ganáis al mes?”, interesados.
-¡Oh! Bueno, pues un millón de u.m.m. al mes. Los beneficios derivados de la publicidad son variables según la época y los patrocinadores, pero yo diría que da una media de millón y medio al mes. En total, 2,5 milloncejos-estimó Michiru.
-Sí, es un buen cálculo. ¡La última!
“¿Están saliendo Michiru y Danny?”, cotillas.
Ante esta pregunta, ambos sonrieron.
-¡Sí!-dijeron e hicieron una señal.
El público rugió repentinamente.
-¡Y nos casamos en el próximo programa!-anunciaron.
El público empezó a gritar enloquecido. Lloró, rió, bailó, se desmayó…
miércoles, abril 27
El código.
Este es muy corto.
El código
Dejó de trabajar cuando el mensaje llegó. Lo abrió y lo leyó. La información era escueta pero eficaz.
Nuevos territorios a dos jornadas de viaje al oeste de vuestra base. Comprobad su aprovechamiento.
Se preparó para el viaje, pero sin dejar de reflexionar en lo extraño de la situación. Hacía sólo dos generaciones que habían fundado aquella colonia y hecho aquel tratado con los nativos, pero vivían en paz, e incluso habían construido aquel lenguaje mutuo.
Por supuesto, era un lenguaje básico y simple. No era posible para los nativos aprender las lenguas de los colonos, y viceversa. Su anatomía, su fisiología, su medio era diferente.
La colonia vivía en el suelo. Los nativos en el aire. Los primeros modificaban el terreno a su antojo. Los segundos construían sus casas en árboles muy altos a partir de una sustancia cerosa obtenida del néctar de las flores, su alimento. El alimento de la colonia era más variado, vegetales y animales que cazaban o criaban.
El lenguaje de los nativos era fascinante: se bailaba. Cuando uno de ellos encontraba un campo de flores, lo comunicaba a sus compañeros mediante una estudiada danza. Por lo visto, aspectos como la duración de la danza y el ángulo respecto al sol incluía información respecto a las nuevas zonas de recursos.
Nunca tuvo muy claro cómo se usaba ese lenguaje para comunicar un estado anímico, o un pensamiento. Estaba claro que los nativos eran inteligentes, pues entendían el concepto de la paz, pero poco más sabía. ¿Habría algún modo de indicar mediante un rápido giro que ese élitro volvía a dolerle demasiado? ¿Que si volvía a vomitar néctar necesitaría unas vacaciones?
Al fin y al cabo, aquella lingua franca sólo se usaba para estudiar el terreno. Su vocabulario se reducía a nombrar accidentes geográficos, fenómenos meteorológicos, flora, fauna y acotaciones espacio-temporales. Y en algunos casos, se había debido restringir. En las acotaciones espaciales habían prescindido de indicar la altura, ya que lo que la colonia llamaba “a gran altura”, los nativos lo llamaban “un poco debajo de nosotros”, en un término a medio camino entre “profundidad” y “altura”.
Su expresión era sólo a través de medios artificiales, lo que la hacía aún más extraña. ¿Cómo podían estar los habitantes de la colonia seguros de entenderse de veras con los nativos? ¿Era posible que dos especies inteligentes, alienígenas entre sí, pudieran llegar a un mismo pensamiento simbólico?
Las interacciones directas con los nativos eran muy frecuentes y había participado en varias. Ya fuera un intercambio de productos, ya fuera una asistencia ocasional de heridos, ya fuera una defensa del territorio de invasores. Pero eso tampoco garantizaba que entendieran lo mismo que ellos, de mismo modo que los animales de una granja no entendían su destino.
Sin embargo, la vida seguía así en la colonia, con la ayuda de esos simpáticos nativos, quienes, aunque no la colonia no procesara más que una pequeña parte de su información, eran su principal fuente de información externa, aún mayor que la de la patria de donde los colonizadores partieron en su día.
Dejó de filosofar. Mientras iba a la salida para unirse al grupo de exploración, atrapó a un pulgón que había escapado de su habitáculo.
El código
Dejó de trabajar cuando el mensaje llegó. Lo abrió y lo leyó. La información era escueta pero eficaz.
Nuevos territorios a dos jornadas de viaje al oeste de vuestra base. Comprobad su aprovechamiento.
Se preparó para el viaje, pero sin dejar de reflexionar en lo extraño de la situación. Hacía sólo dos generaciones que habían fundado aquella colonia y hecho aquel tratado con los nativos, pero vivían en paz, e incluso habían construido aquel lenguaje mutuo.
Por supuesto, era un lenguaje básico y simple. No era posible para los nativos aprender las lenguas de los colonos, y viceversa. Su anatomía, su fisiología, su medio era diferente.
La colonia vivía en el suelo. Los nativos en el aire. Los primeros modificaban el terreno a su antojo. Los segundos construían sus casas en árboles muy altos a partir de una sustancia cerosa obtenida del néctar de las flores, su alimento. El alimento de la colonia era más variado, vegetales y animales que cazaban o criaban.
El lenguaje de los nativos era fascinante: se bailaba. Cuando uno de ellos encontraba un campo de flores, lo comunicaba a sus compañeros mediante una estudiada danza. Por lo visto, aspectos como la duración de la danza y el ángulo respecto al sol incluía información respecto a las nuevas zonas de recursos.
Nunca tuvo muy claro cómo se usaba ese lenguaje para comunicar un estado anímico, o un pensamiento. Estaba claro que los nativos eran inteligentes, pues entendían el concepto de la paz, pero poco más sabía. ¿Habría algún modo de indicar mediante un rápido giro que ese élitro volvía a dolerle demasiado? ¿Que si volvía a vomitar néctar necesitaría unas vacaciones?
Al fin y al cabo, aquella lingua franca sólo se usaba para estudiar el terreno. Su vocabulario se reducía a nombrar accidentes geográficos, fenómenos meteorológicos, flora, fauna y acotaciones espacio-temporales. Y en algunos casos, se había debido restringir. En las acotaciones espaciales habían prescindido de indicar la altura, ya que lo que la colonia llamaba “a gran altura”, los nativos lo llamaban “un poco debajo de nosotros”, en un término a medio camino entre “profundidad” y “altura”.
Su expresión era sólo a través de medios artificiales, lo que la hacía aún más extraña. ¿Cómo podían estar los habitantes de la colonia seguros de entenderse de veras con los nativos? ¿Era posible que dos especies inteligentes, alienígenas entre sí, pudieran llegar a un mismo pensamiento simbólico?
Las interacciones directas con los nativos eran muy frecuentes y había participado en varias. Ya fuera un intercambio de productos, ya fuera una asistencia ocasional de heridos, ya fuera una defensa del territorio de invasores. Pero eso tampoco garantizaba que entendieran lo mismo que ellos, de mismo modo que los animales de una granja no entendían su destino.
Sin embargo, la vida seguía así en la colonia, con la ayuda de esos simpáticos nativos, quienes, aunque no la colonia no procesara más que una pequeña parte de su información, eran su principal fuente de información externa, aún mayor que la de la patria de donde los colonizadores partieron en su día.
Dejó de filosofar. Mientras iba a la salida para unirse al grupo de exploración, atrapó a un pulgón que había escapado de su habitáculo.
lunes, abril 25
La mezcla.
Cogí la costumbre de celebrar la fundación de este blog con relatos, y como este año ha caído la Semana Santa particularmente tardía, no he podido evitar darle al teclado.
La mezcla
Cabizbaja, volvía del instituto con los ojos llorosos. Su trenza caía lánguida mientras se mordía el labio inferior en un arrebato furioso intermitente. Cuando la sombra de la casa vecina la cubrió, dejó escapar lágrimas. Las lamió, amargas como la mirada que él le dedicaba con frecuencia desde que se conocieron.
Lo conoció en primaria cuando se enamoró de él. Ya era un muchacho guapo y agradable. Sin embargo, era reacio a relacionarse con chicas, lo que facilitó observarlo desde lejos. Acechante, aprovechaba la menor excusa para acercarse a él, para mirarlo con candor. No pasó mucho antes de que él la mirara así por primera vez desde el interior de los servicios masculinos.
Ese día no le dedicó esa mirada, al contrario, la había mirado con satisfacción. Cuando se dio cuenta de que no era su frecuente exceso de imaginación, sonrió.
Sonrió como el primer día que se atrevió a algo más que contemplarlo a unos pasos. Se acercó a su pupitre cuando todo el mundo salió al recreo, y robó su lápiz. Nerviosa, guardó el lápiz dentro de su camiseta, anudándolo a una cadenita que llevaba. Habría sido más fácil guardarlo en su mochila, pero necesitaba tocar algo suyo, sentir el calor residual de la mano de él. El lápiz quedó entre sus senos infantiles, y le proporcionó una sensación de verdadera excitación mientras hablaba con sus dos únicas amigas, igual de enamoradas.
Su alegría cesó cuando lo vio de la mano de ella. Se quedó atónita de rabia.
Tan atónita como cuando, mientras lo vigilaba, vio cómo su aparente rechazo al sexo femenino desaparecía cuando ella le dirigía la palabra, cuando reían juntos. No entendía que ese trato de favor obedecía a que eran amigos del parvulario, y desde lejos la odiaba. Pero un día, ella le preguntó a él que cómo era posible que perdiera tanto material escolar. Él no respondió, sino que miró con una acusación tácita hacia donde se encontraba. Se sintió mal, pero fue horrible cuando ella lo cogió con familiaridad del hombro y le aconsejó dejarla en paz mientras la miraba compadecida.
¡Ella ya no la miraba compadecida! Ella miraba feliz. No la miraba triunfante, no la miraba arrogante, no la miraba recelosa. Ella estaba contenta porque ambos se tenían. Llevó su mano a la cara de él.
Como cuando la sorprendió a ella en los servicios aquel día lejano, poco después de que la insultara con su piedad. La cogió del pelo y la sacudió mientras sus amigas abrían la puerta de uno de los inodoros. Ella luchó con ímpetu, y le dio una patada a una de sus amigas, quien siseó por el dolor. Ella se volvió y la arañó en la cara, a lo que respondió con un nuevo tirón del pelo que le arrancó un mechón. Ella se vio libre e intentó salir corriendo, pero su segunda cómplice se lanzó sobre sus piernas y la derribó en el suelo, haciendo que perdiera un diente de leche. La sangre empezó a manar. Manó más cuando, con su cómplice, empezó a golpearla. Su resentida amiga la pellizcó en el estómago con todo su odio. Como no dejaba de revolverse, la cogieron por las extremidades, la cargaron y la arrojaron sobre el inodoro abierto, que se cerró por el impacto. Corrió a ella, y levantó la tapa para a continuación meterle la cabeza. Antes de que intentara defenderse, sus amigas se echaron sobre ella, y así fue mientras repetía la inmersión. Cuando acabaron, la amenazó con hacérselo pasar peor si volvía a hablar con él. Ella la miró enfadada y escupió un chorro de sangre. Lo tomó como una ofensa y quiso volver a golpearla, pero la detuvieron. Ella rompió a llorar cuando se fueron.
Seguía llorando cuando irrumpió en su casa y se derrumbó sobre la entrada, mientras se tiraba de los pelos con rabia. Se frotó furiosa la mejilla donde ella la arañó en esa pelea.
Otras peleas siguieron a la primera, y ella nunca retrocedía. Jamás rogó ni se chivó. Tampoco dejó de verlo, a pesar de sus moratones. Él la miró con mayor amargura aún, y pensó que ese camino la apartaría de él para siempre. Así, reveló a sus amigas su fetiche, y con su ayuda sustrajo objetos más interesantes. Empezaron por su cazadora, que ocultaron en un rincón que ellas conocían. Él se enfadó y protestó, pero jamás admitió haberla robado. Cada cierto tiempo, robaron alguna prenda. Llegaron a asaltar los vestuarios de los chicos, lo que causó un escándalo en el colegio. Decidió ser más prudente.
Tan prudente como aquella mañana al ver la escena de la parejita. Decidió retirarse tras decir tópicos que ni siquiera recordaba, y pasó el resto de las clases deprimida. Entre un océano de decepción y sufrimiento, era una náufraga en su propia mente. Ninguna amiga podía consolarla.
Sus amigas abandonaron la esperanza de seducirlo. Cuando empezaron el instituto, encontraron a sendos sustitutos. Según ellas, eran magníficos. Tenía muy claro que se engañaban. Esto redujo su ritmo cleptómano pero aumentó su inestabilidad. Nunca fue muy amiga de sus compañeros, pero a partir de entonces se volvió taciturna y solía hablar sola, lo que aterrorizaba a estos. Llegó a acudir al psicólogo del instituto, pero compuso una historia plausible acerca de lo ocurrido como un acto de desesperación derivado de malos recuerdos de la muerte de sus padres.
Después de la muerte de sus padres, quedó al cuidado de su hermano, quien apenas tenía tiempo para verla. Nunca sospechó en absoluto lo que ocurría. Así, construyó un altar oculto en su habitación para él, donde atesoraba sus trofeos.
En esa misma habitación entró. Miró el altar, que incluía la cazadora y otras prendas, una constelación de fotografías que lo mostraban a él desde la primaria hasta tres días antes. Había fracasado. Pero no podía dejarlo así. Debía capitular. Quería contarle a los dos que no volvería a molestarlos, que abandonaba ese camino.
Su camino continuó entre soliloquios mentales y observaciones esporádicas. Con el tiempo, dejó los hurtos y se dedicó a capturar instantáneas de él. Las rechazaba en minuciosos controles de calidad si mostraban a otros, y las quemaba como a perversos herejes si ella aparecía. El cambio más notable fue que empezó a hacerle regalos, generosa como la Fortuna.
Se metió en la cocina para su último regalo, donde debía preparar la comida para su ocupado hermano. Decidió que lo mejor era un pastel. Empezó a preparar la mezcla. Se concentró para esmerarse, era necesario que él no rechazara su ofrenda de paz.
Sus anteriores ofrendas jamás habían encontrado ocasión de ser devueltas, de ser destruidas, de ser ignoradas. Le resultaba muy fácil hacerlo sin ser descubierta. Llevaba toda una vida acosándolo.
Esa vida llegó a su fin. Cuando la vieron en el pasillo, se acercaron con cautela. Tendió la caja del pastel sin decir nada. Ambos se miraron sin comprender. Empezó reconociendo que se había equivocado. Presentó sus humildes disculpas, prometió que nunca volvería a ocurrir. Se quedaron asombrados, pero al cabo sonrieron. Ofreció devolverle a él los objetos sustraídos, pero él rió, diciendo que la ropa no le quedaba ya bien y que ya tenía material escolar y fotografías, así que sólo le pidió que donara la primera y que empleara como mejor quisiera lo demás. Le agradeció su comprensión, y le dijo a ella que lamentaba todas las veces que la había acorralado como un animal salvaje. Mostró cierto desagrado por el dolor pasado, pero sólo comentó que esperaba que fuera feliz. Se despidieron como amigos.
Debía despedir su mal. La ropa resultó fácil de donar. Lo difícil era deshacerse de las fotografías. Quemarlas no haría sino acrecentar sus crímenes. No obstante, debía empezar por el principio. Por el lápiz.
Aquel lápiz que fue su primer error. Se lo desató con cólera para preparar la mezcla. Había tratado el lápiz para hacerlo puntiagudo, como demostró el buen corte en la muñeca. La mezcla solía ofrecérsela cuando la ocasión lo permitía: cuando dejaba su bocadillo a la vista, cuando tenía acceso a su bebida. Por supuesto, sólo unas gotas de sus deditos. Lo importante era la mezcla.
La mezcla que los dos estaban ingiriendo, la mezcla definitiva que comenzó tragando el lápiz y siguió con fotografías, gomas, aquel mechón de pelo y varios objetos cortantes. No habría lugar para la disputa, todos mezclados.
Cuando se encontró el pandemonio que se había mezclado en su estómago, la policía registró el suceso como un lamentable caso de pica. Sólo eso explicaba, en su investigación, por qué el cadáver mostraba signos de que la chica se había chupado el corte de la muñeca cabizbaja.
La mezcla
Cabizbaja, volvía del instituto con los ojos llorosos. Su trenza caía lánguida mientras se mordía el labio inferior en un arrebato furioso intermitente. Cuando la sombra de la casa vecina la cubrió, dejó escapar lágrimas. Las lamió, amargas como la mirada que él le dedicaba con frecuencia desde que se conocieron.
Lo conoció en primaria cuando se enamoró de él. Ya era un muchacho guapo y agradable. Sin embargo, era reacio a relacionarse con chicas, lo que facilitó observarlo desde lejos. Acechante, aprovechaba la menor excusa para acercarse a él, para mirarlo con candor. No pasó mucho antes de que él la mirara así por primera vez desde el interior de los servicios masculinos.
Ese día no le dedicó esa mirada, al contrario, la había mirado con satisfacción. Cuando se dio cuenta de que no era su frecuente exceso de imaginación, sonrió.
Sonrió como el primer día que se atrevió a algo más que contemplarlo a unos pasos. Se acercó a su pupitre cuando todo el mundo salió al recreo, y robó su lápiz. Nerviosa, guardó el lápiz dentro de su camiseta, anudándolo a una cadenita que llevaba. Habría sido más fácil guardarlo en su mochila, pero necesitaba tocar algo suyo, sentir el calor residual de la mano de él. El lápiz quedó entre sus senos infantiles, y le proporcionó una sensación de verdadera excitación mientras hablaba con sus dos únicas amigas, igual de enamoradas.
Su alegría cesó cuando lo vio de la mano de ella. Se quedó atónita de rabia.
Tan atónita como cuando, mientras lo vigilaba, vio cómo su aparente rechazo al sexo femenino desaparecía cuando ella le dirigía la palabra, cuando reían juntos. No entendía que ese trato de favor obedecía a que eran amigos del parvulario, y desde lejos la odiaba. Pero un día, ella le preguntó a él que cómo era posible que perdiera tanto material escolar. Él no respondió, sino que miró con una acusación tácita hacia donde se encontraba. Se sintió mal, pero fue horrible cuando ella lo cogió con familiaridad del hombro y le aconsejó dejarla en paz mientras la miraba compadecida.
¡Ella ya no la miraba compadecida! Ella miraba feliz. No la miraba triunfante, no la miraba arrogante, no la miraba recelosa. Ella estaba contenta porque ambos se tenían. Llevó su mano a la cara de él.
Como cuando la sorprendió a ella en los servicios aquel día lejano, poco después de que la insultara con su piedad. La cogió del pelo y la sacudió mientras sus amigas abrían la puerta de uno de los inodoros. Ella luchó con ímpetu, y le dio una patada a una de sus amigas, quien siseó por el dolor. Ella se volvió y la arañó en la cara, a lo que respondió con un nuevo tirón del pelo que le arrancó un mechón. Ella se vio libre e intentó salir corriendo, pero su segunda cómplice se lanzó sobre sus piernas y la derribó en el suelo, haciendo que perdiera un diente de leche. La sangre empezó a manar. Manó más cuando, con su cómplice, empezó a golpearla. Su resentida amiga la pellizcó en el estómago con todo su odio. Como no dejaba de revolverse, la cogieron por las extremidades, la cargaron y la arrojaron sobre el inodoro abierto, que se cerró por el impacto. Corrió a ella, y levantó la tapa para a continuación meterle la cabeza. Antes de que intentara defenderse, sus amigas se echaron sobre ella, y así fue mientras repetía la inmersión. Cuando acabaron, la amenazó con hacérselo pasar peor si volvía a hablar con él. Ella la miró enfadada y escupió un chorro de sangre. Lo tomó como una ofensa y quiso volver a golpearla, pero la detuvieron. Ella rompió a llorar cuando se fueron.
Seguía llorando cuando irrumpió en su casa y se derrumbó sobre la entrada, mientras se tiraba de los pelos con rabia. Se frotó furiosa la mejilla donde ella la arañó en esa pelea.
Otras peleas siguieron a la primera, y ella nunca retrocedía. Jamás rogó ni se chivó. Tampoco dejó de verlo, a pesar de sus moratones. Él la miró con mayor amargura aún, y pensó que ese camino la apartaría de él para siempre. Así, reveló a sus amigas su fetiche, y con su ayuda sustrajo objetos más interesantes. Empezaron por su cazadora, que ocultaron en un rincón que ellas conocían. Él se enfadó y protestó, pero jamás admitió haberla robado. Cada cierto tiempo, robaron alguna prenda. Llegaron a asaltar los vestuarios de los chicos, lo que causó un escándalo en el colegio. Decidió ser más prudente.
Tan prudente como aquella mañana al ver la escena de la parejita. Decidió retirarse tras decir tópicos que ni siquiera recordaba, y pasó el resto de las clases deprimida. Entre un océano de decepción y sufrimiento, era una náufraga en su propia mente. Ninguna amiga podía consolarla.
Sus amigas abandonaron la esperanza de seducirlo. Cuando empezaron el instituto, encontraron a sendos sustitutos. Según ellas, eran magníficos. Tenía muy claro que se engañaban. Esto redujo su ritmo cleptómano pero aumentó su inestabilidad. Nunca fue muy amiga de sus compañeros, pero a partir de entonces se volvió taciturna y solía hablar sola, lo que aterrorizaba a estos. Llegó a acudir al psicólogo del instituto, pero compuso una historia plausible acerca de lo ocurrido como un acto de desesperación derivado de malos recuerdos de la muerte de sus padres.
Después de la muerte de sus padres, quedó al cuidado de su hermano, quien apenas tenía tiempo para verla. Nunca sospechó en absoluto lo que ocurría. Así, construyó un altar oculto en su habitación para él, donde atesoraba sus trofeos.
En esa misma habitación entró. Miró el altar, que incluía la cazadora y otras prendas, una constelación de fotografías que lo mostraban a él desde la primaria hasta tres días antes. Había fracasado. Pero no podía dejarlo así. Debía capitular. Quería contarle a los dos que no volvería a molestarlos, que abandonaba ese camino.
Su camino continuó entre soliloquios mentales y observaciones esporádicas. Con el tiempo, dejó los hurtos y se dedicó a capturar instantáneas de él. Las rechazaba en minuciosos controles de calidad si mostraban a otros, y las quemaba como a perversos herejes si ella aparecía. El cambio más notable fue que empezó a hacerle regalos, generosa como la Fortuna.
Se metió en la cocina para su último regalo, donde debía preparar la comida para su ocupado hermano. Decidió que lo mejor era un pastel. Empezó a preparar la mezcla. Se concentró para esmerarse, era necesario que él no rechazara su ofrenda de paz.
Sus anteriores ofrendas jamás habían encontrado ocasión de ser devueltas, de ser destruidas, de ser ignoradas. Le resultaba muy fácil hacerlo sin ser descubierta. Llevaba toda una vida acosándolo.
Esa vida llegó a su fin. Cuando la vieron en el pasillo, se acercaron con cautela. Tendió la caja del pastel sin decir nada. Ambos se miraron sin comprender. Empezó reconociendo que se había equivocado. Presentó sus humildes disculpas, prometió que nunca volvería a ocurrir. Se quedaron asombrados, pero al cabo sonrieron. Ofreció devolverle a él los objetos sustraídos, pero él rió, diciendo que la ropa no le quedaba ya bien y que ya tenía material escolar y fotografías, así que sólo le pidió que donara la primera y que empleara como mejor quisiera lo demás. Le agradeció su comprensión, y le dijo a ella que lamentaba todas las veces que la había acorralado como un animal salvaje. Mostró cierto desagrado por el dolor pasado, pero sólo comentó que esperaba que fuera feliz. Se despidieron como amigos.
Debía despedir su mal. La ropa resultó fácil de donar. Lo difícil era deshacerse de las fotografías. Quemarlas no haría sino acrecentar sus crímenes. No obstante, debía empezar por el principio. Por el lápiz.
Aquel lápiz que fue su primer error. Se lo desató con cólera para preparar la mezcla. Había tratado el lápiz para hacerlo puntiagudo, como demostró el buen corte en la muñeca. La mezcla solía ofrecérsela cuando la ocasión lo permitía: cuando dejaba su bocadillo a la vista, cuando tenía acceso a su bebida. Por supuesto, sólo unas gotas de sus deditos. Lo importante era la mezcla.
La mezcla que los dos estaban ingiriendo, la mezcla definitiva que comenzó tragando el lápiz y siguió con fotografías, gomas, aquel mechón de pelo y varios objetos cortantes. No habría lugar para la disputa, todos mezclados.
Cuando se encontró el pandemonio que se había mezclado en su estómago, la policía registró el suceso como un lamentable caso de pica. Sólo eso explicaba, en su investigación, por qué el cadáver mostraba signos de que la chica se había chupado el corte de la muñeca cabizbaja.
viernes, abril 22
Entradas facilonas durante las vacaciones (III).
Ya el lunes vuelvo a la programación habitual, pero finalizo con la crítica del amigo Draug a un clásico del humor involuntario:
La (falsa) historia negra de Dragon Ball Z.
Son ya cinco años desde que hizo la primera crítica, ¡pero sigue siendo divertida!
La (falsa) historia negra de Dragon Ball Z.
Son ya cinco años desde que hizo la primera crítica, ¡pero sigue siendo divertida!
miércoles, abril 20
Entradas facilonas durante las vacaciones (II).
Para hoy, vamos a aprovechar un clásico.
Las historias de ab3.
Yo conocí estas historias hace más de cinco años (¡Ya es tiempo!) en los foros de la página web de videojuegos Meristation. Estos son unos relatos basados en las experiencias roleras de Al Bruno III, escritor estadounidense que ha llegado a publicar historias de ambietación para algunos juegos. La traducción corrió a cargo de Reverendo, usuario de Meristation que llegó a reunir todas las historias y subirlas a una magnífica página que se perdió. Ni siquiera ese enlace las recoge todas, y es una lástima porque le falta la última.
Lo bueno de estas historias es que, sin dejar de ser muy cafres, son lo suficientemente divertidas como para que el colectivo rolero las acoja con mayor entusiasmo que algunas representaciones de la ficción española.
Las historias de ab3.
Yo conocí estas historias hace más de cinco años (¡Ya es tiempo!) en los foros de la página web de videojuegos Meristation. Estos son unos relatos basados en las experiencias roleras de Al Bruno III, escritor estadounidense que ha llegado a publicar historias de ambietación para algunos juegos. La traducción corrió a cargo de Reverendo, usuario de Meristation que llegó a reunir todas las historias y subirlas a una magnífica página que se perdió. Ni siquiera ese enlace las recoge todas, y es una lástima porque le falta la última.
Lo bueno de estas historias es que, sin dejar de ser muy cafres, son lo suficientemente divertidas como para que el colectivo rolero las acoja con mayor entusiasmo que algunas representaciones de la ficción española.
lunes, abril 18
Entradas facilonas durante las vacaciones (I).
Mientras preparo entradas más interesantes, os dejo con el mensaje de Alan Moore a las civilizaciones extraterrestres.
jueves, abril 14
El pueblo contra la plebe.
Vuelve a ocurrir. Un personaje célebre vuelve a ser juzgado de dos modos simultáneamente: judicial y popularmente. Bueno, quien dice popularmente, quiere decir mediáticamente, pues este personaje ha alcanzado la fama merced a ser la esposa de un torero y ser el blanco del odio de la antigua amante de este. Sus méritos, si tiene, son irrelevantes para alcanzar el televisazgo.
Independientemente de si esta mujer es culpable, el comportamiento de aquellos que emplean su tiempo libre en acudir a los juzgados para abuchearla me recuerda lo que mi padre cuenta de tanto en tanto: Que cuando la masa quería linchar a Dolores Vázquez, una señora le gritó “¡Asesina!” para a continuación darse la vuelta y echarse a reír.
Vista la situación, pues, quizás sea una oportunidad para que los desempleados montemos puestos públicos para vender tomates y otras hortalizas no comestibles. Desde luego, no podemos excusarnos con que no hay público.
Independientemente de si esta mujer es culpable, el comportamiento de aquellos que emplean su tiempo libre en acudir a los juzgados para abuchearla me recuerda lo que mi padre cuenta de tanto en tanto: Que cuando la masa quería linchar a Dolores Vázquez, una señora le gritó “¡Asesina!” para a continuación darse la vuelta y echarse a reír.
Vista la situación, pues, quizás sea una oportunidad para que los desempleados montemos puestos públicos para vender tomates y otras hortalizas no comestibles. Desde luego, no podemos excusarnos con que no hay público.
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martes, abril 12
Shogakukan y Bruguera, ¡son la repera!
Oigo por ADLO! Novelti Librari esta increíble noticia, proveniente de Ramen para dos.
Reproduzco:
Shogakukan prohíbe las siguientes acciones en Internet y en intranets:
Publicar fotos, completas o parciales, de las páginas de enlace o nuestras publicaciones.
La publicación de contenido o tablas de contenido de nuestras publicaciones.
Publicar resúmenes de la trama o historias derivadas y similares basadas en nuestras publicaciones.
Publicar imágenes y fotografías, completas o parciales, de nuestros personajes.
Publicar imágenes propias (ilustraciones o parodias) de nuestros personajes.
Modificación de los personajes (incluyendo sus propias imágenes), en software libre, iconos fondos de escritorio.
La publicación de los contenidos de la pagina web de Shogakugan (datos, imágenes o la fuente) para su reproducción completa o parcial.
Realizar cualquiera de las acciones anteriores infringe los derechos de autor con independencia de si es con animo de lucro o sin el. Los que no respetan estas directrices están sujetos a ación legal, por favor, ténganlo en cuenta."
Estoy recordando esa escena de la película de Santiago Segura acerca de Vázquez, el gran pintamonas, en la cual el insigne deudor debe firmar un contrato según el cual se estipula que acepta entregarle la propiedad intelectual de sus personajes a Bruguera, a lo que el Vázquez virtual replica algo parecido a:
¡Por la eternidad, en el universo conocido y por conocer, el dibujante entregará su alma!
Pues tres cuartos de lo mismo. Me fascina el tono en que está redactado: Shogakukan prohíbe. ¿Y las leyes niponas qué dicen al respecto? ¿En Japón no hay derecho de cita o a la parodia? ¿Tampoco se puede reseñar ni criticar, aunque sea "Me ha gustado mucho"? ¿Shogakukan es el cacique? Las palabras de Eme A son clarísimas:
Por si no ha quedado claro: Shogakukan no puede prohibir nada, porque no somos ciudadanos del Estado de Shogakukanlandia. Los derechos de autor (y de explotación, porque lo que tiene Shogakukan NO son derechos de autor) están recogidos en las leyes de cada país, y Shogakukan no puede ampliarlos a voluntad para anular el derecho de cita, el fair use o el animus iocandi.
Pues sí. De todos modos, yo siento un sabroso Schaudenfrade al imaginar las caras de muchos otakus después de leer el comunicado. De estos, como decíamos los habituales del Manga a Gritos, que se creían que Japón era el mejor país del mundo y poco menos que Animelandia, y que querían ir a vivir a Japón y hacer el manga más guay del mundo. Bien, he aquí la realidad: en Japón, quienes cortan el bacalao son los editores.
Reproduzco:
Shogakukan prohíbe las siguientes acciones en Internet y en intranets:
Publicar fotos, completas o parciales, de las páginas de enlace o nuestras publicaciones.
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Publicar imágenes y fotografías, completas o parciales, de nuestros personajes.
Publicar imágenes propias (ilustraciones o parodias) de nuestros personajes.
Modificación de los personajes (incluyendo sus propias imágenes), en software libre, iconos fondos de escritorio.
La publicación de los contenidos de la pagina web de Shogakugan (datos, imágenes o la fuente) para su reproducción completa o parcial.
Realizar cualquiera de las acciones anteriores infringe los derechos de autor con independencia de si es con animo de lucro o sin el. Los que no respetan estas directrices están sujetos a ación legal, por favor, ténganlo en cuenta."
Estoy recordando esa escena de la película de Santiago Segura acerca de Vázquez, el gran pintamonas, en la cual el insigne deudor debe firmar un contrato según el cual se estipula que acepta entregarle la propiedad intelectual de sus personajes a Bruguera, a lo que el Vázquez virtual replica algo parecido a:
¡Por la eternidad, en el universo conocido y por conocer, el dibujante entregará su alma!
Pues tres cuartos de lo mismo. Me fascina el tono en que está redactado: Shogakukan prohíbe. ¿Y las leyes niponas qué dicen al respecto? ¿En Japón no hay derecho de cita o a la parodia? ¿Tampoco se puede reseñar ni criticar, aunque sea "Me ha gustado mucho"? ¿Shogakukan es el cacique? Las palabras de Eme A son clarísimas:
Por si no ha quedado claro: Shogakukan no puede prohibir nada, porque no somos ciudadanos del Estado de Shogakukanlandia. Los derechos de autor (y de explotación, porque lo que tiene Shogakukan NO son derechos de autor) están recogidos en las leyes de cada país, y Shogakukan no puede ampliarlos a voluntad para anular el derecho de cita, el fair use o el animus iocandi.
Pues sí. De todos modos, yo siento un sabroso Schaudenfrade al imaginar las caras de muchos otakus después de leer el comunicado. De estos, como decíamos los habituales del Manga a Gritos, que se creían que Japón era el mejor país del mundo y poco menos que Animelandia, y que querían ir a vivir a Japón y hacer el manga más guay del mundo. Bien, he aquí la realidad: en Japón, quienes cortan el bacalao son los editores.
lunes, abril 11
¡Timadores!/¡Estafadores!*
Me encuentro con esta oferta en la red.
Estoy buscando empleo. No es mi ideal de trabajar en un laboratorio, pero decido probar.
Después me encuentro con un e-mail en mi correo que reza lo siguiente:
Primera Etapa:
En ésta etapa necesitamos de su confirmación a participar en el proceso de reclutamiento para la primer fase de contratación de personal. Para su participación efectiva dentro de éste proceso y para saber que participará activamente del mismo, no negandole la posibilidad a otras personas de participar, nuestra empresa ha seleccionado para esta primera etapa a 100 personas, de las cuales usted es una de las seleccionadas para participar en éste proceso de reclutamiento en donde se contrataran a 80 personas.
Se requiere de una única participación para éste proceso de su parte, por lo cual la empresa requiere de la confirmación de su participación y se le pedirá de un monto de $1.00USD para participar en dicha selección. Este monto tan insignificativo es para poder enviarle toda la información, folletos, formularios, pruebas, entre otras herramientas que se le estaran suministrando para su participación. Este monto al ser un monto tan pequeño se ha habilitado una de las cuentas PayPal de la empresa para que lo puedan realizar. Ustedes pueden hacerlo desde su cuenta PayPal si tienen una o abrir una cuenta en Paypal para poder realizar el giro y poder participar en el proceso de la selección de 80 personas entre las 100 seleccionadas.
Nota: Este es el único monto que será solicitado por la empresa para su participación activa, no se pedira por ningun otro medio ningun monto adicional. Una vez concluida las pruebas se le notificara a su persona que ha sido contratado. Recuerde que usted pertenece a un grupo de 100 Personas de las cuales 80 personas seran contratadas de forma directa.
Para los que no cuentan con una cuenta PayPal se les informa que también pueden realizar el pago de su participación por medio de tarjetas de credito o debito. OJO… la empresa no pedira ninguna transferencia bancaria ni mucho menos giros a travez de Western Union u otro medio de envío de dinero.
¡Ya, claro! Es una cantidad pequeña. Tanto como los granos de arroz con que empezaba el pago al inventor del ajedrez. Todos conocemos cómo acabó la historia.
* Ante la sugerencia de Lansky, doy ambas opciones y que cada cual escoja la que más le guste.
Estoy buscando empleo. No es mi ideal de trabajar en un laboratorio, pero decido probar.
Después me encuentro con un e-mail en mi correo que reza lo siguiente:
Primera Etapa:
En ésta etapa necesitamos de su confirmación a participar en el proceso de reclutamiento para la primer fase de contratación de personal. Para su participación efectiva dentro de éste proceso y para saber que participará activamente del mismo, no negandole la posibilidad a otras personas de participar, nuestra empresa ha seleccionado para esta primera etapa a 100 personas, de las cuales usted es una de las seleccionadas para participar en éste proceso de reclutamiento en donde se contrataran a 80 personas.
Se requiere de una única participación para éste proceso de su parte, por lo cual la empresa requiere de la confirmación de su participación y se le pedirá de un monto de $1.00USD para participar en dicha selección. Este monto tan insignificativo es para poder enviarle toda la información, folletos, formularios, pruebas, entre otras herramientas que se le estaran suministrando para su participación. Este monto al ser un monto tan pequeño se ha habilitado una de las cuentas PayPal de la empresa para que lo puedan realizar. Ustedes pueden hacerlo desde su cuenta PayPal si tienen una o abrir una cuenta en Paypal para poder realizar el giro y poder participar en el proceso de la selección de 80 personas entre las 100 seleccionadas.
Nota: Este es el único monto que será solicitado por la empresa para su participación activa, no se pedira por ningun otro medio ningun monto adicional. Una vez concluida las pruebas se le notificara a su persona que ha sido contratado. Recuerde que usted pertenece a un grupo de 100 Personas de las cuales 80 personas seran contratadas de forma directa.
Para los que no cuentan con una cuenta PayPal se les informa que también pueden realizar el pago de su participación por medio de tarjetas de credito o debito. OJO… la empresa no pedira ninguna transferencia bancaria ni mucho menos giros a travez de Western Union u otro medio de envío de dinero.
¡Ya, claro! Es una cantidad pequeña. Tanto como los granos de arroz con que empezaba el pago al inventor del ajedrez. Todos conocemos cómo acabó la historia.
* Ante la sugerencia de Lansky, doy ambas opciones y que cada cual escoja la que más le guste.
viernes, abril 8
Mitsudomoe. Ejemplo de la disparidad y la evolución de los tabúes.
¡Aviso antes de empezar la lectura! Esta entrada no es segura para el trabajo.

Esta es una serie graciosilla que trata de las desventuras de unas trillizas, basado en el tebeo homónimo de Norio Sakurai.
Los personajes son: Mitsuba, semejante a Cartman en que es una gorda hija de puta que disfruta haciendo daño, aunque en el fondo es buena chica.

En serio, lo es.
Futaba, idiota perdida con una obsesión perenne por las tetas y fuerte como Son Gokû.

Eso sí, su única neurona es altamente funcional.
Y Hitoha, que se parece a Sadako de The Ring y quiere mucho al hámster de la clase. Demasiado. Llega a sentir celos por él.

En serio, no le quitéis el hámster.
Aunque son trillizas, no se parecen en nada. Su relación es un tira y afloja.

Literalmente.
Por otro lado, muestran poco respeto por su profesor.

La vida de profesor es muy perra.
¿Cómo es la serie? Pues es una pregunta curiosa. Por un lado, tiene su gracia y no está mal. Por otro lado, tiene un lado ligeramente… pederasta. En términos técnicos, lolicon.

Muy bien explicado (de la simpar Frikipedia).
Hablaré de eso más adelante. Decía que la idea en sí no es mala, aunque ya está vista: un colegio donde ocurren burradas sin fin, unos alumnos desquiciados, sus padres y profesores que son, francamente, entre medio y totalmente gilipollas. pongamos de ejemplo a algunos secundarios: el guapetón de turno acosado por tres crías insistentes:


Han llevado a la literalidad el dicho español “beber los vientos por alguien”.
Un chaval más feo que Picio que envidia al guapo y desea, como buena tarántula nietzcheana, que sufra porque sí, y que sigue el camino de Quagmire.

Un alumno aventajado.
Una fanática del ocultismo que suele acabar metiendo la gamba por su credulidad.

Directamente, se ha confundido.

El tercer trío en discordia.
Y acaba con otro trío de crías: Sugisaki (centro), que compite con Mitsuba en ser aún más repelente; Yoshioka (derecha), que está obsesa por las historias de amoríos; y Miyashita (izquierda), que tiene el defecto de ser más o menos equilibrada. Piensen en Lisa de Los Simpson: la pobre siempre paga por ser la más racional.
El problema, amigos, es que el tebeo se compone de capítulos cortos de siete páginas. Y han querido imitarlo… del todo. Es decir, en un episodio puedes encontrar cuatro o cinco de estos capítulos, uno tras otro. En la segunda temporada, llamada Mitsudomoe Zôryôchû (Mitsudomoe creciendo), es incluso más escandaloso cuando uno ve que se repiten los capítulos relacionados con San Valentín o las Navidades en episodios distintos. Vamos a ver: si tienes dos o tres capítulos con un tema parecido, ¡que vayan todos juntos! Que en el original apareciera, pongamos por ejemplo, uno de esos capítulos de tema idéntico en el tomo cuatro y el otro en el seis porque convenía entonces no es motivo para que tú lo sigas al pie de la letra. Me parece bien que se tomen las características del original y sus tramas, pero eso no te impide recrearlo a tu manera. Como más de una vez se ha dicho, mucha gente vio las películas de El señor de los anillos sin leer los libros y les han gustado, ¡hey!
No es la primera vez que me encuentro con estas prácticas hechas de un modo algo torpe. Ciertas adaptaciones de los ochenta, digamos, Urusei Yatsura, tenían el acierto de subdividir un capítulo en un máximo de tres subcortos. Así, cuando adaptaban los capítulos originales, podían llegar a añadir más detalles, cambiar el final o directamente acortarlo, y a veces quedaba estupendo. Aquí uno tiene la sensación de ver un pastiche un poco especial, porque todos los pasajes provienen de la misma fuente, pero que da esa misma sensación de estar hecha al tuntún.
Respecto al diseño, se han basado en el original, pero han decido añadirle piños infantiles. A algún otaku le ha parecido horrible, pero a mí me recuerda a Mónica y sus amigos. La animación, la corriente en Japón, así que no hay alardes.
Respecto al tratamiento de personajes, quizás habría agradecido un poco de mayor aprovechamiento. Pongamos un ejemplo antes de que salte alguien con el sambenito de que sólo busca entretener: en South Park, el señor Garrison es un personaje que, como dijo mi padre al ver la primera temporada, está como una puta cabra. Esa misma definición sigue valiéndole, pero la cantidad de disparates en las que se ha visto actuar a este personaje es impresionante. Lo mismo es aplicable a gran parte del reparto: Cartman es un gordo hijo de puta tremendo, mucho más que el epígono femenino que tiene aquí, pero lo ha demostrado de muchas maneras. Stan es un buen chico, pero su ingenuidad lo ha llevado a meterse en muchos berenjenales de cuidado sin darse cuenta.
En realidad, el quid está en la situación: el mismo personaje, con dos o tres características bien definidas, pero en diversas situaciones. Aquí las situaciones son dos o tres que se repiten de diversas maneras.
Y aquí ya recupero lo dicho antes. El lolicon. ¡Oh, sí! ¡El lolicon! Es curioso este fenómeno, más que nada porque en Japón está prohibido representar los genitales incluso en obras pornográficas. No está prohibido dibujar niñas en poses sugerentes, pero sí lo está dibujar una polla adulta. Esta censura llevada al extremó derivó en lo que hoy se denomina hentai con tentáculos, cuyo primer exponente diseccionó con acierto el señor Viruete en este artículo, cuya lectura recomiendo.
No es que yo esté criticando que ver lolicon sea exclusivo de inmorales. Me consta que hay seguidores por lo general respetables, aunque otros sean indefendibles. Pero claro, una cosa es que no me escandalice y otra que me guste.
En el caso de Mitsudomoe, casi todo se centra en bromas alrededor de bragas, sostenes, tetas y las lorzas de la mayor de las trillizas, todo lo cual es reducir los personajes a objetos. Vale, alguno pensará que es aplicable a South Park cambiando bragas por cosas que entran o salen por el culo, pero al menos aprovechaban para hacer crítica social, tirando con mala uva. Aquí, las bragas y todo alrededor de ellas son el decorado y el fondo. No es que llegue directamente al infierno del verdadero lolicon, pues Mitsudomoe es una obra inicialmente pensada para el público juvenil, pero tiene cosas en común.

Por ejemplo.
No deja de llamar la atención de muchos occidentales la facilidad, casi regularidad, con que el dibujante nipón dibuja fanservice. Lo interesante es cómo lo interpretan. Hay quien piensa que es una forma de libertad de expresión, y en parte lleva razón. En su día, sí empezó como algo provocativo, pero el morro de los dibujantes ha hecho que se transforme en algo cotidiano. Hace no mucho, se dio la circunstancia de que se intentó hacer una ley para evitar esta práctica. Yo me lo tomé a pitorreo, tanto porque la censura no me gusta como porque el que los otros invocaran a la libertad de expresión me dio risa. Lo que defienden los últimos es poder rellenar páginas con chicha, que siempre cuela.
Yukito Kishiro, por ejemplo, sí puede decir que luchó por la libertad de expresión. Este autor, para quien no lo sepa, es el responsable de Hyper Dimension Gunnm, bella historia sobre una cyborg que buscaba su pasado y su identidad, y que está acabando de un modo bastante GENIAL! en su continuación Gunnm Last Order. Salen monstruos con pollas gigantes, por ejemplo.

Señores, para que vean que no los engaño.
Bien, en la misma Hyper Dimension, en los bocadillos se pudo leer que algunos de los malos de esta serie eran descritos con el término hakkyô, palabra japonesa que viene a significar “enloquecer”,, y el inglés “psycho”, referentes a enfermedades mentales, tabú en aquellas tierras. Los editores quisieron que cambiara ese bocadillo para una reedición, por considerarlo infame. Esto en una serie donde casi todos son cyborgs, mutantes o ponga-usted-algo-raro que se matan. Pues ahora es intolerable que se llame a un personaje de ficción… “loco”. Kishiro aceptó, pero luego se negó a seguir publicando y pasaron ocho meses hasta que han encontrado una solución.
Otro tanto ocurre cuando en Sayonara Zetsubou Sensei deciden hacer una pequeña pulla acerca de los affaires de la política exterior japonesa. Por ejemplo, con Kim Jong-Il, sólo que no lo nombran. Bueno, se atreven a escribir Kim. ¡Y gracias!
¡Viva la encarnación de nuestra deidad local! (De 8:59 hasta 5:46)
No duden que estos dos ejemplos le pueden parecer más polémicos al japonés típico que las nenas en braguitas. Porque lo último ya es algo habitual, que ha formado un propio género con reglas propias, donde participa cualquiera. Y es que este dato es el que nos ha asombrado a muchos. ¡Norio Sakurai es mujer!


Y no está mal, la jodía.
Pues no, no es un autor gordo y feo. No es la imagen que en Japón se hacen del otaku ob(s)eso con Do Re Mi. Es una joven de 25 años que triunfa con dibujos un poco lolicon, ya nada provocativo, pues, por lo que es algo bien asimilado dentro del manganime. Del mismo modo que, hace unos años, todos los famosos de Los Simpson acabaron haciendo que ver a una celebrity, como dice algún cateto, en dibujos animados fuera muy corriente, aunque alguno pretenda que Padre de familia es rompedora y arriesgada.


De hecho, Donald y Lucas ya hacían eso en sus buenos tiempos.
Aún así, habrá quien defienda esto como ejemplo de atrevimiento y lucha contra lo establecido… Ya, e insultar a los nazis.
* Cortos para el estándar japonés de 18 páginas. Escobar y Vázquez contaban incluso más una sola, a costa del decorado.
* Sí, ya sé que el cuadro Sueño de la mujer del pescador de Hokusai es anterior.
Esta es una serie graciosilla que trata de las desventuras de unas trillizas, basado en el tebeo homónimo de Norio Sakurai.
Los personajes son: Mitsuba, semejante a Cartman en que es una gorda hija de puta que disfruta haciendo daño, aunque en el fondo es buena chica.

En serio, lo es.
Futaba, idiota perdida con una obsesión perenne por las tetas y fuerte como Son Gokû.

Eso sí, su única neurona es altamente funcional.
Y Hitoha, que se parece a Sadako de The Ring y quiere mucho al hámster de la clase. Demasiado. Llega a sentir celos por él.

En serio, no le quitéis el hámster.
Aunque son trillizas, no se parecen en nada. Su relación es un tira y afloja.

Literalmente.
Por otro lado, muestran poco respeto por su profesor.

La vida de profesor es muy perra.
¿Cómo es la serie? Pues es una pregunta curiosa. Por un lado, tiene su gracia y no está mal. Por otro lado, tiene un lado ligeramente… pederasta. En términos técnicos, lolicon.
Muy bien explicado (de la simpar Frikipedia).
Hablaré de eso más adelante. Decía que la idea en sí no es mala, aunque ya está vista: un colegio donde ocurren burradas sin fin, unos alumnos desquiciados, sus padres y profesores que son, francamente, entre medio y totalmente gilipollas. pongamos de ejemplo a algunos secundarios: el guapetón de turno acosado por tres crías insistentes:


Han llevado a la literalidad el dicho español “beber los vientos por alguien”.
Un chaval más feo que Picio que envidia al guapo y desea, como buena tarántula nietzcheana, que sufra porque sí, y que sigue el camino de Quagmire.

Un alumno aventajado.
Una fanática del ocultismo que suele acabar metiendo la gamba por su credulidad.

Directamente, se ha confundido.

El tercer trío en discordia.
Y acaba con otro trío de crías: Sugisaki (centro), que compite con Mitsuba en ser aún más repelente; Yoshioka (derecha), que está obsesa por las historias de amoríos; y Miyashita (izquierda), que tiene el defecto de ser más o menos equilibrada. Piensen en Lisa de Los Simpson: la pobre siempre paga por ser la más racional.
El problema, amigos, es que el tebeo se compone de capítulos cortos de siete páginas. Y han querido imitarlo… del todo. Es decir, en un episodio puedes encontrar cuatro o cinco de estos capítulos, uno tras otro. En la segunda temporada, llamada Mitsudomoe Zôryôchû (Mitsudomoe creciendo), es incluso más escandaloso cuando uno ve que se repiten los capítulos relacionados con San Valentín o las Navidades en episodios distintos. Vamos a ver: si tienes dos o tres capítulos con un tema parecido, ¡que vayan todos juntos! Que en el original apareciera, pongamos por ejemplo, uno de esos capítulos de tema idéntico en el tomo cuatro y el otro en el seis porque convenía entonces no es motivo para que tú lo sigas al pie de la letra. Me parece bien que se tomen las características del original y sus tramas, pero eso no te impide recrearlo a tu manera. Como más de una vez se ha dicho, mucha gente vio las películas de El señor de los anillos sin leer los libros y les han gustado, ¡hey!
No es la primera vez que me encuentro con estas prácticas hechas de un modo algo torpe. Ciertas adaptaciones de los ochenta, digamos, Urusei Yatsura, tenían el acierto de subdividir un capítulo en un máximo de tres subcortos. Así, cuando adaptaban los capítulos originales, podían llegar a añadir más detalles, cambiar el final o directamente acortarlo, y a veces quedaba estupendo. Aquí uno tiene la sensación de ver un pastiche un poco especial, porque todos los pasajes provienen de la misma fuente, pero que da esa misma sensación de estar hecha al tuntún.
Respecto al diseño, se han basado en el original, pero han decido añadirle piños infantiles. A algún otaku le ha parecido horrible, pero a mí me recuerda a Mónica y sus amigos. La animación, la corriente en Japón, así que no hay alardes.
Respecto al tratamiento de personajes, quizás habría agradecido un poco de mayor aprovechamiento. Pongamos un ejemplo antes de que salte alguien con el sambenito de que sólo busca entretener: en South Park, el señor Garrison es un personaje que, como dijo mi padre al ver la primera temporada, está como una puta cabra. Esa misma definición sigue valiéndole, pero la cantidad de disparates en las que se ha visto actuar a este personaje es impresionante. Lo mismo es aplicable a gran parte del reparto: Cartman es un gordo hijo de puta tremendo, mucho más que el epígono femenino que tiene aquí, pero lo ha demostrado de muchas maneras. Stan es un buen chico, pero su ingenuidad lo ha llevado a meterse en muchos berenjenales de cuidado sin darse cuenta.
En realidad, el quid está en la situación: el mismo personaje, con dos o tres características bien definidas, pero en diversas situaciones. Aquí las situaciones son dos o tres que se repiten de diversas maneras.
Y aquí ya recupero lo dicho antes. El lolicon. ¡Oh, sí! ¡El lolicon! Es curioso este fenómeno, más que nada porque en Japón está prohibido representar los genitales incluso en obras pornográficas. No está prohibido dibujar niñas en poses sugerentes, pero sí lo está dibujar una polla adulta. Esta censura llevada al extremó derivó en lo que hoy se denomina hentai con tentáculos, cuyo primer exponente diseccionó con acierto el señor Viruete en este artículo, cuya lectura recomiendo.
No es que yo esté criticando que ver lolicon sea exclusivo de inmorales. Me consta que hay seguidores por lo general respetables, aunque otros sean indefendibles. Pero claro, una cosa es que no me escandalice y otra que me guste.
En el caso de Mitsudomoe, casi todo se centra en bromas alrededor de bragas, sostenes, tetas y las lorzas de la mayor de las trillizas, todo lo cual es reducir los personajes a objetos. Vale, alguno pensará que es aplicable a South Park cambiando bragas por cosas que entran o salen por el culo, pero al menos aprovechaban para hacer crítica social, tirando con mala uva. Aquí, las bragas y todo alrededor de ellas son el decorado y el fondo. No es que llegue directamente al infierno del verdadero lolicon, pues Mitsudomoe es una obra inicialmente pensada para el público juvenil, pero tiene cosas en común.

Por ejemplo.
No deja de llamar la atención de muchos occidentales la facilidad, casi regularidad, con que el dibujante nipón dibuja fanservice. Lo interesante es cómo lo interpretan. Hay quien piensa que es una forma de libertad de expresión, y en parte lleva razón. En su día, sí empezó como algo provocativo, pero el morro de los dibujantes ha hecho que se transforme en algo cotidiano. Hace no mucho, se dio la circunstancia de que se intentó hacer una ley para evitar esta práctica. Yo me lo tomé a pitorreo, tanto porque la censura no me gusta como porque el que los otros invocaran a la libertad de expresión me dio risa. Lo que defienden los últimos es poder rellenar páginas con chicha, que siempre cuela.
Yukito Kishiro, por ejemplo, sí puede decir que luchó por la libertad de expresión. Este autor, para quien no lo sepa, es el responsable de Hyper Dimension Gunnm, bella historia sobre una cyborg que buscaba su pasado y su identidad, y que está acabando de un modo bastante GENIAL! en su continuación Gunnm Last Order. Salen monstruos con pollas gigantes, por ejemplo.

Señores, para que vean que no los engaño.
Bien, en la misma Hyper Dimension, en los bocadillos se pudo leer que algunos de los malos de esta serie eran descritos con el término hakkyô, palabra japonesa que viene a significar “enloquecer”,, y el inglés “psycho”, referentes a enfermedades mentales, tabú en aquellas tierras. Los editores quisieron que cambiara ese bocadillo para una reedición, por considerarlo infame. Esto en una serie donde casi todos son cyborgs, mutantes o ponga-usted-algo-raro que se matan. Pues ahora es intolerable que se llame a un personaje de ficción… “loco”. Kishiro aceptó, pero luego se negó a seguir publicando y pasaron ocho meses hasta que han encontrado una solución.
Otro tanto ocurre cuando en Sayonara Zetsubou Sensei deciden hacer una pequeña pulla acerca de los affaires de la política exterior japonesa. Por ejemplo, con Kim Jong-Il, sólo que no lo nombran. Bueno, se atreven a escribir Kim. ¡Y gracias!
¡Viva la encarnación de nuestra deidad local! (De 8:59 hasta 5:46)
No duden que estos dos ejemplos le pueden parecer más polémicos al japonés típico que las nenas en braguitas. Porque lo último ya es algo habitual, que ha formado un propio género con reglas propias, donde participa cualquiera. Y es que este dato es el que nos ha asombrado a muchos. ¡Norio Sakurai es mujer!


Y no está mal, la jodía.
Pues no, no es un autor gordo y feo. No es la imagen que en Japón se hacen del otaku ob(s)eso con Do Re Mi. Es una joven de 25 años que triunfa con dibujos un poco lolicon, ya nada provocativo, pues, por lo que es algo bien asimilado dentro del manganime. Del mismo modo que, hace unos años, todos los famosos de Los Simpson acabaron haciendo que ver a una celebrity, como dice algún cateto, en dibujos animados fuera muy corriente, aunque alguno pretenda que Padre de familia es rompedora y arriesgada.
De hecho, Donald y Lucas ya hacían eso en sus buenos tiempos.
Aún así, habrá quien defienda esto como ejemplo de atrevimiento y lucha contra lo establecido… Ya, e insultar a los nazis.
* Cortos para el estándar japonés de 18 páginas. Escobar y Vázquez contaban incluso más una sola, a costa del decorado.
* Sí, ya sé que el cuadro Sueño de la mujer del pescador de Hokusai es anterior.
miércoles, abril 6
Colección de historias cuyo valor moral no debería ser olvidado presenta:
Sergio, alias “Nápil”, el agradable muchacho
¡Sergio! ¡Qué estupendo zagal! Este joven es el protagonista de nuestra historia de hoy, debido a su simpatía y buen nervio para hacer amistades. Sergio, o “Nápil”, como lo llamaban amigablemente sus compañeros por su singular nariz, dejó profunda huella en sus compañeros a pesar de no pasar con ellos más de un curso escolar. Desde el principio, quedó clara su tendencia a gastar simpáticas bromas, las cuales eran recibidas de buen grado por sus jocosos condiscípulos.
-¡’Illo! ¿Cómo te llamas?-preguntó Sergio, alias “Nápil”, a un joven flaco, bajo, que, tranquilo, miraba por la venta hacia el patio.
-¿Yo?-preguntó el joven-Me llamo Sergio.
Tan pronto oyó el nombre, “Nápil” sacó una navaja, la abrió con el mismo movimiento, y con ella señaló al joven, que se apartó de la ventana estupefacto.
Lentamente, “Nápil” se acercó a él, y a una distancia de medio brazo, blandió el arma blanca hacia él, como quien espanta una mosca o desdeña la opinión de un necio.
Dentro de su impresión, Sergio no dejó de observar que la navaja de “Nápil” era más corta que su nariz.
-Te perdonaré porque tenemos el mismo nombre-dijo, mientras asentía y bajaba la navaja, pero la volvió a subir-¡Porque, con otro nombre, te habría rajado!
Teniendo una experiencia de la vida más madura que la de sus compañeros, Sergio los familiarizaba con ciertos usos del mundo adulto. Si bien alguien puede escandalizarse, ¿no es acaso el paso a la adultez una transgresión por parte del infante? Además, Sergio jamás se aprovechó para enriquecerse a costa de sus pueriles coetáneos.
-¡’Illo! ¡Sergio, ‘illo! ¿Estás interesado en unos condones?-preguntó “Nápil” al joven Sergio, quien se sobresaltó.
-¿Cómo?-preguntó Sergio.
-¡Unos condones! ¿Qué me dices, ‘illo?
Llegó otro joven flaco, tremendamente narizón, pero insignificante comparado con “Nápil”.
-¿En serio? ¿Por cuánto?-preguntó el mismo, interesado.
-¡Por cinco duros!-dijo “Nápil”, sonriente.
-¡Hala, qué baratos! ¡Dame uno!-ofreció el flaco, ofreciendo una de aquellas monedas agujereadas. “Nápil” sacó una bolsita, e hicieron el intercambio. El chico miró dentro de la bolsa, y enrojeció.
-¿Pero qué guarrada es esta?
-¿Qué te ocurre, “Agu”?-preguntó Sergio, pues el joven se llamaba Augusto.
-¡Este condón está usado! ¡Puedo ver que está dado de sí!
-¡’Illo, muy exigente eres tú! ¡Al menos lo he limpiado! ¡A ver si los farmacéuticos hacen lo mismo!
Persona de natural sociable, Sergio sentía la necesidad de verse rodeado por sus semejantes. No, sin embargo; como muchos jóvenes, tristemente, hacen; a costa de su personalidad. Además, no era en absoluto posesivo con ellos, y sólo por el bien de los mismos, presentó su grupo de amigos a sus compañeros.
Sergio y Agu estaban jugando al póker en un pupitre viejo y desvencijado, que cojeaba cada vez que uno de los jugadores ponía una carta sobre la mesa. De pronto, la puerta del aula se abrió de una patada.
Las cartas se cayeron al suelo, y Agu y Sergio miraron aterrados. El perfil del narigudo “Nápil” estaba recortado contra la luz. Se tranquilizaron.
-¿Qué quieres, “Nápil”?-preguntó Sergio.
-¡Vengo con unos colegas, para presentároslos!-se apartó, y entraron dos sujetos. Uno era alto y desgarbado, el otro era bajo y fornido. Ambos sonrieron torvamente.
Sergio y Agu se miraron, acongojados. Los dos gorilas se acercaron lentamente a ellos.
Uno de ellos levantó una mano, que Sergio rechazó con un golpe. Entonces chilló retrocediendo, y el segundo miró indeciso entre el que huía y los dos muchachos, antes de ser arrojado de un empujón.
Los dos salieron corriendo, apartando a “Nápil”, quien miró al dúo vencedor con cierto miedo, y dijo:
-Os aseguro que, antes en el callejón, me contaron que eran primos vuestros…
Por supuesto, esto conllevó la inevitable consecuencia de que Sergio era buscado por otros muchachos. ¡Todo esto, por supuesto, en situaciones de clara camaradería! Sergio se mostraba abierto a estos nuevos amigos.
-¡Tú, el de la nariz con forma de arpón!-oyó “Nápil” en los servicios.
Sorprendido, “Nápil” se estiró mientras miraba a la derecha y a la vez se metía más en el urinario.
-¿Qué pasa, ‘illo?-le dijo a un joven rubio, alto, flaco, con unos labios salientes semejantes a los de un sapo, por lo que era llamado “Saporro”. Su nombre verdadero era Manolo.
-Tengo entendido que has amenazado con tu mafia-que era el término sevillano de entonces para hablar de una banda juvenil- a Agu y "Cuqui"-que era el apodo del otro chico llamado Sergio.
-¡No, ‘illo! ¡Eran sus primos!-Manolo lo miró mordiéndose los labios inferiores-Bueno, me dijeron que eran sus primos. ¡A mí no me puedes culpar!
-¡Pero qué morro tiene el colega!-expresó desde la entrada hacia el pasillo un alumno de nariz chata, de estatura media y tez muy oscura, motivo por el cual lo llamaban…
-¡Ya está el negro del Adrián tocando los huevos! ¡Vete a tomar por el culo, ‘illo!
Pues eso, el Negro.
-Escucha, nos tienes mosqueados desde que el primer día dijiste esa tontería de rajar a un pobre chaval, ¿sabes? Como no dejes de hacer tonterías, te pateamos el culo, ¿comprendes?-exigió Manolo.
-¡’Illo, no me des la brasa!
-¡No aprende! ¡Cogedlo!-dijo una voz desde atrás. Era un chico bajito, llamado Francisco.
-¡Mierda, el cabrón del “Cucu”! Me cago en todo!-maldijo el “Nápil”, mientras le arrebataban los pantalones para tirarlos por la ventana.
Así, Sergio tuvo una magnífica relación con sus condiscípulos mientras duró aquel curso escolar. Pues nuestro amigo se vio obligado a abandonar a sus amigos al final del mismo. Huelga decir que Sergio luchó por seguir junto a ellos.
“Nápil” volvió a su casa, donde suspiró agotado por otra jornada de acoso escolar. No le habían vuelto a quitar los pantalones, pero el idiota del “Cucu” había adquirido la costumbre de dibujar una caricatura suya en la pizarra. En esta, su nariz era tan hiperbólica que llegaba a contener una “Nápil-Sevilla”, sus propios “Nápil-habitantes”, “Nápil-países” y hasta “Nápil-Cucus”. Después de la caricatura, lo ignoraban sin más, y eso le dolía más aún.
Creyó que sería impresionante el número de la navaja del primer día, pero la fastidió completamente. Como cuando trajo a aquellos dos para darles un pequeño susto, y resultaron ser unos cobardes.
Debía cambiarse de colegio. Pero, ¿cómo convencer a sus padres?
De pronto, su madre entró dando un portazo.
-¡Sergio! ¡Tu padre y yo hemos hablado de tus notas! ¡El año que viene cambias de colegio!
Emocionado, Sergio se lanzó a los brazos de su extrañada madre, golpeándola con su nariz en el ombligo, lo que le dolió a la pobre mujer.
La partida fue desoladora para sus compañeros. Estos no querían perder a quien consideraban su punto de apoyo como grupo, aquel que definió su identidad como curso escolar, aquel, en suma, que los reunió bajo un mismo ideal. Siendo así, le rogaron a Sergio que se quedara con ellos.
-¡A ver, señores!-gritó Manolo, imponente-Aquí hay que hablar de evitar que el “Nápil” se vaya, ¿no es cierto?
-¡Sí!-respondieron los demás.
-Luego, ¿qué se hace cuando uno quiere que otro se quede? ¡Tratarlo bien!-gritó, y dio un puñetazo en la mesa.
-¿Y vamos a hacer eso de veras?-preguntó Adri el Negro-¿Tratar bien al “Nápil”?
Todos se miraron sin decir nada. Manolo dio un nuevo golpe sobre la mesa.
-¡Señores, digamos adiós al “Nápil”!-dijo, y todos estuvieron de acuerdo.
Como bien escribió Cervantes, “como las cosas humanas no sean eternas”, tampoco lo fue la permanencia de Sergio. Nostálgicos, sus compañeros, en un acto de amor, contaron la bella historia de Sergio a quienes tuvieran interés por escucharla.
“Cucu” dibujó otro de los caricaturescos perfiles de “Nápil” en la pizarra, y empezó a llenarlo de “Nápil-cosas”. Justo entonces, pasó por su lado Carlos, quien mucho tiempo después tendría la curiosa idea de hacerse llamar Ozanúnest por la red y crear un blog. No obstante, por aquel entonces no sabía siquiera qué era el Word ni que haría sus trabajos universitarios con ese programa, y estaba más interesado en el extraño dibujo.
-¿Qué se supone que es?-preguntó a “Cucu”-¿Es un personaje que has creado?-el pubescente Carlos ya sentía admiración por aquellos capaces de crear e imaginar.
-¡Es el “Nápil”!
-¿Y quién es ese?-y le fue contada la historia, no sólo entonces, sino muchas más veces. Como no era idiota, dedujo que la historia era un camelo destinado a engañar a pardillos, o quizás una exagerada tergiversación de los hechos ocurridos a uno o varios zopencos. Aún así, le pareció que, aunque falsa, la historia era divertida; o como leería mucho después Si non è vero, è ben trovato. Así, determinó que algún día contaría la historia.
El valor moral de esta historia es bien simple: Las chorradas anteriores a la popularización de internet no caen en el olvido. Simplemente son recopiladas y presentadas en una entrada. Por tanto, arrimen la oreja a los chismes, y quizás algún día puedan atribuirse los méritos de otros.
¡Sergio! ¡Qué estupendo zagal! Este joven es el protagonista de nuestra historia de hoy, debido a su simpatía y buen nervio para hacer amistades. Sergio, o “Nápil”, como lo llamaban amigablemente sus compañeros por su singular nariz, dejó profunda huella en sus compañeros a pesar de no pasar con ellos más de un curso escolar. Desde el principio, quedó clara su tendencia a gastar simpáticas bromas, las cuales eran recibidas de buen grado por sus jocosos condiscípulos.
-¡’Illo! ¿Cómo te llamas?-preguntó Sergio, alias “Nápil”, a un joven flaco, bajo, que, tranquilo, miraba por la venta hacia el patio.
-¿Yo?-preguntó el joven-Me llamo Sergio.
Tan pronto oyó el nombre, “Nápil” sacó una navaja, la abrió con el mismo movimiento, y con ella señaló al joven, que se apartó de la ventana estupefacto.
Lentamente, “Nápil” se acercó a él, y a una distancia de medio brazo, blandió el arma blanca hacia él, como quien espanta una mosca o desdeña la opinión de un necio.
Dentro de su impresión, Sergio no dejó de observar que la navaja de “Nápil” era más corta que su nariz.
-Te perdonaré porque tenemos el mismo nombre-dijo, mientras asentía y bajaba la navaja, pero la volvió a subir-¡Porque, con otro nombre, te habría rajado!
Teniendo una experiencia de la vida más madura que la de sus compañeros, Sergio los familiarizaba con ciertos usos del mundo adulto. Si bien alguien puede escandalizarse, ¿no es acaso el paso a la adultez una transgresión por parte del infante? Además, Sergio jamás se aprovechó para enriquecerse a costa de sus pueriles coetáneos.
-¡’Illo! ¡Sergio, ‘illo! ¿Estás interesado en unos condones?-preguntó “Nápil” al joven Sergio, quien se sobresaltó.
-¿Cómo?-preguntó Sergio.
-¡Unos condones! ¿Qué me dices, ‘illo?
Llegó otro joven flaco, tremendamente narizón, pero insignificante comparado con “Nápil”.
-¿En serio? ¿Por cuánto?-preguntó el mismo, interesado.
-¡Por cinco duros!-dijo “Nápil”, sonriente.
-¡Hala, qué baratos! ¡Dame uno!-ofreció el flaco, ofreciendo una de aquellas monedas agujereadas. “Nápil” sacó una bolsita, e hicieron el intercambio. El chico miró dentro de la bolsa, y enrojeció.
-¿Pero qué guarrada es esta?
-¿Qué te ocurre, “Agu”?-preguntó Sergio, pues el joven se llamaba Augusto.
-¡Este condón está usado! ¡Puedo ver que está dado de sí!
-¡’Illo, muy exigente eres tú! ¡Al menos lo he limpiado! ¡A ver si los farmacéuticos hacen lo mismo!
Persona de natural sociable, Sergio sentía la necesidad de verse rodeado por sus semejantes. No, sin embargo; como muchos jóvenes, tristemente, hacen; a costa de su personalidad. Además, no era en absoluto posesivo con ellos, y sólo por el bien de los mismos, presentó su grupo de amigos a sus compañeros.
Sergio y Agu estaban jugando al póker en un pupitre viejo y desvencijado, que cojeaba cada vez que uno de los jugadores ponía una carta sobre la mesa. De pronto, la puerta del aula se abrió de una patada.
Las cartas se cayeron al suelo, y Agu y Sergio miraron aterrados. El perfil del narigudo “Nápil” estaba recortado contra la luz. Se tranquilizaron.
-¿Qué quieres, “Nápil”?-preguntó Sergio.
-¡Vengo con unos colegas, para presentároslos!-se apartó, y entraron dos sujetos. Uno era alto y desgarbado, el otro era bajo y fornido. Ambos sonrieron torvamente.
Sergio y Agu se miraron, acongojados. Los dos gorilas se acercaron lentamente a ellos.
Uno de ellos levantó una mano, que Sergio rechazó con un golpe. Entonces chilló retrocediendo, y el segundo miró indeciso entre el que huía y los dos muchachos, antes de ser arrojado de un empujón.
Los dos salieron corriendo, apartando a “Nápil”, quien miró al dúo vencedor con cierto miedo, y dijo:
-Os aseguro que, antes en el callejón, me contaron que eran primos vuestros…
Por supuesto, esto conllevó la inevitable consecuencia de que Sergio era buscado por otros muchachos. ¡Todo esto, por supuesto, en situaciones de clara camaradería! Sergio se mostraba abierto a estos nuevos amigos.
-¡Tú, el de la nariz con forma de arpón!-oyó “Nápil” en los servicios.
Sorprendido, “Nápil” se estiró mientras miraba a la derecha y a la vez se metía más en el urinario.
-¿Qué pasa, ‘illo?-le dijo a un joven rubio, alto, flaco, con unos labios salientes semejantes a los de un sapo, por lo que era llamado “Saporro”. Su nombre verdadero era Manolo.
-Tengo entendido que has amenazado con tu mafia-que era el término sevillano de entonces para hablar de una banda juvenil- a Agu y "Cuqui"-que era el apodo del otro chico llamado Sergio.
-¡No, ‘illo! ¡Eran sus primos!-Manolo lo miró mordiéndose los labios inferiores-Bueno, me dijeron que eran sus primos. ¡A mí no me puedes culpar!
-¡Pero qué morro tiene el colega!-expresó desde la entrada hacia el pasillo un alumno de nariz chata, de estatura media y tez muy oscura, motivo por el cual lo llamaban…
-¡Ya está el negro del Adrián tocando los huevos! ¡Vete a tomar por el culo, ‘illo!
Pues eso, el Negro.
-Escucha, nos tienes mosqueados desde que el primer día dijiste esa tontería de rajar a un pobre chaval, ¿sabes? Como no dejes de hacer tonterías, te pateamos el culo, ¿comprendes?-exigió Manolo.
-¡’Illo, no me des la brasa!
-¡No aprende! ¡Cogedlo!-dijo una voz desde atrás. Era un chico bajito, llamado Francisco.
-¡Mierda, el cabrón del “Cucu”! Me cago en todo!-maldijo el “Nápil”, mientras le arrebataban los pantalones para tirarlos por la ventana.
Así, Sergio tuvo una magnífica relación con sus condiscípulos mientras duró aquel curso escolar. Pues nuestro amigo se vio obligado a abandonar a sus amigos al final del mismo. Huelga decir que Sergio luchó por seguir junto a ellos.
“Nápil” volvió a su casa, donde suspiró agotado por otra jornada de acoso escolar. No le habían vuelto a quitar los pantalones, pero el idiota del “Cucu” había adquirido la costumbre de dibujar una caricatura suya en la pizarra. En esta, su nariz era tan hiperbólica que llegaba a contener una “Nápil-Sevilla”, sus propios “Nápil-habitantes”, “Nápil-países” y hasta “Nápil-Cucus”. Después de la caricatura, lo ignoraban sin más, y eso le dolía más aún.
Creyó que sería impresionante el número de la navaja del primer día, pero la fastidió completamente. Como cuando trajo a aquellos dos para darles un pequeño susto, y resultaron ser unos cobardes.
Debía cambiarse de colegio. Pero, ¿cómo convencer a sus padres?
De pronto, su madre entró dando un portazo.
-¡Sergio! ¡Tu padre y yo hemos hablado de tus notas! ¡El año que viene cambias de colegio!
Emocionado, Sergio se lanzó a los brazos de su extrañada madre, golpeándola con su nariz en el ombligo, lo que le dolió a la pobre mujer.
La partida fue desoladora para sus compañeros. Estos no querían perder a quien consideraban su punto de apoyo como grupo, aquel que definió su identidad como curso escolar, aquel, en suma, que los reunió bajo un mismo ideal. Siendo así, le rogaron a Sergio que se quedara con ellos.
-¡A ver, señores!-gritó Manolo, imponente-Aquí hay que hablar de evitar que el “Nápil” se vaya, ¿no es cierto?
-¡Sí!-respondieron los demás.
-Luego, ¿qué se hace cuando uno quiere que otro se quede? ¡Tratarlo bien!-gritó, y dio un puñetazo en la mesa.
-¿Y vamos a hacer eso de veras?-preguntó Adri el Negro-¿Tratar bien al “Nápil”?
Todos se miraron sin decir nada. Manolo dio un nuevo golpe sobre la mesa.
-¡Señores, digamos adiós al “Nápil”!-dijo, y todos estuvieron de acuerdo.
Como bien escribió Cervantes, “como las cosas humanas no sean eternas”, tampoco lo fue la permanencia de Sergio. Nostálgicos, sus compañeros, en un acto de amor, contaron la bella historia de Sergio a quienes tuvieran interés por escucharla.
“Cucu” dibujó otro de los caricaturescos perfiles de “Nápil” en la pizarra, y empezó a llenarlo de “Nápil-cosas”. Justo entonces, pasó por su lado Carlos, quien mucho tiempo después tendría la curiosa idea de hacerse llamar Ozanúnest por la red y crear un blog. No obstante, por aquel entonces no sabía siquiera qué era el Word ni que haría sus trabajos universitarios con ese programa, y estaba más interesado en el extraño dibujo.
-¿Qué se supone que es?-preguntó a “Cucu”-¿Es un personaje que has creado?-el pubescente Carlos ya sentía admiración por aquellos capaces de crear e imaginar.
-¡Es el “Nápil”!
-¿Y quién es ese?-y le fue contada la historia, no sólo entonces, sino muchas más veces. Como no era idiota, dedujo que la historia era un camelo destinado a engañar a pardillos, o quizás una exagerada tergiversación de los hechos ocurridos a uno o varios zopencos. Aún así, le pareció que, aunque falsa, la historia era divertida; o como leería mucho después Si non è vero, è ben trovato. Así, determinó que algún día contaría la historia.
El valor moral de esta historia es bien simple: Las chorradas anteriores a la popularización de internet no caen en el olvido. Simplemente son recopiladas y presentadas en una entrada. Por tanto, arrimen la oreja a los chismes, y quizás algún día puedan atribuirse los méritos de otros.
lunes, abril 4
Ediciones B y el fan.
Diversas distracciones me llevaron a no poder actualizar el viernes. La principal, estar ocupado con un trabajo, y que surgió un tema nuevo, pero no tuve tiempo de acabar esta entrada. A ver si esta semana publico cuatro entradas.
Concretamente, es el siguiente caso:
-Tenemos un tebeo conocidísimo en este país llamado España.

-Tenemos una editorial que tiene la exclusiva venta del mismo.

-Tenemos a un irredento seguidor que lleva años no sólo leyendo las historietas del tebeo, sino publicando por la red guías y diccionarios del mismo.
-Tenemos que la editorial y el seguidor no se habían puesto en contacto.
-Tenemos que la editorial ha decidido publicar una obra que parece similar a la labor hecha durante años por el seguidor.
-Tenemos que la editorial conoce la labor del seguidor, pero decide demandarlo por apropiación indebida de imágenes.
-Tenemos que la editorial tiene preparada una una obra parecida en tema a todo el trabajo del seguidor.
-Tenemos que la editorial estuvo ya metida en líos por un tema similar, sólo que en lugar de un tebeo conocidísimo en España, tenemos una saga de libros infantiles celebérrima en el globo. Ahora reconocen no estar autorizados.
-Tenemos que la editorial está bajo las riendas de un nuevo responsable desde hace poco, y que no tiene que estar relacionado con el punto anterior.
No sé qué conclusión sacar. ¿Son genuinamente torpes o unos cínicos de mucho cuidado?
No dejan de darme tema últimamente, ¡de veras!
Concretamente, es el siguiente caso:
-Tenemos un tebeo conocidísimo en este país llamado España.
-Tenemos una editorial que tiene la exclusiva venta del mismo.

-Tenemos a un irredento seguidor que lleva años no sólo leyendo las historietas del tebeo, sino publicando por la red guías y diccionarios del mismo.
-Tenemos que la editorial y el seguidor no se habían puesto en contacto.
-Tenemos que la editorial ha decidido publicar una obra que parece similar a la labor hecha durante años por el seguidor.
-Tenemos que la editorial conoce la labor del seguidor, pero decide demandarlo por apropiación indebida de imágenes.
-Tenemos que la editorial tiene preparada una una obra parecida en tema a todo el trabajo del seguidor.
-Tenemos que la editorial estuvo ya metida en líos por un tema similar, sólo que en lugar de un tebeo conocidísimo en España, tenemos una saga de libros infantiles celebérrima en el globo. Ahora reconocen no estar autorizados.
-Tenemos que la editorial está bajo las riendas de un nuevo responsable desde hace poco, y que no tiene que estar relacionado con el punto anterior.
No sé qué conclusión sacar. ¿Son genuinamente torpes o unos cínicos de mucho cuidado?
No dejan de darme tema últimamente, ¡de veras!
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