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jueves, mayo 30

La fascinación por los elementos celestes.

He leído Utopía, de Tomás Moro. Como siempre me ocurre cuando me acerco a uno de estos clásicos, he salido con una impresión diferente a lo que me enseñaban en la escuela. Sería un lugar idílico, pero sólo a la manera católica, especialmente en el formalismo religioso. No obstante, vengo a discutir de una cita en concreto:
Estos [los utópicos] se preguntan, en efecto, si puede haber hombres que queden embelesados ante el brillo engañoso de una perla diminuta o de una piedra preciosa, cuando tienen la posibilidad de contemplar una estrella, y hasta el mismo sol.
Una constante de la humanidad es su fascinación a lo desconocido, pero esta se ve acompañada por la fascinación a lo inalcanzable. La Luna y el Sol han fascinado por estar ahí colgados sin haberse sabido muy bien qué son hasta hace poco más de quinientos años. El resto de los objetos celestes han disfrutado a veces de pequeños cultos individuales, aunque por lo general suelen ser mencionados en grupos. No es casualidad que incluso las religiones monoteístas, esas que en los libros vienen señaladas como “que no adoran las fuerzas de la naturaleza”, le den tanta importancia al pabellón celeste. En el zoroastrismo, más o menos el primer monoteísmo funcional, tiene como símbolo el gallo, como traedor de la mañana. Las aureolas de los santos son símbolos solares. Los musulmanes usan la Luna Creciente como símbolo de su religión. Incluso los politeísmos tendían a un henoteísmo de la personificación del Sol, como fue la reforma de Akenatón y el caso de los incas.

Tampoco podemos dejar de lado el fenómeno OVNI, que aunque se revestía de capas de racionalismo y de ciencia dura, era un variado conjunto de religiones sincréticas o creencias viejísimas, apenas disfrazadas tras tres o cuatro términos. Un buen exponente es la película Encuentros en la tercera fase, realizada por un Spielberg creyente en el contactoextraterrestre, quien llegaría a declarar:
Spielberg also compared the theme of communication as highlighting that of tolerance. “If we can talk to aliens in Close Encounters of the Third Kind,” he said, “why not with the Reds in the Cold War?
En lo que supuso un nuevo intento del ser humano para buscar en el universo una solución a sus problemas y dudas, que no son precisamente algo pequeño. Callado el universo, la ufología se ha vuelto cada vez más una parodia de sí misma (al principio lo era de la ciencia y de lareligión), y si los hombres miran las estrellas, es por admiración estética.

Aunque esto no impide que surjan nuevas creencias pedestres, una vez más por cosas vistas en el firmamento. Un buen caso es el revuelo alrededor de las estelas químicas (chemtrails), aunque conozco casos incluso más ridículos, como un tipo que se maravillaba de un espectáculo de fuegos artificiales y los comparaba con aquellos que nada más que miraban a sus móviles, a esas “piezas de tecnología”. Se conoce, yo no lo sabía, que los cohetes son naturales (quizás sean el fruto de algún extraño árbol).

Tampoco podemos ignorar el otro elemento: el desprecio a las piedras preciosas, porque están en el suelo. Teniendo en cuenta la época, la comparación de la belleza de las estrellas con el de las piedras, dando por ganadoras a las primeras, se debe al aristotelismo que consideraba perfecto cualquier elemento del universo externo a la Tierra (esto es, los cuerpos celestes). No obstante, es curioso mencionar que esta dualidad de Cielo (guay) contra Tierra (cutre) sobrevive, aunque con otros argumentos. El fenómeno OVNI, ya mencionado, suele suponer que en esas civilizaciones extraterrestres se ata a los perros con longanizas, y se llegó a mezclar con cierta rama que empezó a considerar que la energía era un elemento místico de carácter cósmico (posiblemente, por la idea de que varias de las estrellas de nuestro firmamento son en realidad la luz emitida por dichas estrellas hace ya años); en oposición una vez más a la triste y material (en contexto científico, suena ridículo) Tierra. En un relato de Richard Matheson, hay un escritorzuelo, descrito además como un pedante de letras inaguantable y maltratador, que llega a opinar, entre otras mamarrachadas, que sus compañeros catedráticos observan burdos pedruscos teniendo a las estrellas. Incluso en una comedia como The Big Bang Theory, Sheldon muestra un claro menosprecio por la geología y sus ramas.

Únase a eso que en Utopía se muestra desprecio por el dinero, por lo que tiene otra ventaja la belleza celestial: que es gratis. Se nota que Tomás Moro nació bastante antes de los descubrimientos de Galileo. Hoy en día, más que por desprecio al dinero, la grandeza celestial se usa para contraponer los problemas terráqueos y nuestras preocupaciones como insignificantes ante la extensión del universo: el punto de vista galáctico, usado por Carl Sagan en Cosmos y muchas veces usado en películas como Ultimátum a la Tierra.


Curiosamente, como comentaba yo aquí y escribió el ya mentado Richard Matheson, lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño son quizás los terrenos donde, actualmente, el hombre busca si no ya la divinidad, sí la belleza sobrecogedora que comparte sus características: independencia, eternidad e inmensidad.

lunes, diciembre 24

Mientras tanto, en el Vaticano...

Cuando los informativos abrieron su parrilla (¡Qué término más horrible, señor!) con la noticia de que el Papa negaba la presencia de la mula y el buey durante el nacimiento de Jesús, la verdad es que me hizo mucha gracia. La gente se pasmaba de lo que cualquier persona con cierta cultura debería saber: que todas las religiones sonsincretismos de diversas tradiciones y por ello el conjunto final sienta como leerse de una sentada todos los números que haya de una colección de superhéroes. Es decir, es la obra de varios autores en torno a cierta idea común, pero abunda en contradicciones, versiones alternativas y hasta personajes que reviven después de haber muerto.

Me lo pasaba pipa, en fin, con los noticiarios presentando, como si fuera la última novedad, que ese conjunto de libros llamados la Biblia no cuenta casi nada de lo que se da como hechos incontrastables, como la Santísima Trinidad, introducida en un versículo muy tardíamente, o el celibato de los sacerdotes, contradicho en otro. No pude evitar pensar en lo que comentaba Eduardo Robredo Zugesti en su blog, La revolución naturalista, sobre que los ateos suelen, de media, saber más que los creyentes de religión: tanto de teología, como de historia y de las relaciones con otras creencias (mitraísmo y zoroastrismo, sin ir más lejos). A esto se podría responder que los que se declaran oficialmente ateos son menos y suelen tener cierta formación frente a la poco clara masa de creyentes, muy heterogénea y que quizás de teología no entiende más que de evolución a nivel universitario.

No obstante, me han pillado. El Papa me ha sorprendido con otra declaración hasta tal punto que casi hizo que me cayera del susto: ¡¡Los Reyes Magos eran andaluces!! ¡¡¡Concretamente, de Huelva!!! Mientras intentaba recuperar la verticalidad, el telediario siguió con que, después del despido improcedente de las bestias del pesebre, el Papa volvía a consternar al mundo con otra de las revelaciones de su libro, La infancia de Jesús. A mí lo que me preocupaba era más bien otra cosa. Concretamente, ¿de dónde se había sacado el Papa esta idea? Dios me libre (¡Euh…!) de querer discutir de teología con Benedicto, porque para empezar me barrería en latín y griego, pero tampoco me impide preguntar cuáles fuentes emplea para hacer una revelación tan sorprendente. Desgraciadamente, el noticiario se limitó en el ya citado libro, así que la cosa quedó en un “el Papa ha dicho que los Reyes Magos eran de Huelva/Andalucía” y la cosa pasó a preguntarle a los viandantes del sur su opinión al respecto. Nada tengo en contra de que los diarios hagan este tipo de consultas, pero una noticia es más que eso, me parece. Como que esto debería ser la coda de la propia noticia, ¡vaya!

Defraudado, acudí a la prensa escrita para poder satisfacer mi curiosidad. ¡Ah, amigo! Los Reyes Magos eran de Tartessos (Tarsis), más bien la Provincia Bética por las fechas. Ya, Andalucía. La chanza, aunque hay que decir que nos prestamos bien a ello. Respecto a la fuente, Benedicto asegura que en el Libro de los Salmos se señala la civilización ibérica en vez de “Oriente” como la procedencia de los Reyes Magos. Como ya he dicho, será verdad. Mis conocimientos apenas llegan a entender todas las raíces latinas y griegas empleadas en tecnicismos, ¡como para dedicarme al estudio del Antiguo Testamento!

Lo que sí llego a dilucidar es que Benedicto parece dispuesto a ignorar la tradición navideña y se nos está poniendo un tanto literalista, que es uno de los buenos aspectos del catolicismo y no lo digo en broma: el mundo protestante está lleno de chalados que intentan buscar la respuesta a todo en la Biblia y que, en su insolencia, se enfrentan a intelectuales y expertos de cualquier ramo para decirles que el mundo es plano o cosas peores. El catolicismo admite que las escrituras son interpretables (como dicen ellos, eso sí) y no rechaza la compilación de otros saberes, aunque se arroga el derecho de qué se escribe y cómo. Sin ir más lejos, los varios religiosos que han realizado aportaciones científicas, humanísticas, artísticas y filosóficas no eran demasiado literalistas.

Además, el Papa habría de aclarar por qué los Libros de los Salmos es ahora la máxima autoridad. En el caso de la mula y el buey, pues entiendo que sea una invención posterior. De hecho, no es de lo más absurdo que haya oído en las religiones. En el mundo árabe, se cuenta que el nombre del yerno de Mahoma está escrito en la Luna1. En Oriente (ahora sí) se afirma que cuando Shiddarta Gautama (Buda) nació, declaró “Sólo yo soy digno en el cielo y en la tierra”2. Los chinos pensaban que el monarca del reino celestial, el Emperador de Jade, era un humano que se volvió inmortal por vivir muchos años y llegar a ser muy sabio3. El famoso talón de Aquiles fue también una invención posterior, inicialmente moría con el pecho ensartado a flechazos (bastante más prosaico).

En resumen, que aún es verosímil, dentro de lo que cabe. Como la identificación, de origen armenio, de los tres Reyes. Al menos no dice que hubiera un cuarto proveniente de Urano o algo similar. Para la próxima, me gustaría que el Papa aclare el famoso misterio de si la Virgen María sabía que Jesús iba a acabar en la cruz, duda que ya la tenía una antigua compañera del colegio pero no recibió respuesta por parte del profesor, quien aseguraba que era un enigma teológico. Quizás, con algo de suerte, al fin habrá una respuesta.

Sea como sea, ¡feliz Navidad/Fiestas/Lo que sea!

1 ¡Muérete de la envidia, Banksy!

2 Es un lema común entre las bandas de moteros japoneses.

3 Concretamente, alrededor de 300 millones de años (he encontrado dos cifras que varían en decenas de millones). Por cierto, que en Bola de dragón Dios fuera un namekiano verde seguramente se debió al nombre de este señor.

martes, mayo 22

Estos cómics quieren tu alma, ¡literalmente!

El cómic es un formato nacido en el siglo XX, aunque se pueden rastrear formas primitivas en el pasado. Quizás por ello, es una víctima idónea para un invento que llegó a tener una despiadada influencia en este mismo siglo: la propaganda. Si bien el cómic suele estar relacionado con productos infantiles, no es raro ver cómo algunas caricaturas periodísticas favorecen claramente una determinada postura.

No obstante, no es imposible que un tebeo infantil contenga verdadera mala hostia proselitista, especialmente si el susodicho tebeo es religioso. Estos serán el tema de la presente entrada. Con todos ustedes, ¡los tebeos misioneros!

Jack T. Chick, el Hombre del Rostro Común.

Jack “Talking about Christ every damned second” Chick es, incuestionablemente, el rey del proselitismo vía cómic. Este señor lleva cincuenta años, más de los que lleva un servidor vivo, propagando la palabra del señor en un formato popular y apto para todos los públicos, incluidos los analfabetos, como se verá en nada.


A este señor lo conocí en ese foro llamado Manga a gritos, un foro de manga en el cual muchas veces no se hablaba de manga, como se demuestra con este caso. Concretamente, gracias a su obra Dark Dungeons, que en mi opinión es su obra maestra. Todos los tebeos de Chick van de gente que, incomprensiblemente, viven sin haber oído ni mu, que dirían en mi casa, del Nazareno y por ello viven en el pecado y adorando a Azathoth, más o menos. Dependiendo del tebeo, puede que deje su vida abominable y reconozca a Jesús como su salvador, o que continúe con sus maldades hasta que muera y vaya al infierno.

Antes de nada, es justo mencionar que Copépodo ha escrito varias críticas de tebeos de Jack T. Chick. Como están muy bien, los enlazo y aprovecho para montarme sobre ellos, porque lo que comentaré ahora son detalles que han quedado fuera porque se restringen a particularidades de este sujeto.

La primera pregunta, con toda seguridad, es, ¿por qué Chick se dedica a estas zarandajas? Pues por culpa de los chinos. No, no estoy borracho. Chick tuvo su inspiración para dedicarse al proselitismo por viñeta en lo que un misionero protestante le contó sobre los comunistas en la tierra de la antigua Catay: al parecer, publicaban historietas-panfletos en pro de las ideas de Mao. El dibujante Jack T. Chick se dio cuenta de que él podía hacer lo propio con la auténtica fe: el literalismo surgido de las tendencias más extremistas de la reforma luterana.

Así, con una misión noble, Chick cogió el lápiz y dedicóse a dibujar… ¡¡Y le dio forma a sus tratados!! ¡¡¡Al fin, unos tebeos que podían contar la aprobación del mismísimo Fredric Wertham!!!

Chick decidió que su modelo de negocio consistiría en lo siguiente: él dibujaba los tratados y las copias impresas serían compradas por aquellos deseosos de dar testimonio de que Jesús es el único camino si quieres tener sitio en esa zona residencial llamada Paraíso. Los tratados ganaron una rápida popularidad, pues un tebeo gratis entra fácilmente. Además, son aptos para los analfabetos por el uso de la imagen, como ya he comentado al principio.

Gracias a los tebeos de Jack T. Chick, este joven se ha visto cayendo al infierno. Jack T. Chick, un autor que deja huella.

 Las creaciones de Chick no se limitan sólo a los tratados. También le gusta hacer libros de historietas un poco más largos. Uno de ellos trata del padre Alberto, un supuesto jesuita de origen español que sufre, según su testimonio, la persecución de la Iglesia Católica por denunciar su falsedad. Estas historietas tienen colorines y todo (¡Cómo se nota que aquí paga el lector!).

Por supuesto, alrededor de Chick hay mucha polémica. Jack tiene una visión no ya conservadora, sino reaccionaria. Como buen literalista bíblico, la defiende a muerte. Al parecer, hemos de agradecer a la fallecida esposa de Jack, Lola Lynn Priddle, que su marido se dedique a semejantes menesteres. Cuando ambos acudieron a la casa de los padres de ella, en Canadá, pillaron al pobre hombre a traición y lo convirtieron después de darle el coñazo con un programa de radio. La verdad es que me identifico con él: entiendo que uno se haga incluso de la Cienciología después de pasar por algo así.

Aparte de atacar el evolucionismo, Jack arremete contra los gays, la música rock, los ya mentados juegos de rol, las demás religiones, el laicismo y el consumo de drogas. Lo único que defiende es la familia, América y poco más. Chick se defiende alegando que todas las críticas en su contra no es sino corrección política.

Irónicamente, a pesar de ser un enemigo de lo “políticamente correcto”, Chick mismo lo es. Ha reescrito varios de sus tratados para el “público negro” (“Black audiences en el original), para las “damas”, y para las “damas negras”. Descojonante porque recuerda a la habitual acusación de que ciertas personas acceden a cargos de importancia sólo porque pertenecen a dos minorías discriminadas positivamente, lo cual se parodia con la recluta Angua de las novelas de Mundodisco, que entró en la guardia de Ankh-Morpork porque era mujer y licántropa. Jack T. Chick, con intención de quitarle el puesto a Terry Pratchett como el escritor humorístico en inglés más vendido. Bien mirado, no sé cómo no se le ha ocurrido antes.

También hay que destacar que Chick se corta a veces en las traducciones. En el famosísimo tebeo The Nervous Witch, un ataque la saga de Harry Potter, se puede ver si comparamos estas dos viñetas.


Normal, por otro lado: no puedes acusar a tu público de ir al infierno porque no sepa inglés. Concretamente, un dialecto casi medieval, aquel en el que está escrito la Biblia autorizada del rey Jacobo.

Debido a su enorme fama, Chick ha sido objeto de despiadadas críticas. Algunas de las más cachondas están en esta página, donde se le parodia con una mala leche diabólica (risas enlatadas). Personalmente, prefiero atacar a la fisonomía del hombre.


Este es un retrato del propio Chick, dibujado por otro literalista bíblico. No hay fotografías suyas debido a que lleva una vida recluida y no ha sido visto en público. Desde luego, poca gente puede llegar a encarnar un rostro tan común. Sus facciones son claramente las de un WASP, pero su expresión tampoco denota nada particular ni señalable. Es, en resumen, un tipo corriente con creencias corrientes convenientemente radicalizadas. Es el Hombre del Rostro Común. De hecho, me atrevería a afirmar que no es sino la encarnación del famoso hombre-masa de Ortega y Gasset si la idea no me llenara de tanto terror como de fascinación.

Por el momento, Jack T. Chick continúa con sus tebeos a pesar de su edad y de que cada vez le salgan peores. Desde aquí, le mando una petición de que, por favor, se retire y se dedique a vivir todo lo apaciblemente que pueda un hombre con su personalidad.

Nayzak, el rey moro de Deviant Art.

Antes de nada, he de admitir que es curioso. Si no me falla la memoria, tengo entendido que los países de tradición musulmana jamás han destacado en pintura ni escultura porque el Corán considera sacrílega la representación de la figura humana. Por supuesto, esto varía según la zona, como muestra la representación del rostro del profeta en la confección de alfombras persas, pero como regla general es innegable. Luego entonces, ¿es coherente promocionar la lectura integral del Corán con dibujos de personas? No lo sé, la verdad. Aún así, Nayzak lo hace y hasta se excusa de ello.

Este curioso individuo es un usuario de la famosa página de aficionados deviantART, donde expone su arte proselitista. Al igual que nuestro querido Jack, Nayzak tuvo una epifanía y decidió usar el poder de la viñeta para atraer al prójimo a su causa religiosa.

Nayzak se especializa en la caricatura ejemplar, como las que se pueden ver en los diarios, con un marcado estilo manga que es muy alabado por la comunidad de deviantART, estilo conocido por ser del agrado de los chavalines. La verdad sea dicha, hay que reconocer que es muy vistoso, y que Nayzak no pertenece al numeroso y nefasto grupo de los “yo sé dibujar [inserte estilo chachi]”, caracterizados porque no saben dibujar siquiera un gallo, como denunciara Cervantes acerca del pintor Orbaneja. Aquí se tiene la verdad en un pedestal, por lo cual reconozco que Nayzak tiene estilo. Eso no le impide ser horrorosamente kitsch, pero supongo que todo proselitismo lo es de algún modo u otro, incluso aunque intente huir de esta condición.

Los temas de Nayzak son variados. Empezaré por el ejemplo que nos ofreció de la universalidad racial del Islam.

Los colores unidos de Benetton.

Para apoyar la anterior afirmación, Nayzak nos avisa de que no todos los musulmanes son terroristas. Aunque tiene un estilo muy peculiar de hacerlo.

Un poquito exagerado, ¿no?

No puedo estar más de acuerdo, pero a ver quién es el guapo que lo difunde por según qué lares.

Las buenas maneras de vestir de la mujer musulmana, así como los buenos modales del esposo musulmán, se hacen inevitables de mencionar.

Pues claro, hija mía. ¿Quién soy yo para determinar la longitud de tus cadenas? Un piltrafilla, ¡claro está! Si Barney Gumble y Homer Simpson afirman que el alcoholismo es una forma de vida, la que ellos eligen para sí, lo tuyo todavía es tolerable.

Tengo para mí que no sólo los musulmanes deberían tomar ejemplo. Ya se sabe que incluso un reloj parado da la hora bien dos veces al día.

Dedicado con cariño a los que gusten de unas buenas costillas.

Una de las características más interesantes de Nayzak, que además comparte con “Jacko”, es su encendida defensa del creacionismo.


El libro que el chico porta es de Harun Yahya, el más famoso de los creacionistas islámicos. En esta página pueden contemplar los trabajos de su mente privilegiada, capaz de refutar más de un siglo de biología.

Aparte, Nayzak también trata asuntos tan importantes como el ecologismo, la historia del Islam, la verdadera sharia, la tolerancia entre credos o la paz mundial, pero sin descuidar consejos para que el buen musulmán lleve una buena vida, como no criticar por la espalda, exigir ser llamado “musulmán” en vez de “mahometano”, hablar del profeta y el Islam, apiadarse de los más débiles o amar al profeta Jesús.

Además de las viñetas, Nayzak crea cortos de semianimación, por llamarlos de alguna manera. Básicamente, vídeos en que se alternan diversos dibujos, una versión posmoderna y al alcance de cualquiera de los tebeos animados de la Marvel de los 60. El personaje, en la misma postura, parece moverse porque se suceden varios dibujos con la posición de las manos y la expresión del rostro alteradas. Desgraciadamente, estos cortos no destacan por su calidad, a pesar del dibujo, por carecer de un fluido desarrollo en las escenas. De esto hablaré más detalladamente con el siguiente bicharraco.

En general, Nayzak se dedica a mostrarnos una cara simpática y amable del Islam sin despreciar sistemáticamente a sus rivales. A este respecto se aleja de la doctrina de Chick, cuyos herejes son una pandilla de payasos risibles que adoran a Azathoth, como ya se ha dicho. No es aficionado a los hombres de paja, lo cual cuenta en su favor. Por supuesto, esto no lo libra de feroces críticas ni de tener unos cuantos rivales, entre ellos un buen amigo mío. Nayzak, todo hay que decirlo, no es un cínico que ignore la preocupación de la gente por el terrorismo islámico, aunque su interpretación caiga en un victimismo ligeramente exagerado.

Aún así, este extraño sujeto ocupará un lugar en mi atea alma por hacer proselitismo en uno de los lugares con menor sentido crítico del universo. Jamás pescar en un barril tuvo tanta gracia.

Serenity, el manga cristiano.

En Amazon, acerca del primer número de esta serie:


Teens worldwide love "manga" comics--"now you can give them this popular style with great Christian content!

¡En efecto, seguimos con el puñetero manga! Porque este es el caso de un tebeo que, en contra de toda expectativa racional, ha logrado ser editado por una editorial seria, que vende sus tomos a precios positivos. Al menos, Jack sube sus puñeteros tebeos por el internete y los vende para que el misionero de turno haga proselitismo con ellos. Nayzak sube sus monigotes a una web de acceso gratuito como es Deviant Art. Estos te cobran la broma, seas quien seas. ¡Mal, Buzz Dixon (guionista) y Min Kwon (dibujante)! ¡Mal!



Serenity es un cómic que trata de una epónima heroína de nuestra era moderna. Hija de padres divorciados, tal ruptura familiar ha provocado que Serenity sea una jóvena, que diría cierta diputada socialista, que va por mal camino: ha sido expulsada de varios centros educativos, se ha embriagado, ha practicado sexo y, aunque no venga en el tebeo, yo opino que con toda seguridad adora a Azathoth.


La epopeya de nuestra doncella de discutible doncellez comienza cuando llega a otro instituto. Nada más consultar su expediente, la directora se lo deja bien claro: a ella no le toma el pelo ni el famoso barbero de la historia que llevara Tim Burton al cine. Serenity se ríe en su cara.


Una vez afuera, la fiera es abordada por los miembros del club de la oración. Estos son (¿Hace falta decirlo?) guapos, educados y políticamente correctos, y, como no tienen nada mejor que hacer, se han propuesto como misión espiritual salvar a la pobre Serenity de su vida pecaminosa. La pregunta es, ¿lo conseguirán?

Nótese que estamos ante un cómic que lleva publicados diez tomos de historia continuada. Tanto los tratados de Chick como las viñetas de Nayzak llegan rápido a la palabra “fin”, pero aquí tenemos una historia que se desarrolla con calma, mostrándonos el camino que sigue Serenity. Eso sí, como ocurre con los tebeos de Jack T. Chick, los justos y los pecadores tienen enfrentamientos en los que dirimen sus argumentos acerca de los temas más candentes de la actualidad. Como también ocurre con los tebeos del Hombre del Rostro Común, los ateos son feos y groseros. Bueno, la única atea es la ya mencionada directora, porque la madre de Serenity es sospechosa de paganismo. Serenity, más que atea, es una “no creyente”. Es interesante constatar que los fanáticos suelen aplicar el principio chestertoniano de que cuando no se cree en Dios, se cree en cualquier cosa. Lo curioso es que los partidarios de la opción no cristiana (para generalizar) salen bien parados, tanto porque sus argumentos son buenos como porque los “buenos” no son lo que parecen.


Por ejemplo, resulta que nos enteramos que uno de estos mozos, llamado Eddie, esconde un interés por las mujeres bastante obsesivo (aunque en estas viñetas me parece un tipo bastante normal, ¡vaya!). Bien, pues al final se aclara que esta adicción nació porque una de sus canguros lo inició cuando tenía once años. ¡Hum, sexo con prepubescentes!


También tenemos a Kimberly, hija de un pastor muy estricto y muy dada a recordarle a Serenity su pasado lleno de drogas, folleteo y preces a Azathoth. Todo porque la primera está intentando robarle el novio… Hija, ya sabes: pon la otra mejilla. Bueno, en este caso la de tu novio.

Otra que tal baila es una tal Lori, que no reza sino que le suplica a Dios que le quite esa preferencia por su propio sexo y la haga sentirse atraída por el otro. Como decían el otro día en La Realidad Estupefaciente, cuando una obra es tan larga tiene que haber algún homosexual por ahí, aunque sea para hacer sitio.

Cuando ya la cagan es con la conversión de la protagonista, momento en el cual el señor Grand, un profesor de historia que aquí actúa como un Palpatine puritano, se alegra de que para la muchacha haya sido un verdadero lavado de cerebro porque “alguien tenía que hacerlo”. Gran frase para la posteridad, ¡vive el diablo!

Paradójicamente, hacen buena a la directora de la que hemos hablado, quien, en una de las historietas, afirma que la presión del grupo, sea cual sea el contexto, puede ser lesivo para la personalidad de un individuo, especialmente cuando no tiene muchas ilusiones en la vida, como es el caso de Serenity.

Una verdadera metedura de pata. Los herejes de Chick son unos bufones con los que nadie cuerdo se sentiría identificado, pero hacer a los malos razonables es querer tentar a la suerte. ¡Y peor cuando estamos viendo que los buenos samaritanos del club de la oración tienen bastantes historias siniestras por detrás! Lo que se llama en mi casa estar lleno de mierda hasta las orejas.

Habrá quien esté empezando a preguntarse cómo los autores han podido crear semejante grupillo de hipócritas como modelos de la bondad y el respeto a los derechos humanos. Pues miren, ha sido muy fácil: los autores han ignorado deliberadamente los defectos de estos para concentrarse en los de Serenity. Como la gente no es tonta, ha habido protestas hasta el punto de que los autores han prometido que estos fariseos tendrán que arreglar sus males tarde o temprano. ¡Lástima que no se haya visto todavía! Irónicamente, algunos cristianos han protestado porque todo lo anterior es, claramente, un mensaje contrario a su fe.

Además, artísticamente es un producto muy mejorable, especialmente en el fondo de las viñetas y en la narración. Mucho me sospecho que el dibujante sea del tipo que, por hacer dibujines resultones como la portada de más arriba, se cree capacitado para dibujar un tebeo, cuando es una habilidad diferente. Se puede entender que es la misma diferencia entre ser capaz de tomar estupendas tomas de cámara y hacer una película: no sólo basta con que demuestres pericia en cada una de ellas, sino que además todas deben interaccionar armónicamente. Además, no hay que olvidar que las viñetas varían de tamaño.

El tebeo ha sido objeto de la ira de 4chan y otros sitios web biliosos, haciendo manipulaciones pornográficas por doquier. Aunque en el caso de 4chan, ¿qué no han manipulado pornográficamente? Supongo que la diferencia estará en que sin cariño.En fin, ha acabado siendo un tiro por la culata. Si alguien tiene interés, el guionista tiene esta página.

Y, por hoy, basta. Quizás algún día haga una segunda parte.

lunes, febrero 13

Les chauvinistes, ce sont les français toujours!

Sigo, con asombro creciente, la reacción que ha seguido a cierta canción de los guiñoles del Canal + francés, en la que se acusaba humorísticamente (o eso dicen) a los deportistas españoles de dopaje. ¡Pues vaya novedad! No será la primera vez que un galo mira con desprecio hacia el sur de los Pirineos, pues al fin y al cabo no siempre están mirando al sureste, al este, al norte y al noroeste. En algún momento nos tiene que tocar y entonces tendremos que apechugar con la maldad gabacha. No en vano, el término chauvinismo (o chovinismo, para fastidiar) proviene de aquella tierra.

La respuesta usada; una camioneta que, mientras daba vueltas alrededor de la embajada francesa, cargaba una pantalla gigante donde se alternaban diversos tweets de españoles mosqueados con el programa franchute; me parece un poco ñoña. Parece, con perdón, la respuesta que daría un niño en el patio de un colegio si un compañero lo acusa de tramposo: ¡Yo soy bueno! ¡Yo no hice trampa! Y respecto a ir a la embajada para protestar, vamos a ver, eso es demostrar poco más juicio que aquellos musulmanes que montaron la de Dios no es Cristo (en este caso) cuando se publicaron las famosas caricaturas de Mojama, el árabe cósm… ¡De Mahoma, de Mahoma! No puedes culpar al gobierno de un país, ni siquiera al de Francia, de lo que hacen los medios de comunicación locales. ¡A no ser que te importe una mierda reseca de gato cojitranco el concepto de libertad de prensa! Es un consuelo, al menos, que no hayan quemado la embajada.

¡Ojo, que yo no digo que no se pueda criticar el chiste! La excusa de “Sólo es humor” es una chorrada. La libertad de expresión existe en los dos sentidos, tanto para los del programa en el momento que emitieron la cancioncita de marras, como para los parodiados de levantar el dedo medio para enviar a los anteriores a tomar por culo. A mí, a título personal, el chiste me parece una puta mierda porque, según entiendo, acaban bromeando con gente como Gasol y Nadal, cuya única relación con Contador es que son españoles, deportistas y conocidos internacionalmente. También yo podría, en base a la misma lógica, acabar bromeando con un Sarkozy violador, pues Strauss-Kahn fue acusado de lo mismo. Si este chiste se hubiera hecho porque, y he aquí el quid, los parodiados hubiesen defendido a Contador más allá de cualquier razón, y siempre mentando el honor del deporte español, pues me habría parecido lo más apropiado y, para qué negarlo, gracioso.

Por otro lado, si sospechas que el chiste es parte de la conjura gabacha contra los honrados españolitos, pues también hay maneras de contestar más elegantes. Los organizadores de la respuesta española parecen ignorar ese dicho de que el culpable se defiende incluso antes de ser acusado realmente. Y es cierto: sin pruebas, todo el mundo es inocente. Si sospechas de que algunos sectores galos te acusan entre dientes, pues aprovecha para poner a parir al primero que diga alguna borricada sin tener mejores pruebas que “Me lo dijo un contacto” o “Lo sabe todo el mundo”. Exígele una demostración y déjalo estar ahí: el otro es un bocazas y tú quedas como alguien dispuesto a lavar tus posibles trapos sucios. Además, no se obtendrá más, pues la única conjura existente es como la de la famosa novela: una de necios.

El país también ha hablado bastante bien del asunto, que pasará al grueso libro de las desavenencias deportivas. Citius? Sólo para pedir explicaciones. Altius? Sí, hasta dos ministros están protestando. Fortius? Los lloriqueos, seguramente.

viernes, abril 8

Mitsudomoe. Ejemplo de la disparidad y la evolución de los tabúes.

¡Aviso antes de empezar la lectura! Esta entrada no es segura para el trabajo.



Esta es una serie graciosilla que trata de las desventuras de unas trillizas, basado en el tebeo homónimo de Norio Sakurai.

Los personajes son: Mitsuba, semejante a Cartman en que es una gorda hija de puta que disfruta haciendo daño, aunque en el fondo es buena chica.

En serio, lo es.

Futaba, idiota perdida con una obsesión perenne por las tetas y fuerte como Son Gokû.

Eso sí, su única neurona es altamente funcional.

Y Hitoha, que se parece a Sadako de The Ring y quiere mucho al hámster de la clase. Demasiado. Llega a sentir celos por él.

En serio, no le quitéis el hámster.

Aunque son trillizas, no se parecen en nada. Su relación es un tira y afloja.

Literalmente.

Por otro lado, muestran poco respeto por su profesor.

La vida de profesor es muy perra.

¿Cómo es la serie? Pues es una pregunta curiosa. Por un lado, tiene su gracia y no está mal. Por otro lado, tiene un lado ligeramente… pederasta. En términos técnicos, lolicon.

Muy bien explicado (de la simpar Frikipedia).

Hablaré de eso más adelante. Decía que la idea en sí no es mala, aunque ya está vista: un colegio donde ocurren burradas sin fin, unos alumnos desquiciados, sus padres y profesores que son, francamente, entre medio y totalmente gilipollas. pongamos de ejemplo a algunos secundarios: el guapetón de turno acosado por tres crías insistentes:

Han llevado a la literalidad el dicho español “beber los vientos por alguien”.

Un chaval más feo que Picio que envidia al guapo y desea, como buena tarántula nietzcheana, que sufra porque sí, y que sigue el camino de Quagmire.

Un alumno aventajado.

Una fanática del ocultismo que suele acabar metiendo la gamba por su credulidad.

Directamente, se ha confundido.

El tercer trío en discordia.

Y acaba con otro trío de crías: Sugisaki (centro), que compite con Mitsuba en ser aún más repelente; Yoshioka (derecha), que está obsesa por las historias de amoríos; y Miyashita (izquierda), que tiene el defecto de ser más o menos equilibrada. Piensen en Lisa de Los Simpson: la pobre siempre paga por ser la más racional.

El problema, amigos, es que el tebeo se compone de capítulos cortos de siete páginas. Y han querido imitarlo… del todo. Es decir, en un episodio puedes encontrar cuatro o cinco de estos capítulos, uno tras otro. En la segunda temporada, llamada Mitsudomoe Zôryôchû (Mitsudomoe creciendo), es incluso más escandaloso cuando uno ve que se repiten los capítulos relacionados con San Valentín o las Navidades en episodios distintos. Vamos a ver: si tienes dos o tres capítulos con un tema parecido, ¡que vayan todos juntos! Que en el original apareciera, pongamos por ejemplo, uno de esos capítulos de tema idéntico en el tomo cuatro y el otro en el seis porque convenía entonces no es motivo para que tú lo sigas al pie de la letra. Me parece bien que se tomen las características del original y sus tramas, pero eso no te impide recrearlo a tu manera. Como más de una vez se ha dicho, mucha gente vio las películas de El señor de los anillos sin leer los libros y les han gustado, ¡hey!

No es la primera vez que me encuentro con estas prácticas hechas de un modo algo torpe. Ciertas adaptaciones de los ochenta, digamos, Urusei Yatsura, tenían el acierto de subdividir un capítulo en un máximo de tres subcortos. Así, cuando adaptaban los capítulos originales, podían llegar a añadir más detalles, cambiar el final o directamente acortarlo, y a veces quedaba estupendo. Aquí uno tiene la sensación de ver un pastiche un poco especial, porque todos los pasajes provienen de la misma fuente, pero que da esa misma sensación de estar hecha al tuntún.

Respecto al diseño, se han basado en el original, pero han decido añadirle piños infantiles. A algún otaku le ha parecido horrible, pero a mí me recuerda a Mónica y sus amigos. La animación, la corriente en Japón, así que no hay alardes.

Respecto al tratamiento de personajes, quizás habría agradecido un poco de mayor aprovechamiento. Pongamos un ejemplo antes de que salte alguien con el sambenito de que sólo busca entretener: en South Park, el señor Garrison es un personaje que, como dijo mi padre al ver la primera temporada, está como una puta cabra. Esa misma definición sigue valiéndole, pero la cantidad de disparates en las que se ha visto actuar a este personaje es impresionante. Lo mismo es aplicable a gran parte del reparto: Cartman es un gordo hijo de puta tremendo, mucho más que el epígono femenino que tiene aquí, pero lo ha demostrado de muchas maneras. Stan es un buen chico, pero su ingenuidad lo ha llevado a meterse en muchos berenjenales de cuidado sin darse cuenta.

En realidad, el quid está en la situación: el mismo personaje, con dos o tres características bien definidas, pero en diversas situaciones. Aquí las situaciones son dos o tres que se repiten de diversas maneras.

Y aquí ya recupero lo dicho antes. El lolicon. ¡Oh, sí! ¡El lolicon! Es curioso este fenómeno, más que nada porque en Japón está prohibido representar los genitales incluso en obras pornográficas. No está prohibido dibujar niñas en poses sugerentes, pero sí lo está dibujar una polla adulta. Esta censura llevada al extremó derivó en lo que hoy se denomina hentai con tentáculos, cuyo primer exponente diseccionó con acierto el señor Viruete en este artículo, cuya lectura recomiendo.

No es que yo esté criticando que ver lolicon sea exclusivo de inmorales. Me consta que hay seguidores por lo general respetables, aunque otros sean indefendibles. Pero claro, una cosa es que no me escandalice y otra que me guste.

En el caso de Mitsudomoe, casi todo se centra en bromas alrededor de bragas, sostenes, tetas y las lorzas de la mayor de las trillizas, todo lo cual es reducir los personajes a objetos. Vale, alguno pensará que es aplicable a South Park cambiando bragas por cosas que entran o salen por el culo, pero al menos aprovechaban para hacer crítica social, tirando con mala uva. Aquí, las bragas y todo alrededor de ellas son el decorado y el fondo. No es que llegue directamente al infierno del verdadero lolicon, pues Mitsudomoe es una obra inicialmente pensada para el público juvenil, pero tiene cosas en común.

Por ejemplo.

No deja de llamar la atención de muchos occidentales la facilidad, casi regularidad, con que el dibujante nipón dibuja fanservice. Lo interesante es cómo lo interpretan. Hay quien piensa que es una forma de libertad de expresión, y en parte lleva razón. En su día, sí empezó como algo provocativo, pero el morro de los dibujantes ha hecho que se transforme en algo cotidiano. Hace no mucho, se dio la circunstancia de que se intentó hacer una ley para evitar esta práctica. Yo me lo tomé a pitorreo, tanto porque la censura no me gusta como porque el que los otros invocaran a la libertad de expresión me dio risa. Lo que defienden los últimos es poder rellenar páginas con chicha, que siempre cuela.

Yukito Kishiro, por ejemplo, sí puede decir que luchó por la libertad de expresión. Este autor, para quien no lo sepa, es el responsable de Hyper Dimension Gunnm, bella historia sobre una cyborg que buscaba su pasado y su identidad, y que está acabando de un modo bastante GENIAL! en su continuación Gunnm Last Order. Salen monstruos con pollas gigantes, por ejemplo.


Señores, para que vean que no los engaño.

Bien, en la misma Hyper Dimension, en los bocadillos se pudo leer que algunos de los malos de esta serie eran descritos con el término hakkyô, palabra japonesa que viene a significar “enloquecer”,, y el inglés “psycho”, referentes a enfermedades mentales, tabú en aquellas tierras. Los editores quisieron que cambiara ese bocadillo para una reedición, por considerarlo infame. Esto en una serie donde casi todos son cyborgs, mutantes o ponga-usted-algo-raro que se matan. Pues ahora es intolerable que se llame a un personaje de ficción… “loco”. Kishiro aceptó, pero luego se negó a seguir publicando y pasaron ocho meses hasta que han encontrado una solución.

Otro tanto ocurre cuando en Sayonara Zetsubou Sensei deciden hacer una pequeña pulla acerca de los affaires de la política exterior japonesa. Por ejemplo, con Kim Jong-Il, sólo que no lo nombran. Bueno, se atreven a escribir Kim. ¡Y gracias!



¡Viva la encarnación de nuestra deidad local! (De 8:59 hasta 5:46)

No duden que estos dos ejemplos le pueden parecer más polémicos al japonés típico que las nenas en braguitas. Porque lo último ya es algo habitual, que ha formado un propio género con reglas propias, donde participa cualquiera. Y es que este dato es el que nos ha asombrado a muchos. ¡Norio Sakurai es mujer!

Y no está mal, la jodía.

Pues no, no es un autor gordo y feo. No es la imagen que en Japón se hacen del otaku ob(s)eso con Do Re Mi. Es una joven de 25 años que triunfa con dibujos un poco lolicon, ya nada provocativo, pues, por lo que es algo bien asimilado dentro del manganime. Del mismo modo que, hace unos años, todos los famosos de Los Simpson acabaron haciendo que ver a una celebrity, como dice algún cateto, en dibujos animados fuera muy corriente, aunque alguno pretenda que Padre de familia es rompedora y arriesgada.


De hecho, Donald y Lucas ya hacían eso en sus buenos tiempos.

Aún así, habrá quien defienda esto como ejemplo de atrevimiento y lucha contra lo establecido… Ya, e insultar a los nazis.

* Cortos para el estándar japonés de 18 páginas. Escobar y Vázquez contaban incluso más una sola, a costa del decorado.

* Sí, ya sé que el cuadro Sueño de la mujer del pescador de Hokusai es anterior.

martes, noviembre 23

Epifanía.

Esta noticia me ha revelado la siguiente verdad: resulta que los autores de los mejores análisis políticos de la época son estas personas:

-Trey Parker y Matt Stone, los creadores de South Park, entre otras gamberradas.

(No ver si se quiere ver la película.)



-Kôji Kumeta y Akiyuki Shinbo, dibujante-guionista del tebeo original de Sayonara Zetsubou Sensei y director de la tercera temporada de la adaptación animada, respectivamente.

(Lo mismo que antes, a partir de 1:20)



Curioso, cuanto menos.