lunes, febrero 15

Hipocresía.

Por cierta festividad a celebrar la semana que viene, he estado revolviendo entre los suplementos de tebeos que tengo guardados en mi casa desde siempre, y he encontrado tiras de El pequeño Spirou tal como estas:







Como discípulo de Rob!, intento ser inocente y voluntarioso, pero no hay manera. Si estas historietas fueron publicadas dentro de una revista infantil española durante los noventa, ¿cómo es posible que años después se armara un escándalo por Shin-chan en este mismo país? Es para nominarlos a un Picadlo! honorífico.

3 comentarios:

O. dijo...

En relación a tu comentario en el lector iracundo sobre el Premio Nadal, te invito a ver esto: opalazon.blogspot.com

Saludos,

Óscar

Ozanu dijo...

Releyendo mi comentario, sí da la sensación que considere que ser amenazado por antiguos nazis sea de risa al lado de ser amenazado por neonazis de hoy en día. Mi intención no era burlarme de las víctimas del holocausto ni de los cazadores de nazis, pero mis más sinceras disculpas si piensas que he metido la pata.

Te diré que mi apreciación también se debe a mi edad: para mí, los nazis supervivientes son culpables de crímenes horribles, pero les queda poco de vida. No obstante, muchos neonazis son coetáneos míos, y a estos descerebrados los tendré que sufrir mientras viva.

O. dijo...

No, claro que no has metido la pata. A mí también me da la risa cuando leo noticias como ésa (aunque como estrategia comercial es bastante original). Sólo quería enseñarte una novela (publicada un año y medio antes) con un argumento muy similar.