viernes, agosto 19

Andalucismos (I).

En efecto, este es el primero de seis posts dedicados al tema. En todos ellos parto de una anécdota de mi vida e induzco de esta una reflexión general acerca del modo de hablar de los andaluces y lo que hay alrededor de este. Antes de empezar, debo aclarar que esto no es una reivindicación del habla andaluza, ni lengua andaluza ni pollas en vinagre. En todo caso, es un conjunto de críticas, incluso contra aquellos que hacen chanza del dialecto andaluz. Parto de la premisa de que cualquier dialecto del español es respetable, pero siempre inferior a la forma normativa que propugna la RAE, aquel que ha de aparecer en novelas, obras de ficción y traducciones, en suma, la norma literaria. Por supuesto, algunos modos de hablar no son tan defendibles, pero todo a su tiempo.
La anécdota de este post, el primero, tiene miga. Sucedió cuando yo estaba estudiando por la mañana temprano en mi casa, antes de ir al segundo turno de clases a la facultad. Mi madre veía la televisión en el salón, al lado de mi habitación, y estaba sintonizada Canal Sur, cadena autonómica andaluza (aunque con emisión en Extremadura). Este canal, como cualquier otro autonómico, se centra especialmente en la autonomía donde es emitido (obviamente), adaptando los programas de cadenas nacionales. Esto se nota especialmente en programas de entrevistas al estilo del que presenta María Teresa Campos, llamados “talk show” en inglés. El problema aparece cuando vemos que el acercamiento a los sucesos regionales llega a recoger incluso los más estúpidos acontecimientos de pueblos. Por lo que he oído, no es exclusivo de Canal Sur, pero de eso no opino.
Así, vemos que en tales programas todo el público procede del mismo pueblo. Vamos, se invita a los ancianos de un pueblo perdido de Andalucía y se queda muy “autonómico y solidario”, como a tantos políticos les gusta decir. Esto conlleva que cada emisión trate del pueblo y sus más insólitas costumbres. Y, he aquí la anécdota, de su habla y expresiones coloquiales. ¿Cuál es el problema? Pues que en la emisión del susodicho programa del día que nombro arriba, se presentó una “expresión coloquial” que no es otra cosa que un ejemplo de incultura y “español malhablado”, esa denominación que tanto aterroriza a nacionalistas andaluces y partidarios del habla local.
La situación era la siguiente: Los presentadores, hombre y mujer que cumplían las características necesarias (buena imagen, educación, simpatía, elegancia...), estaban en el plató con una lugareña del pueblo invitado ese día y detrás de ellos, el público. Entonces, sin más, el fulano le comenta a su compañera: Oye, Cómo-te-llames, ¿sabes o te han dicho que estás muy “perrifollá”? Por supuesto, ella se quedó boquiabierta y el público rió la gracia. La mujer del pueblo se quedó tal cual, sonriente, como el tipejo, sólo que él lo hacía al “estilo Profident”. Yo, que no podía evitar oír la conversación, me mosqueé ante tal diálogo y empecé a sospechar. Jamás me gustó esa sección de frases coloquiales, pero hoy se habían pasado. Más todavía porque me di cuenta de que había gato encerrado. O tigre, por lo que se averiguó. Tras las risas de rigor, el presentador aclaró el significado de la expresión “perrifollá” mientras la expresión aparecía enmarcada en pantalla. No me hizo falta, me di cuenta. “Perrifollá” significa muy arreglada, muy guapa, muy bien vestida.- explicó el hombre mientras la señora cateta asentía sin más. Su compañera se sintió aliviada cuando comprobó que su honor no había sido puesto en duda. Fin de la anécdota.
Curioso, ¿no? ¡Si es que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver!
Porque os habéis dado cuenta, ¿verdad?
“Perrifollá” no es otra cosa que la palabra española, que tiene su entrada en el diccionario, “emperifollada”, cuyo significado no repetiré. Parece que ese pueblo sufre un problema de pronunciación que les impide usar el término de modo correcto. Bueno, ¡qué coño! Es así, ¿o vamos a tragarnos esa historia de que es una expresión local? ¡Venga, por el amor de Dios! Hay que joderse, quince años de estudio en colegio, instituto y facultad con diversos planes para que un pueblo de catetos intente venderme gato por liebre. Sí, habéis advertido bien que el hecho me ha molestado. ¿Preguntáis por qué, o decís que no tiene importancia? Pues contestaré por partes.
En primer lugar, me preocupa sobremanera que un programa de televisión, por muy autonómico que sea, se dedique a hacer propaganda tan descarada a favor de hablar tan vulgarmente. Ya se ha dicho miles de veces, pero la televisión influye en el lenguaje usado cotidianamente, y estas cosas lo empobrecen. Porque no es malo que se diga que en ese pueblo se usa esa palabra, lo malo es disfrazarla de “expresión local” y negar todo parentesco con las que se leen en el diccionario. Yo tengo al suerte de haber recibido una buena educación, pero alguien con menor cultura podría creerlo. En fin, mal por parte de la cadena de televisión.
Segundo, no creo que todos los del pueblo sean tan catetos. Alguno habrá estudiado, y habrá comprobado que en el diccionario existe “emperifollado, a”, con definición idéntica a “perrifollá”. Pero por lo visto, no se han enterado. ¿Tanto cuesta promover la pronunciación correcta, o quizás les molesta darse cuenta de que su modo de hablar se desajusta claramente de la norma expuesta en el diccionario? Si es lo segundo, sólo hay una solución: Contratar un equipo de logopedas que desarrolle un programa intenso, y con el paso del tiempo los lugareños hablarán como en una reunión de la RAE. Pero claro, eso es reconocer que ser cateto, así que timar al personal toca. Claro que, si se piensa bien, puede ser lo primero... ¿o no? Porque la malformación, “perrifollá”, tiene un obvio matiz vulgar y venéreo, amén de que por lo visto es un adjetivo que sólo se expresa en el género femenino (otras patada al diccionario, y mira que la primera se dio con una bota con remaches metálicos, como las que usan los neonazis). Vamos, que todo lo que pasa es que en ese pueblo dan por hecho que toda chica arreglada y que tiene estilo sólo busca ligar y echar un polvo, en el fondo son unos jodidos sátiros. Si fiera esto, me pondría aún de más mala leche, presentar una coña local como algo serio. Claro que salía una señora que asentía... En fin, sea lo uno o lo otro, muy mal también por parte del pueblo.
Por último, me gustaría aclarar que la transcripción del palabro raro es incorrecta. Más bien es “perrifoyá”, pues en el sur, y en ese pueblo también, se practica el yeísmo, esa costumbre de pronunciar la doble ele (ya no se admite que la elle es una letra, sino un dígrafo, luego entonces...) como i griega (por cierto, hay que ver la cantidad de diccionarios bilingües que dicen que esa letra se pronuncia siempre en español como la i latina...). Yo mismo hablo así, y omito las des intervocálicas (¡Me ha “dolío” eso!), para que nadie diga que hablo así porque me creo superior. Eso sí, a veces se ven cosas ingeniosas, como un pueblo donde “ovejo” significa “novio”. No es una muestra de ignorancia, ni una patada al diccionario e incluso es ingenioso. No me apasiona, pero coño, hay clases.
En suma, que como esto siga así, el dialecto andaluz seguirá siendo el dialecto cateto oficial de España. El segundo post, para cuando lo tenga escrito. Como anécdota, diré que al principio pensé tres o cuatro partes, luego cinco y al final seis. Saludos.

7 comentarios:

Koopa dijo...

Tienes razón con esto de el dialecto andaluz seguirá siendo el dialecto cateto oficial de España, pero es simple desinformación. Más cultura y menos "gracias" ideomáticas basadas en la ignorancia... =P

Elena dijo...

Pues aquí en Aragón se dice atrapaciad@ en lugar de emperifollad@. Y lo contrario es ser un/a esgarramantas. Claro, que si no tienes mucha rasmia y eres algo zaborrero o somarda te llaman destalentao, o incluso ababol.

Pero eso sí, salvo los -icos y los "máaa"s ocasionales hablamos perfecto castellano :)

(Este comentario está patrocinado por Supermaño)

Fëadraug dijo...

Juer, ya se ha colado publicidad en el blog...

Estoy ansioso por seguir leyendo más de esta exposición sobre el habla en Andalucía, Oza. La verdad es que la gente de Canal Sur están promoviendo una imagen de Andalucía que no es precisamente agradable.
Entre la tía que imita un falso acento andaluz, con alguna h aspirada o alguna s omitada en los plurales, en los anuncios de la cadena y cosas como la que comentas, no vamos por buen camino.

Lo malo es lo que tú dices: que la tele influye en el habla... Y más de uno, en vez de decir "emperifollada" empezará a soltar "perrifoyá" a toda mujer bien arreglada.
¡Hay que joderse! Normal que más de uno piense que los andaluces somos unos catetos si se muestra esa imagen de nuestra comunidad.

Sólo espero que algún día esto se acabe y no tengamos que sentir vergüenza (ajena) de programas (y canales de televisión) como ése.

Hîthwen Fëadür dijo...

Ovejo, xdxdxdd

A mí me da la impresión que Canal Sur, salvo la programación infantil, está dirigida a ese mismo público cateto que sale diciendo "perifoyá", porque si no, no le veo mucho sentido. En cuato a la imagen que demos.... no me preocupa, cada uno de nosotros tiene la responsibilidad y la oportunidad de demostrar que no es un inculto aunque pronuncie como pronuncie; además los catetos de los pueblos del resto de españa tambien tienen tela, y bien que los sacaba el amigo "Sagaseta" (como decía el presi del congreso) en su país en la mochila.
Andalucía somos todos los andaluces, los que no pudieron estudiar y los que sí hemos podido, y si aqui hay mayores tasas de analfabetismo que en otras regiones es porque nuestros antepasados tuvieron que irse al norte a buscarse las habichuelas porque aquí no había para comer, cuanto menos para estudiar. Ahora está en nuestra mano solucionar todo eso y difundir la cultura

Espero que la próxima expresión local no sea "essaborio" o algo así ;)

Ozanu dijo...

Eliminada la publicidad, puto gilipollas (ha hecho lo mismo en el blog de Lokheart, no hay vergüenza). He aprovechado para permitir comentarios anónimos.
Veamos...
Elena, bienvenida a este blog. Lo que dices puede ser aplicable a Andalucía cambiándolo a yeísmo y des omitidas, siempre hay gente inculta, pero claro... Además, no sé si tendréis un canal autonómico como el "nuestro". ¬¬U
Que por cierto, se entiende de sobras sin arroba. XD
Draug me ha recordado que he olvidado poner en el post que más que la "nuestra", Canal Sur es la muestra de catetos. XD
Hîth, sí, pero el problema es que Canal Sur disfraza de "expresión popular" lo que es incultura. Y eso no es difundir el saber, claro...
Eso sí, parte de la programación de Canal 2 Andalucía se desmarca del público cateto, y me refiero a producciones propias. Porque las series extranjeras no cuentan, claro...
Y me apunto que he de comentar S.O.S. Estudiantes (y me hace gracia incluso, pero es exagerada como ella sola... Algunos de sus actores aparecen en un programa parecido al Club de la comedia y su acento baja muchísimo. XD).

Elena dijo...

Ah, pero yo me refiero al vocabulario, no a la pronunciación. Que aquí en eso somos muy correctos*

*Salvo por el acento tonal (como en el chiste, "¿qué palabra castellana se pronuncia con cuatro acentos?" "Za-ra-go-záaaa" XD)

Tele regional sí que hay, pero no son muy populistas. Lo más parecido que echan son documentales de artes y oficios... digamos que durante media hora nos explican cómo el tío Saturnino (de un pueblo de 30 habitantes, ninguno de los cuales baja de 55 años) fabrica tejas de barro o apaña una esquila para ovejas. Pero eso mismo lo hace el National Geographic con campesinos del altiplano andino y hasta queda exótico :)

Mirian_Deed dijo...

umm... la verdad es que, en mi opinión, tampoco es para tanto... cuando se pasó del castellano antiguo al que ahora se habla supongo que hubo gente que se llevó las manos a la cabeza (vale, es un ejemplo exagerado, jejeje...)

no se... después de todo es la gente, la que usa el idioma a diario, la que al final pone las pautas de pronunciación... vamos, que a la terminación "-ado" le quedan dos días X_D

pero eso no significa que se tenga que hablar como un cateto o como un bakala... yug! >_<